Rusia: La odisea de Natalia Morar en Domodedovo

Acá un extracto de una alerta emitida por el Comité para Proteger Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) el 28 de febrero, sobre el caso de la periodista Natalia Morar del New Times (usuaria de LiveJournal natmorar):

[…] Ciudadana de Moldavia, a Morar le prohibieron la entrada a Rusia en diciembre por una orden secreta del Servicio Federal de Seguridad, y fue deportada a Chisinau. Un mes más tarde, funcionarios de la Embajada Rusa en Chisinau le regalaron una declaración de un párrafo que explicaba su deportación citando una ley de 1996, que establece que las autoridades pueden negarle la entrada a ciudadanos extranjeros “con el propósito de asegurar la habilidad defensiva o la seguridad del estado o del orden público, o en protección de la salud del público en general.”

La semana pasada, Morar se casó con su colega Ilya Barabanov, un ciudadano ruso, y ayer trató de entrar a Rusia como su cónyuge. Le negaron la entrada de nuevo y la pusieron en la zona de tránsito del aeropuerto. Las autoridades le dijeron a Morar que no se le permitía el ingreso a Rusia pero no le dieron ningún documento legal que justificara la detención; simplemente hicieron referencia a una “orden de arriba”. Barabanov, a quien se le permitió entrar, decidió quedarse con su esposa. […]

Debido a los problemas de salud de Morar, ella y Barabanov (usuario de LiveJournal kotoeb) decidieron regresar a Moldavia el 1° de marzo.

Debajo la traducción del primer post del blog de Morar desde su partida de Rusia, publicado el 4 de marzo:

Ahora toda esta historia parece totalmente distante y no sobre nosotros.
No repetiré todo – en verdad, para nada quiero eso…

Estoy muy cansada. Para la mayoría de los que estuvieron vertiendo basura sobre mí todos estos meses, y especialmente sobre Ilya y yo en estos últimos días, esto no es nada más que un asunto de política y seudo patriotismo. “No cagues donde te han dado refugio” y otras cosas por el estilo.

Usted hablan de política, hablan del derecho de la soberanía del estado, hacen afirmaciones audaces – aunque anónimas – y mientras tanto no puedo comprender las más simples de las cosas…

Hasta ahora no he recibido ninguna respuesta de nadie sobre por qué no puedo vivir en un país que hace tiempo se convirtió en mi hogar. Mi persona más querida y mis amigos más cercanos están ahí…. no puedo entender nada de esto.

Solamente diré esto – mi matrimonio con Ilya no es falso, hemos estado juntos mucho tiempo. La historia de Domodedovo no fue una representación de una acción anticipada de relaciones públicas para la revista New Times, estamos actuando en nuestro propio nombre, somos dos adultos. Muchos me están preguntando por qué tuvimos que hacer este show. No trataré de hacerles cambiar de idea. Para mí no fue un show. Para mí, éste es un país en el que no se me permite vivir. Para mí, ésta es la persona con la que no se me permite estar. Para mí, ésta es una revista para la que no estoy autorizada a trabajar.

Si hubiera sido más fuerte, me hubiera quedado en Domodedovo un mes.

Estoy sintiéndome mejor. Mi mamá se está sintiendo peor. Tuvimos dos llamadas anónimas en el teléfono de nuestra casa, con amenazas en contra de mí. Las dos fueron durante la noche. Las dos veces mi mamá contestó el teléfono. Ayer tuvimos que llamar una ambulancia para resucitarla. Esto no lo voy a perdonar. Hubiera podido perdonar otras cosas, pero esto – nunca.

Un enorme agradecimiento a todos los que estuvieron cerca de mí y que están conmigo ahora. Hay más de ustedes que de todos ellos juntos.

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