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Cabo Verde: Adolescente, embarazada y expulsada del colegio

Categorías: Cabo Verde, Activismo digital, Derechos humanos, Educación, Juventud

Publicado originalmente el 14 de junio de 2008

El 28 de mayo de 2008, a una joven estudiante caboverdiana, alumna de undécimo grado del Colegio de Secundaria Januario Leite, distrito de Paul (Isla de Santo Antao), le pidieron que cancelara su inscripción después de haber dado a luz. Afligida por el amargo sabor a discriminación hacia las mujeres en los colegios caboverdianos, Ana Rodrigues escribió una carta a la Ministra de Educación, solicitando su derecho a seguir en el colegio y evitar una interrupción no deseada casi a finales del año escolar. Ante este hecho, y conscientes de la existencia de casos similares, exigimos una nueva estructura para muchachas embarazadas en el colegio, haciendo énfasis en que nuestra intención no es animar el embarazo en niñas, sino combatir el abandono de los estudios y la discriminación que implica la medida de suspensión mencionada en las líneas precedentes. Subscriba esta petición en favor de Ana Rodrigues y deje su opinión acerca de esta medida de suspensión. ¿Está de acuerdo con que a una mujer embarazada la suspendan del colegio?

El extracto anterior es de una petición en contra de la decisión del colegio [1], cuyo enlace ha estado circulando alrededor de la blogósfera caboverdiana. Hasta ahora, la petición en línea organizada por el Movimiento Ciudadanos y blogs caboverdianos ya tiene la firma de más de 220 cibernautas y el apoyo crece rápidamente. Muchos de los bloggers de la isla se han movilizado y están publicando sobre el tema, algunos de ellos están generando un buen debate sobre derechos humanos, educación sexual e hipocresía social. Debajo un resumen de fuertes reacciones, empezando con Eurídice Monteiro [2] [pt], la primera blogger en llamar a la acción:

Me sentí furiosa cuando me enteré de la situación de Ana, la muchacha que, a pesar de afrontar muchas dificultades económicas, es una de las mejores estudiantes de su colegio con notas sobre el promedio en 17 cursos. Hace pocos días en la Feria del Libro en Lisboa, durante el lanzamiento de la Revista de Ley y Ciudadanía, una distinguida dama llamada Ernestina Santos impugnó la discriminación contra las muchachas y adolescentes embarazadas en los colegios caboverdianos, como adivinando el caso de Ana. Como tengo una preocupación particular con la feminización del tema de abandono de los estudios, sobre todo en la educación primaria y secundaria, y con el alto índice de embarazo en adolescentes, que condena a las jóvenes y las adolescentes a dejar los estudios a menudo para siempre, no pude quedarme callada cuando me vi frente a este caso.

Foto de NineInchNachosIII [3] usada bajo licencia de CC.

Muchos otros bloggers supieron del caso a través del post de arriba, y reaccionaron rápidamente. João Branco [4] [pt], que ha visto a sus dos hijas a través de la maternidad, dice que todo esto ha pasado de una manera increíblemente surrealista:

¿Es esto una broma? ¿Es una mujer embarazada en este país una persona infecciosa y contagiosa? ¿Dónde está el derecho constitucional a la educación? Es peor aún porque la estudiante implicada -Ana Rodrigues- escribió una carta a la Ministra de Educación, rogando por el derecho de continuar con sus estudios sin una interrupción no deseada en este año escolar ya casi completo. ¿Rogando? ¿Rogando por un derecho? ¿Y si fuera al revés? El estado rogando a los ciudadanos para que paguen sus impuestos, por ejemplo. Esto es un escándalo, esto viola el derecho a la educación, la piedra angular del desarrollo de Cabo Verde. Es aún más preocupante cuando solamente este caso se ha hecho público, dándonos la sensación de que puede haber muchos otros casos similares a este, ocurriendo en todos los establecimientos educativos.

Sin embargo, un comentario en el post de arriba discrepa. Kuskas [5] [pt] dice que a su hermana la expulsaron del colegio cuando salió embarazada y perdió el año, pero estuvo mejor preparada para regresar a sus estudios un año más tarde, con la ayuda de su familia. Ella hace hincapié en que para empezar los padres son responsables de asegurarse de que sus hijas no queden embarazadas:

João, el embarazo no es una enfermedad y no debería serlo, pero la adolescente embarazada que va a al colegio está en riesgo en relación con sus compañeros en muchas maneras: los días perdidos no se justifican (y sabemos que dar a luz no es justificación para perder [clases], al menos en colegios de secundaria), la tratan como a otros estudiantes en las clases de educación física y no tiene derecho a licencia de maternidad. SI nuestros colegios y familias estuvieran PREPARADOS para lidiar con estas situaciones, digo que NO LO ESTÁN y esto NO DEBE ser NORMAL, no habría problemas.

