¿Ves todos los idiomas arriba? Traducimos las historias de Global Voices para que los medios ciudadanos del mundo estén disponibles para todos.

Entérate más sobre Traducciones Lingua  »

Cuba: Entrevista con la blogger Miriam Celaya

Miriam Celaya es una blogger cubana, cuyo blog Sin Evasión está celebrando su primer año de aniversario. Con un título en Historia del Arte, ella trabajó casi dos décadas en el Departamento de Arqueología de la Academia de Ciencias. Además, ha sido profesora de literatura y lengua española, donde durante este tiempo, se familiarizó con el uso de computadoras. Sin embargo, el instituto no tenía conexión a Internet. No fue hasta su época trabajando en las revistas digitales “Consenso” y “Con Todos” que aprendió acerca del uso del medio en línea. Pronto, con la ayuda de otros bloggers cubanos como Yoani Sánchez de Generación Y, inició su propio blog bajo el seudónimo de “Eva”. Sin embargo, eso cambió pronto cuando decidió utilizar su propio nombre para publicar en su blog. A continuación, una entrevista con Celaya acerca de sus comienzos en el mundo de los blogs, por qué escogió dejar atrás su seudónimo y su participación en las reuniones con bloggers.

Claudia Cadelo: ¿Cómo defines el tipo de relación que tienes con tu blog?

Miriam Celaya: No la defino. No me gusta categorizar cosas que aprecio. Prefiero decir que mi blog es un espacio donde mi carácter y mi tendencia habitual a suministrar opiniones pueden ser combinados con la posibilidad de expresarme libremente, más allá de las limitadas fronteras de las relaciones interpersonales, dentro de la realidad de este país. Mi blog me ha permitido entablar relaciones con mucha gente, la mayoría cubanos como yo, pero también de otras nacionalidades, los cuales todos son muy cercanos y muy necesarios. Me ha permitido practicar la tolerancia, una habilidad que -admito- fue muy difícil en mis años previos y algo en lo que había estado trabajando. También he llegado a conocerme mejor. Para mí fue como nacer de nuevo y sólo espero que el blog me permita crecer como ser humano.

CC: Iniciaste tu blog con un seudónimo, pero luego dejaste de usarlo. ¿Podrías hablarnos de las razones por las que comenzaste un blog de forma anónima?

MC: Algunos pensaron que escondía mi identidad por miedo a la represión. Eso no es verdad. En realidad, paradójicamente, aquí es más peligroso permanecer “anónimo” que tratar de esconderse. En este estado semi-clandestino, uno es más propenso al chantaje. Estaba al tanto que la policía conocía mi verdadero rostro y puedes imaginar que estaba asustada… Mi identidad es evidente: en la revista Con Todos (y antes, en Consenso) publiqué indudablemente como Miriam Celaya, como T. Avellaneda, como Lucía Morera y como Eva González, y las cuatro tenían el mismo estilo de escritura. Sin embargo, tuve razones personales para usar la máscara de Eva, que es el seudónimo que siempre he preferido: mi padre, quien murió en Octubre del 2007, temía por mí porque sospechaba que estaba involucrada en “algo peligroso” y yo también estaba temerosa de posibles agresiones contra miembros de mi familia. En cualquier caso, nadie me puede quitar a Eva.

CC: ¿Cuáles fueron los eventos que te llevaron a mostrarte con tu nombre real? ¿Cuándo sucedió?

MC: Como te mencioné, la muerte de mi padre y el final del, digamos, “período de gracia” que le di a otros, quienes son muy importantes para mí y que siempre tenían algo en contra de mis intenciones a mostrar mi cara. Siempre es difícil convencer a otros acerca de tus razones, especialmente si esos “otros” te aman y se preocupan por ti. Pienso que era momento de madurar con las circunstancias, me descubrí públicamente en el momento justo. Fue en el verano del 2008, cuando ya llevaba blogueando seis meses de incógnita.

CC: Ahora que ha experimentado bloguear tanto anónimamente como con tu nombre real, ¿podrías contarme acerca de los aspectos positivos y negativos de cada uno y qué diferencias has notado entre los dos? ¿Sientes que tomaste la decisión correcta?

MC: Siento y sé que tomé la decisión correcta. No tengo la menor duda, especialmente porque fue una decisión totalmente personal y cada uno es responsable por sus propias acciones, ¿verdad? Asumo todas las consecuencias por lo que escribo y de la forma como lo escribo. El aspecto negativo de publicar anónimamente es que quita credibilidad a ojos de los lectores. Ellos entienden tus razones y hasta las justifican, pero algunos pudieran preguntarse en la distancia si uno está exagerando la verdad escondida tras el seudónimo, evitando que las opiniones y los eventos pueden ser auténticos o verificables. Me sentí realmente feliz con la reacción de los lectores al enterarse de mi identidad, me alentaron mucho, se hicieron conexiones con ellos y gané confianza en mí misma. Sin embargo, no me arrepiento de haber usado un seudónimo durante ese tiempo: Eva González es una parte real de mi, aunque no es el nombre que me dieron cuando nací, el 9 de Octubre de 1959. Desde una perspectiva antropológica, Eva fue (es) algo así como un rito de iniciación.

CC: Estás participando en las reuniones de bloggers, que es como nos conocimos. ¿Podrías decirnos cómo te sientes siendo parte de ese grupo y, en general, tus opiniones con respecto a ese fenómeno?

MC: Pienso que es un evento extraordinario, incluso a pesar de sus proporciones modestas y debido a todas las dificultades para la blogósfera de Cuba. Las reuniones nos han permitido crecer juntos más de cerca y así unir las voluntades para la búsqueda de espacios cívicos independientes para el diálogo. Hasta ahora, habíamos estado desconectados. La blogósfera también nos permite ser algo que nos había estado prohibido: Ser ciudadanos, y nuestras reuniones se convierten en el foro donde la gente de diferentes escenarios, edades, experiencias y líneas de pensamiento pueden reunirse, y profesamos el respeto por unos y otros y alentamos este fuerte sentimiento, que es inherente a la libertad y es algo que no nos pueden quitar. Sin duda, soy parte de “esto”.

CC: Todos los que son parte de actividades periodísticas y creativas como la tuya, quienes dejan atrás el anonimato y publican sus opiniones públicamente, deben tener metas personales y sociales. ¿Cuáles son las tuyas? ¿Cuáles metas has logrado y cuáles están cerca de ser logradas?

MC: Yo no diría que soy periodista, aunque sí expreso mis opiniones públicamente. Mis metas personales son contribuir de cualquier forma posible a alentar el diálogo, a buscar espacios plurales y comunes y pujar por una Cuba diferente, con la que soñamos y necesitamos. No acepto la opinión de algunos lectores, quienes me agradecen lo que hago “por Cuba”: En realidad, sólo sigo mis convicciones personales y no tomo el rol de Mesías o Juana de Arco. No soy una líder, ni tampoco sigo líderes. A través del blog, intenté conectarme con mucha gente interesante y capaz, gente como tú y como yo, que anda por allí, en las calles, quienes te rodean y ni siquiera sabes que existen y que tienen los mismo anhelos que tú.

Inicie la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor trate a los demás con respeto. Comentarios conteniendo ofensas, obscenidades y ataque personales no serán aprobados.