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Pakistán: La lucha contra los talibanes

El gobierno de Pakistán ha sido criticado durante mucho tiempo en casa y en el extranjero por no tomar una postura firme en contra de la insurgencia talibán, que ha ido creciendo como una plaga en Pakistán. Los rebeldes talibanes han estado activos especialmente en la Provincia de la Frontera del Noroeste y han consolidado su posición en la región del valle de Swat. Después de violentos combates entre el ejército paquistaní y los grupos a favor de los talibanes, el acuerdo talibán para la tregua del pasado mes de marzo fue un esfuerzo por minimizar las tensiones. Pero este acuerdo fue muy debatido, ya que ha permitido a los grupos pro talibanes establecer su estilo de línea dura de la regla islámica como derecho.

El acuerdo para la tregua se suponía que pondría fin a la violencia en esta región. Pero esto fue demostrado como erróneo tal como Pak Tea House informa:

Dos semanas después de la capitulación del gobierno de Pakistán a las exigencias islamistas y de la imposición de la ley islámica en todo el valle de Swat, los militantes armados patrullan las calles de la capital del distrito y hombres armados enmascarados han tomado el control de barrios periféricos, donde aterrorizan a los residentes y hacen uso de la intimidación para cerrar las escuelas de niñas.

El ejército de Pakistán comenzó a luchar para retomar el control de los talibanes y la lucha se ha intensificado desde entonces. Chowrangi informa:

Las operaciones militares se llevan a cabo en tres distritos que se extienden sobre cerca de 400 millas cuadradas (1.036 kilómetros cuadrados), pero la mayoría de los combates ha sido en la ciudad de Mingora, que antes de la insurrección hace tres años era el hogar de alrededor de 360.000 personas. Los militares afirmaron haber matado a más de 147 militantes de Swat y la vecina región de Buner. Los funcionarios no han dicho nada sobre las víctimas civiles. Pero los que huían de la región llevaban historias de las familias aniquiladas por las balas perdidas.

Más de medio millón de paquistaníes ha sido desplazado debido a los combates y esto se ha convertido en una crisis humanitaria. Y esto no va a terminar pronto. Después de las recientes conversaciones tripartitas entre Afganistán, Pakistán y EE.UU., el Primer Ministro de Pakistán prometió la “eliminación” de los militantes, como CHUP! – Changing Up Pakistan así lo indicó.

Sin embargo, las reivindicaciones del ejército de Pakistán no puede ser cien por ciento ciertas. Teeth Maestro publicó las noticias de primera mano de Buner:

Los militares están apuntando hacia la población civil en lugar de al escondite de los militantes lo que dio lugar a más de 100 víctimas. Los informes de ISPR son falsos. Su pretensión de matar a 80 talibanes es totalmente falta de fundamento. Todas las personas muertas son plebeyas. Los periodistas no están autorizados de entrar en las zonas, mientras que los periodistas locales se encuentran bien en Peshawar o no escribiendo o diciendo la verdad por el temor hacia los talibanes y militares.

Esto plantea la pregunta “¿quién está ganando la guerra?

Esta vez hay menos simpatía local hacia los talibanes. Pero Adil Najam en All Things Pakistan señala:

No debería ser una sorpresa, entonces, que al menos algunos, probablemente muchos, y posiblemente más, musulmanes paquistaníes “no liberales”, “no de élite”, estarán en contra de los talibanes y la guerra que están librando sobre Pakistán, sobre los paquistaníes y sobre los musulmanes paquistaníes. La tragedia es que muchos paquistaníes se mantienen aún agnósticos por la amenaza de talibanización e incluso tienen miedo o se muestran reacios a elevar sus voces en contra de ellos.

All things Pakistan también dice que “los talibanes no son el tema central. Lo son los efectivos policiales y el acceso a la justicia”:

Tenemos que luchar la batalla en la Provincia de la Frontera Noroeste. Sin embargo, luchar en una batalla sin una estrategia para ganar la guerra es otra empresa de fantasía. Eso que contener a los talibanes hará de alguna manera que el pueblo de Pakistán esté más satisfecho con su destino doloroso es tonto.

Jahane Rumi disipa algunos mitos sobre los talibanes para que las personas puedan enfrentar la verdad:

Las actividades terroristas que acontecen en Pakistán no son la jihad, ni están dirigidos a hacer cumplir la sharia. Se trata de actos criminales de violencia que matan a miles de ciudadanos inocentes y a las fuerzas de seguridad de Pakistán a fin de obtener poder y control sobre nuestra tierra.

En el mismo artículo, algunas sugerencias hechas por Amankaar Tehrik (movimiento por la paz) en Pakistán fueron destacadas:

  • Todos los departamentos gubernamentales, incluidos los militares, deben ser examinados, para erradicar los elementos que apoyan el terrorismo de lo contrario ninguna estrategia de gobierno se llevará a cabo de manera eficaz.
  • Aunque EE.UU. y sus aliados fueron los principales creadores de este problema, en la actualidad, el gobierno debe mantener los intereses de Pakistán y la agenda de “su gente primero” mientras negocia con los terroristas.
  • Nosotros, el pueblo, queremos apoyar a nuestro gobierno en la salvaguardia de los intereses del Estado de Pakistán y en el combate al terrorismo. Instamos al gobierno y otros partidos políticos a mostrar su compromiso y una clara intención de hacer frente a la amenaza del terrorismo.
  • Hacemos un llamamiento a los medios de comunicación a no mostrar a los terroristas como “soldados del Islam o luchadores por la libertad” y exponer sus brutalidades en contra de la gente común y las fuerzas de seguridad de Pakistán.

Ahora la pregunta es “¿puede la cultura paquistaní profundamente pluralista detener la infestación talibán”?

Nicole Mitidieri colaboró en la traducción de este post.

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