Pintura abstracta de Carina [6] usada bajo licencia de CC.

No exactamente relacionada con el comentario de arriba, Eileen Barbosa [7] [pt] critica esta mentalidad hacia madres jóvenes, y la gente que piensa que son menos capaces de completar sus estudios:

He escuchado decir cosas como “Mmm, no creo que se vea bien que las muchachas embarazadas se mezclen con otros estudiantes…”. ¿Por qué?, me pregunto. ¿Puedes darme un mal ejemplo? Estoy siendo ingenua cuando pienso que podría ser al revés: [gente diciendo] la muchacha embarazada se siente indispuesta, la muchacha embarazada no puede participar en juegos violentos; cuando nace el bebé, vendrá con ojeras por no haber podido dormir lo suficientes… y los gastos… es mejor dejarlo a un lado…
Una futura madre necesita, más que nada, los medios para ganarse le vida y mantener a su prole. Negarle las herramientas para hacerlo me parece algo cruel e injustificable.

Con motivo del parto

Más que simplemente garantizar que a Ana Rodrigues le den la oportunidad de retomar sus estudios, los bloggers quieren una investigación de la decisión de la directora del colegio de obligar a la muchacha a dejar el colegio, con motivos del “parto”. El aviso, firmado por la directora Alda Maria Martins Lima, dice así: “La Dirección del Colegio de Secundaria Januario Leite, a través de este documento, da aviso a los profesores y estudiantes del Curso de Economía y Social del salón 11C que la alumna Ana Maria Rodrigues ha sido suspendida de las clases por motivos de parto. Ella debe encargarse de la cancelación de su matrícula para este año escolar”.

Virgílio Brandão [8] [pt] publica extractos de la Constitución que muestran no solamente que todo ciudadano tiene derecho a la educación, sino que “Los agentes del estado y otras entidades públicas son, por ley, criminal y disciplinariamente responsables por las acciones y omisiones que lleven a violación de derechos, libertades y garantías”. En otro post largo y bien pensado, recuerda a los lectores que esta no es la primera vez [9] [pt] que una muchacha es forzada a dejar el colegio tras quedar embarazada. De hecho, aunque no es normal, parece ocurrir bastante seguido en Cabo Verde y este es un hecho que la sociedad y el gobierno necesitan reconocer y tratar mejor:

Lo asombroso es que las instituciones que deben proteger a los niños, jóvenes y [abogar] por los derechos humanos en general no hacen (no lo han hecho, hasta donde sé) nada en la práctica para evitar esto y otros males. ¿Cuántas Anas hay y ha habido en Cabo Verde? ¿Qué ha pasado con ellas, tras decisiones como esta? Las estadísticas deberían servir no solamente en política y economía…

Foto de O Pirata [10] usada bajo licencia de CC.

Furnas [11] [pt] sigue con la misma idea para decir que ya es hora de que la sociedad debata estos temas de una manera abierta:

Si los caboverdianos quieren discutir el tema de embarazos adolescentes, deberían hacerlo de manera seria, madura, pensada y científica, no solamente con una visión moralista, ¡y menos aún con valores personales discutibles de dudosos orígenes/medios! Creo que es un asunto de ciudadanía, que nos concierne a todos, ¡debemos considerar la posibilidad de unir los procedimientos penales en una corte contra el estado de Cabo Verde! Ya es hora de que empeecemos a romper el silencio…

Paulino Dias [12] [pt] cree que hablar al respecto no es fácil cuando la gente simplemente cierra los ojos al problema.

El problema es más profundo, mi amigo. Tiene que ver con la (re)valoración de la legalidad y la “humanidad” de la orden de retiro de los colegios hacia las estudiantes embarazadas, tiene que ver con la destrucción de las familias y sus valores que hemos visto a diario, tiene que ver con una cierta “lavada de manos” de los padres acerca de la educación sexual de los hijos (¡si señor, este tema no solamente concierne solamente al Ministerio de Educación o a las autoridades de Salud!), tiene que ver con la pasividad de todos nosotros que calladamente vemos estos “pequeños” dramas y nos damos la vuelta con la conciencia limpia de los que ya han pagado sus impuestos.

Foto by elisnice [13] usada bajo licencia de CC.

Regresando a Virgílio Brandão [14] [pt], esta vez sobre un comentario a un post de Cafe Margoso [15], comparte esta anécdota sobre una antigua colega en la Facultad de Derecho que tuvo tres hijos durante su carrera universitaria:

Un día le pregunté por qué estaba casi siempre embarazada cuando llegaban los exámenes, a lo que ella me respondió, con un extraordinario sentido del humor:
– Virgílio, me póngo más inteligente cuando estoy embarazada.