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Palestina: “No tengo pistolas ni armas. Yo lucho contando la verdad”

En este resumen de blogs desde Gaza, nos enteramos de cómo un chofer de ambulancia enfrenta su miedo, el efecto de los anuncios de advertencia hechos por las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) en estaciones locales de televisión y radio – y cómo la posibilidad de salir de Gaza es lo único que le da a un trabajador de una ONG la fuerza para seguir.

La activista australiana Sharyn Lock escribe en Tales to Tell:

Esta noche, martes, justo antes de mi guardia, tomé un camino con S que inesperadamente resultó en tener que levantar el cuerpo de un luchador de la resistencia. De hecho esta fue la primera vez en todos estos días desde que empecé a salir con las ambulancias, que vi un luchador en mi ambulancia. Como solamente estábamos los dos ayudé a transportar lo que quedaba de él – que no incluía una cabeza ni la parte superior de su torso – a la camilla. Me alegró la oscuridad que hizo borrosos los detalles, aunque también me hizo dar cuenta que probablemente todos nuestros movimientos en este terreno aparentemente vacío eran observados. […] Más tarde esa noche, el paramédico E me pregunta más específicamente lo que había sentido al ver al tipo de la resistencia shaheed. […] Empieza a hablarme de sus propios sentimientos. Tiene 36 años, ha sido paramédico durante diez. Tiene esposa y cuatro hijos. Dice que nunca ha visto nada tan malo como estos días, en ese tiempo. Y dice que muchas veces está asustado. A veces tan asustado, si la zona es peligrosa, que casi no puede seguir manejando hacia la locación de donde han llamado. Describe un llamada durante la noche en la que los dos estuvimos (tal vez pensando que yo había observado esta vacilación) y dijo que primero pensó que no podría hacerlo; tuvo que parar, hablarse a sí mismo a través de su miedo, y después continuar con la recolección, esperando que un cohete lo destruyera completamente en cualquier momento. Parece que con la zumbante tecnología de vigilancia, realmente pueden mandar cohetes con tu nombre.
[…]
Esta noche, recogemos a dos hombres que cargan a una niñita de 13 meses. Todavía está caliente, pero EB no le encuentra pulso. Si entendí correctamente, había tenido dificultades para respirar desde que nació, y en el ataque con cohetes que acaba de ocurrir, su madre la sujetó tan fuertemente que no pudo tener suficiente aire. Pregunto para dejar en claro esta historia varias veces pero quiero pensar que la entendí mal.

El profesor Said Abdelwahed, que enseña inglés en la Universidad Al-Azhar University, escribe en Moments of Gaza:

¡Un médico me dijo que cientos de los heridos nunca se recuperarán ni regresarán a una vida normal! Vi un video de una muchacha de 15 años con las piernas mutiladas desde encima de las rodillas, y otra con solamente una pierna, y otros… La situación de salud se está deteriorando con las limitadas capacidades de quirófanos y pobre instalaciones disponibles. Entre 60 y 70 doctores de los países árabes y algunos europeos, en apoyo de los cirujanos palestinos, son una ayuda pero todavía algunos heridos no pueden ser tratados en Gaza pase lo que pase. … También, 13 paramédicos perdieron su vida mientras estaban de guardia; ¡a muchas ambulancias les dispararon cuando quisieron salvar heridos y evacuar cadáveres! ¡Todo es con exclamaciones!

Hemos estado leyendo los posts de Safa Joudeh (sobre quien pueden leer más acá) en el blog grupal Lamentations-Gaza; algunas de las entradas de su diario también han sido publicadas en Syria Comment:

Las IDF han infiltrado las ondas aéreas de las estaciones locales de radio y canales de televisión. Mientras vemos las noticias, de repente la pantalla se pone negra y aparece un mensaje de las IDF: “¡¡Ustedes serán testigos de la liberación de nuestra ira!!’. Apagamos el televisor y prendemos la radio, momentos después interrumpen la transmisión y una voz áspera sale de los altavoces: “¡Evacúen su zona y reúnanse en el centro de su ciudad! ¡Se lo estamos advirtiendo por su propia seguridad! Estas son las IDF”. ¿A dónde se supone que va a ir la gente? A los que están en el centro de la ciudad, como mi familia, ya los están bombardeando, y cada casa ya está alojando al menos a una o dos familias que han huido de sus áreas. Los refugios de UNRWA ya están llenos y las calles no son seguras. Así que a las personas nos advierten cuando en realidad, no tienen más opción que no moverse. Mucha gente siente que sería más compasivo que no los adviertan de las muertes inminentes.
[…]
En mi casa estamos recibiendo a tantos de nuestros parientes, que viven en zonas más peligrosas, como podemos. A la hora de las comidas, varias personas se reúnen en un par de círculos en dos mesas para comer, mientras otros esperan su turno. Comemos en tres turnos. Cuando es hora de dormir, algunas personas duermen en sofás, otros en sillones y otros en frazadas sobre el piso. Durante los últimos 16 días, junto con el pueblo entero de Gaza hemos aprendido a vivir con el más mínimo aspecto de comodidad, y hemos experimentado las dificultades de una vida empobrecida al máximo. Cuando arreglaron las líneas de energía hace dos días, repusieron la electricidad y el agua potable en nuestras casas durante seis horas al día. El momento en que llegó la energía a nuestro barrio, podías oír los gritos de felicidad y celebración de todos los departamentos y casas donde alcanza el oído, a pesar del bombardeo en curso.

