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China: Anciana demanda al que sería un buen samaritano

Alrededor de las 9:00 a.m. del 20 de Noviembre del 2006 en la ciudad oriental de Nanjing, la Sra. Xu, ahora de 65, perdió el conocimiento al tratar de abordar un autobús. Peng Yu, un hombre de 26 años, mientras salía de la estación vio a la Sra. Xu tendida en el suelo con la clavícula izquierda fracturada.

Esto es lo que se sabe; la falta de testigos deja lo que pasó a continuación envuelto en controversia. De acuerdo a Peng, él ayudó a levantar a la Sra. Xu y la llevó al hospital. Poco después, la familia de la Sra. Xu llegó. ¿La buena voluntad de Peng fue digna de alabanza? No esta vez. De acuerdo a Peng sin embargo, cuando Xu escuchó que el tratamiento pasaría las decenas de miles, la Sra. Xu inmediatamente se desquitó con él: ‘¡Fuiste TÚ quien me derribó!’

De acuerdo a los Xus, fue Peng Yu quien la derribó y la llevó al hospital para el tratamiento, es él quien debe responsabilizarse. Entonces la Sra. Xu demandó al joven por 136.419,30 yuanes, incluyendo gastos médicos y compensación por el trauma emocional.

El 7 de Septiembre, en la cuarta sesión del caso, la corte del distrito finalmente decidió el veredicto: Peng Yu, parcialmente responsable del accidente, pagaría 45.876,36 yuanes (US $6.076) a la Sra. Xu.

La sentencia de la corte fue basada en el siguiente análisis: Al ser el primer pasajero en salir del autobús, es muy probable que Peng fuera quien empujara a la Sra. Xu. Y de acuerdo al “sentido común”, si Peng no habría sido el que golpeara a la Sra. Xu, es razonable pensar que en lugar de enviar a la anciana al hospital, incluso dándole 200 yuanes, él hubiese atrapado al verdadero culpable. Mientras que las acciones de Peng fueron contrarias al sentido común, se estableció que Peng Yu asumiera la responsabilidad de las heridas de la Sra. Xu.

Énfasis: la corte basó completamente su juicio en el “sentido común”. En la ausencia de hechos sostenibles o de cualquier testigo, se encendió el fuego inmediatamente en la blogósfera, con muchos internautas y bloggers protestando la medida, la mayoría de ellos inclinados a ver a Peng Yu como inocente, y lamentando el impacto que este incidente inmensamente discutido tendría para la sociedad cuando futuros accidentes en las aceras o el tráfico ocurra. ¿Se arriesgaría a tender una mano?

En su blog Sina, Shi Hanbing (时寒冰) gruñó por la pérdida de justicia:

¡Esta es una completa traición a la ley! ¡La escandaliza y la profana! Exigimos que los jueces sentencien de acuerdo al hecho y basados en la ley; ya que este veredicto fue tomado completamente desde conjeturas y deducciones. ¿Llaman a esto un juzgado? Esto no es más que la clase perversa de imaginación que uno ve en la ficción.

El escritor siguió examinando su efecto negativo en la moral pública:

Una anciana tropieza y alguien la ayuda. Pero el juez pudo ver desde aquí que “su comportamiento fue obviamente contrario al sentido común”. Dudo cuán oscura está nuestra sociedad en la mente del juez, ¡cuan maliciosos somos!
Déjenme decirles, ¡nuestra bondad queda enterrada por juicios tan estúpidos y débiles como este!

Tan grande como se ha vuelto la controversia, el temor es que ahora si alguna vez eres, digamos, golpeado por un autobús, ¿alguien va a ayudarte en la calle? Los bloggers Bullog respondieron creando una campaña, llamando a los internautas a ‘Darle una Oprtunidad Más a la Integridad‘.

Un internauta anónimo en Baidu (百度) hasta llevó el caso al nivel de asunto caritativo:

El caso destruyó nuestro esfuerzo dedicado a la caridad pública, también arruinó el fruto perenne de Lei Feng (雷锋).

Muchos lo consideraron desde el punto de vista legal y ridiculizaron la dependencia del juez tan sólo en la deducción.

‘Nubes bajas en el regreso’ (回首白云低) en Xici Hutong argumenta:

El juez aplicó la deducción de manera incorrecta. Él debió reconstruir la escena, la posición de Peng Xu y el testigo, la ubicación del acusado cuando la demandante resbaló, incluso la postura de Peng cuando se bajó…, en lugar de la reacción que asumió. Esto pone la carreta delante del caballo, también desconcertó a la gente por su lógica anti-valores.

En esta ola de furia y condena, aún algunos pidieron al público que fueran comedidos, como el editor del Southern Metropolis Daily, Lu Yaqian, lo discutió aquí en el blog de MSN Live Spaces de Jiang Xia 85:

¿Y si Peng realmente lo hizo? No es imposible que lo haya hecho. La comunidad se está sublevando ante la degeneración social, pero la consecuencia de esto es que la justicia cobra la verdad, con la moralidad traída sólo para pasarle por encima. La verdadera tragedia solo comienza cuando perdemos la fe en el sistema social.

No importa cuál sea el resultado de la segunda apelación, este caso está destinado a ser recordado en el campo de estudio de la ley en China. Sólo algo más que debe ser mencionado: el reporte que representa como se comportó Peng Yu cuando escuchó el veredicto:

Peng Yu permaneció en silencio, con los ojos empapados en lágrimas. Luego de un rato, murmuró: “Sólo quiero ir a un lugar donde se pueda encontrar justicia”.

Escrito por Bob Chen.

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