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Cuba: Las damas de blanco

Categorías: Latinoamérica, Cuba, Activismo digital, Derechos humanos, Libertad de expresión, Migración e inmigración, Periodismo y medios, Política, Protesta, Relaciones internacionales

Publicado originalmente el 30 de abril del 2008

“‘Están muriendo, están muriendo.’
Era el lamento del puñado de mujeres de blanco que intentaron protestar pacíficamente en La Habana…”
A noventa millas de distancia…. en otro país [1]

*****

Ha sido el tema más discutido en la blogósfera cubana durante la semana pasada: el arresto [2] de Las Damas de Blanco [3] mientras realizaban una manifestación pacífica por la liberación de sus esposos, encarcelados por el régimen de Castro.

Como para subrayar su impacto, Free Thoughts [4] (pensamientos libres) publica una serie de fotos así como un video del incidente, mientras que en Revista de Asignaturas Cubanas [5], Laura Pollán, una Dama de Blanco, publica también alguna fotos tomadas por Bárbara Jiménez con descripciones del grupo de mujeres antes que las retiraran.

Child of the Revolution [6] (hijo de la Revolución) examina el rol de los medios en la formación de percepciones del acontecimiento:

El vergonzoso episodio fue íntegramente captado por un puñado de periodistas de medios extranjeros en La Habana y difundido al resto del mundo, a pesar de que en medio de las cosas, la cobertura fue bastante limitada.

Ahora, dos días más tarde, el régimen ha usado su aparato mediático para atacar directamente a las Damas de Blanco. En lugar de hacer lo que normalmente hace e ignorar la manifestación, el régimen ha acusado públicamente a las mujeres de ser elementos subversivos y mercenarias haciéndole el juego a, claro, esos antipáticos norteamericanos.

Más adelante explica que [7]:

Ahora, las mujeres han acusado al régimen de Castro de espiarlas, luego de la difusión por los medios oficiales de conversaciones telefónicas entre algunas de las Damas de Blanco y una congresista de EEUU…

The Cuban Triangle [8] (el triángulo cubano) enlaza a un informe de la BBC desde La Habana que “pone parte de la acción en el contexto de la actividad global de la oposición”:

Las Damas, escribe el corresponsal Fernando Ravsberg, son “el único grupo disidente que emprende actividades en la calle. La mayoría de la oposición se ha limitado a trabajar en interiores, con conferencias de prensa, reuniones y declaraciones”. Ravsberg describe divisiones dentro del movimiento respecto de temas políticos y tácticas en la cara de un gobierno que “prácticamente cada semana anuncia cambios, la gran mayoría de los cuales son bien recibidos por el público”. El movimiento, escribe, es “pequeño, dividido y con muy poca influencia social”.

Estoy seguro que muchos leerán esto como crítica, pero Ravsberg apunta a una pregunta interesante. Si los cambios en Cuba continúan, y especialmente si es que cambios adicionales afectan materialmente a todos los cubanos, no solamente a los que tienen moneda fiuerte para gastar, ¿cambiará eso el contexto político en el que opera la oposición? ¿Cambiará eso la táctica? ¿Debería?

La primera generación [9] piensa que “Cuba claramente violó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, del que es signatario”, y agrega:

Los Estados Unidos deplora estas acciones y ha sacado a la luz a estas violaciones. ¿Alguien además de EEUU va a hacer algo al respecto?

Osvaldo Alfonso Valdés de Miscelaneas de Cuba [10] plantea su opínión acerca de lo que esta acción dice del nuevo régimen:

Digámoslo claramente: si el régimen de Raúl Castro no puede tolerar que 10 mujeres estén de manera pacífica presentando una carta al Gobierno y manifestándose públicamente, entonces; ¿qué cambios y mejorías en el respeto a los derechos fundamentales y qué cambios políticos en dirección a la apertura democrática podemos esperar de este nuevo gobernante de la dictadura cubana?

Finalmente, Uncommon Sense [11] (sentido poco común) publica una actualización:

Radio Martí reporta que las Damas De Blanco reasumieron hoy su manifestación semanal en favor de sus esposos, padres, hijos, hermanos encarcelados, menos de una semana después que la policía y una turba castrista les diera una paliza a diez mujeres y las arrestara.

A diferencia de lo ocurrido el 21 de abril, a las mujeres las dejaron tranquilas cuando marcharon en silencio por la Quinta Avenida en La Habana.

Eduardo Ávila [12] contribuyó con este post.