Mohammed Ali, que trabaja para la ONG Oxfam, escribe en el blog de Oxfam desde su casa en la ciudad de Gaza:

Esta mañana escuché cánticos de personas afuera, Me pregunté qué sería, y entonces, las luces llegaron – la electricidad había regresado, ¡hurra! Inmediatamente prendí el televisor, cargué mi teléfono, revisé emails. Por un momento, me sentí de alguna manera liberado. Estas cosas que a menudo damos por descontadas se han vuelto tan preciadas últimamente. No nos queda agua limpia. Nuestro tanque de agua está vacío. Mi padre no pudo rechazar la creciente cantidad de personas tocando nuestra puerta con latas vacías en la mano. No se dio cuenta cuánta agua había entregado hasta que fue demasiado tarde. A las tiendas se les está acabando el agua limpia; no pudimos encontrar nada en nuestro barrio. Podemos usar agua sin tratar pero realmente debemos hervirla primero para evitar enfermarnos, pero enfrentamos otro obstáculo; nos queda muy poquito gas. Simplemente tendremos que tomar el agua sin esterilizar para que podamos ahorrar el resto del gas para cocinar. Por cierto, si nunca has cocinado con un mechero de gas, puedo decirles, hace que la comida tenga el sabor a gasolina, el café tenga sabor a gasolina, ahora incluso olemos a gasolina. […] Postulé para una beca en el Reino Unido hace varios meses. Esperaba averiguar en enero si mi postulación había tenido éxito. He estado esperando impacientemente por días. […] La posibilidad de ir al Reimo Unido me está dando la esperanza que necesito para vivir. Mi esposa cree que estoy loco, pues le hablo como si definitivamente nos estuviéramos yendo; describo a los amigos que tendremos, los restaurantes a los que iremos, los paseos alrededor de los parques…al menos si muero, moriré con una pequeña esperanza, la esperanza que tendré la oportunidad de una vida mejor, aun si por ahora no es más que un sueño.

Adham Khalil desde el Campo Jabaliya, que bloguea en Free Free Palestine, ha publicado un artículo, publicado originalmente en Electronic Intifada, recopilado desde sus mensaje de texto y llamadas telefónicas:

La mayor parte del tiempo no tenemos electricidad en mi casa. Así que cuando la energía viene durante una hora o dos toda la familia está ocupada. Cargamos nuestros móviles, bombeamos agua, horneamos pan. Pero he visto cosas tan horribles en la televisión que  a veces quiero que nos quedemos sin energía. Hasta ahora, mi familia está bien pero me siento tímido de hablar de mi familia. no pienso así. Todo en Gaza es mi familia. Estamos sufriendo colectivamente pues nos están castigando y olvidando colectivamente, y estamos muriendo. […] No es cierto decir que esta es una guerra entre Hamás e Israel. Soy testigo presencial en Gaza y aunque se pueda pensar que Gaza es un país y Hamás es un grandioso ejército poderoso, esas son mentiras. Las facciones palestinas no tienen tanques, aviones de guerra ni barcos de guerra. Tienen cohetes caseros, armas simples. No pueden hacer nada contra el grandioso y poderoso ejército de Israel. Estamos viviendo bajo un asedio completo con muertes diarias y nuestras casas destruidas. Hamás y otras facciones palestinas están tratando de defender a los palestinos de las continuas masacres, invasiones y ataques aéreos. La ocupación y acciones israelíes en Gaza son acciones terroristas, como son muchas de sus acciones y políticas desde su campaña de limpieza étnica en 1948. No tengo pistolas ni armas. Lucho simplemente contando la verdad.

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