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EE.UU.: Matrimonios por amor y por el país

Wedding ring heartSea por amor o por la visa, decidir si casarse nunca es cosa fácil. En los Estados Unidos, donde más de 12 millones de personas viven como inmigrantes “indocumentados”, enamorarse y casarse con un americano es una forma que dicho estado legal puede ser resuelto.

De acuerdo con el Departamento de Seguridad de los EE.UU 1'052.415 personas obtuvieron “estado legal” en los Estados Unidos en el 2007. De ellos, 274.358 personas lo obtuvieron por medio de matrimonios con ciudadanos de los EE.UU.

En el sitio web del grupo que lucha contra la inmigración Centro para Estudios de Inmigración, David Seminara se pregunta cuántos de éstos miles de matrimonios fueron realmente por amor, y destaca ejemplos de novias por demanda, matrimonios arreglados, y las manos de quienes intercambian el dinero.

Una cantidad de blogueros inmigrantes discuten sus propias ideas sobre el matrimonio y los documentos en los Estados Unidos.

Matrimonio de inconveniencia

El Random Hero en California escribe que como inmigrante indocumentado, los amigos y la familia le han sugerido el matrimonio como una opción, pero que él encuentra la idea demasiado descabellada:

“Es una de las cosas más difíciles que tengo que hacer realmente personales. Ser ilegal en este país, creo que es una carga que debo llevar por mí mismo. Por supuesto innumerables amigos han bromeado y me han propuesto que me case con una joven americana y consiga mis papeles. El 11 de septiembre cambió el mundo para siempre y sus efectos todavía se sienten en el ambiente. Casarse ya no es una opción viable porque Inmigración ha comenzado en serio la prevención y el enjuiciamiento de las personas involucradas con los matrimonios por la tarjeta verde. Luego están las ramificaciones morales de escupir sobre el sagrado acto del matrimonio así que estoy en un camino sin salida. “

En otro blog, Damn Mexicans, el bloguero analiza un artículo de periódico acerca de Julia y Gustavo, dos hermanos que vinieron a los Estados Unidos a la edad de 11 y 18 años. Gustavo se casó con una ciudadana americana, pero Julia sigue siendo indocumentada al tiempo que intenta ingresar a la universidad.

“… Mucha gente piensa que es muy fácil casarse con un ciudadano americano. Julia tiene 18 años y nunca ha tenido un novio. Piensa y trata de recordar con quién estabas saliendo a la edad de 18 años. Piensa si te hubieras casado con esa persona. estremece. Para la mayoría de nosotros, es un pensamiento aterrador. 18 es demasiado joven como para casarse y Gustavo casado a la edad de 21 años fue demasiado joven también, pero obligado a hacerlo por su situación. “

“Hasta que la muerte nos separe”

Según la organización, Surviving Spouses Against Deportation, algunas personas se ven amenazadas con la deportación cuando sus esposos o esposas “legales” mueren.

“Debido a un error en la ley, los cónyuges legales de ciudadanos americanos, se enfrentan a una negación automática y a la amenaza de deportación cuando sus esposos mueren durante el largo y burocrático proceso de la tarjeta verde. Existe más de ciento ochenta de estos casos en todo el país que afectan a mujeres, madres y niños. “

La bloguera My Life as an Alien analiza un caso.

“Dahianna Heard es la viuda de Jeffrey Heard, asesinado en marzo del 2006 cuando el soldado del Ejército recibió un disparo en la cabeza por parte de insurgentes, mientras transportaba equipo a las tropas de los EE.UU. en Iraq. Dahianna Heard, una ciudadana venezolana, que vive en Florida, ahora podría ser deportada a pesar que ella y su marido habían solicitado su permiso de residencia y estaban a la espera de la culminación de los trámites. También tuvieron un hijo que es ciudadano de EE.UU., pero se enfrenta a un futuro incierto si su madre es deportada “.

La bloguera escribe que ella ha pasado por todos los “obstáculos” para obtener la ciudadanía, pero puede entender cómo las cónyuges deben sentirse.

“Es difícil trasladarse a un país nuevo, es un gran ajuste. Y después que haces de este nuevo lugar tu casa, el antiguo país de origen no es más tu casa. No me puedo imaginar perder a mi esposo y después mi hogar “.

Sueños rotos, corazones fuertes

Amy es una ciudadana de los EE.UU. que vive en Chicago, Illinois, mientras que su esposo Carlos, una vez un inmigrante indocumentado, ahora vive en Monterrey, Mexico. Amy escribe en su blog compartido, Destinazione Paradiso que, debido a que Carlos emigró desde Mexico a los Estados Unidos “ilegalmente” en su adolescencia, se enfrenta a problemas jurídicos que ni siquiera un matrimonio puede solucionar.

“Usted ve, contrariamente a la creencia popular (blog post sobre ESO, muy pronto), las personas traídas a los EE.UU. ilegalmente no pueden simplemente arreglar su situación con el retorno a sus países de origen y la solicitud de un visado. Tampoco pueden arreglarlo automáticamente casándose con un ciudadano de los EE.UU.. Y mientras generalmente, los crímenes cometidos por un menor de edad se ven de diferente manera a los cometidas por un adulto, en el mundo de la Inmigración, la edad no importa: usted puede ser considerado con las mismas sanciones si usted entró ilegalmente a la edad de 8 o 58.
La historia de inmigración de Carlos no pasa una, sino DOS áreas grises de la Ley de Inmigración y Nacionalidad de 1996. Sucede que, aunque la ley se olvidó referirse específicamente a los menores en determinadas áreas de la ley, el Consulado de los EE.UU. en Mexico ha decidido recientemente aplicar sus propias normas y el tratar a los menores del mismo modo que a los adultos “.

En octubre del 2008, a Carlos se le dio el veredicto que ya no podía entrar legalmente a los Estados Unidos. Su esposa Amy escribió:

“Bueno, por desgracia, nuestra aventura de un año en inmigración, ha experimentado un violento y devastador choque con la realidad de la ley de inmigración. Después de casi 11 meses, dos puestos de trabajo humillantes en México, miles de dólares, 9 vuelos internacionales, un sinfín de esperanzas y sueños, y toneladas de oraciones, nos quedamos con las manos vacías. Tal como están las cosas ahora, Carlos está prohibido de entrar a los EE.UU. de por vida, y no existe la posibilidad de un permiso de entrada. Esto fue siempre una posibilidad, algo así como en el peor de los casos, pero esto es ahora nuestro único caso. “

Sin embargo, Amy escribe que la lucha continúa.

Foto del anillo de boda es compartida bajo licencia Creative Commons por Pictr30D en flickr.

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