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Azerbaiyán: 20 años del pógrom de Bakú y Enero Negro

El 20 de enero es el vigésimo aniversario de Enero Negro, el día en que el incipiente movimiento de la independencia en Azerbaiyán fue brutalmente sofocado por las tropas soviéticas para ostensiblemente reducir las tensiones interétnicas entre personas de etnia armenia y azerí que vivián en la capital, Bakú. Una semana después, luego de un pógrom antiarmenio en Sumgait que dejó al menos 32 personas muertas en febrero de 1988, mataron a docenas de personas de etnia armenia.

El año pasado, Global Voices Online resumió la cronología de los acontecimientos y las reacciones por el décimo noveno aniversario.

A medida que historias de violencia mutua entre los dos grupos étnicos siguieron circulando, la situación escaló rápidamente, y el 13 de enero de 1990 otro pogrom anti-armenio estalló en la capital azerbaiyaní, Bakú. Las cifras varían, pero murieron entre 48 y 66 — y posiblemente más — personas de etnia armenia.

Para el 19 de enero, la mayor parte de la minoría armenia de la ciudad había huido, y al día siguiente tanques soviéticos y miles de soldados ya habían ingresado para contener ostensiblemente la violencia étnica que, supuestamente, disminuía. Hasta este día, las preguntas persisten sobre por qué le tomó tanto tiempo a Moscú reaccionar, pero Human Rights Watch alega que la incursión militar había sido planeada mucho antes.

Con al menos 130 personas muertas como resultado de la incursión soviética, la semana del 13 al 20 de enero de 1990 sigue grabada en los corazones y las mentes de armenios y azerbaiyanos. Dada la guerra por el disputado territorio de Nagorno Karabakh que se anunciaría pronto, y la independencia que el conflicto étnico pronto definiría, naturalmente ambos lados cuentan los hechos selectivamente.

Por ejemplo, los armenios sostienen lo que muchos de sus parientes étnicos aunque creen que la campaña de las tropas soviéticas fue para su protección. De otro lado, los azerbaiyanos ven la intervención solamente como un medio para evitar que su país se separara de la ex Unión Soviética y rara vez, si acaso, mencionan los pógroms antiarmenios que la precedieron.

Sin embargo, blogs de viajeros extranjeros con experiencia en la región, sitúan los acontecimientos en su contexto adecuado. Por ejemplo, Changes and Colours deja constancia de la violencia de la que no se libró nadie y dejó a muchos atrapados en el medio.

[…] Hace 20 años cuando el movimiento por la independencia de la Unión Soviética estaba adquiriendo impulso, una ola de pógroms nacionalistas surgieron en el país. En una ciudad alguna vez conocida por su cultura multinacional, las personas se culpaban entre sí “hombre contra hombre, vecino contra vecino”. Algunos eligieron volverse cazadores, otros, sin más opción, se volvieron cazados. Mataban a la gente y los que no morian huyeron de la ciudad. En la noche del 19 al 20 de enero de 1990 las tropas soviéticas entraron en Bakú y nuevamente mataron a gente inocente. […]

Han pasado 20 años, pero los recuerdos de esos días siguen doliendo. Una mujer me dijo cómo ella y sus pequeños hijos se acurrucaron en el baño cerca del suelo porque muchas personas murieron por balas perdidas. “Todavía recuerdo la rajadura formándose en el centro de mis balsosas”, dijo. La otra contó cuando notó dolorosamente que la gente que conocías podía ponerse en tu contra tan fácilmente. “Éramos vecinos, sabe usted”, repetía, y 20 años después todavía sacudía la cabeza incrédula.

Cada vez que escucho a las personas hablar de esos días –inevitablemente noto la mirada lejana de las almas perdidas en el pasado y cuando tras una pausa regresan a la conversación, dicen, “No hablemos de eso, fue hace tanto tiempo” y entonces hay silencio.

Sin embargo, estas interpretaciones y relatos selectivos de enero de 1990 de armenios y azerbaiyanos no se ven perpetuados solamente a través de los medios locales, sino también por medio de los blogs. Por supuesto, para ambos lados la pérdida fue dolorosa, y tal vez esto es esperable. Por ejemplo Marika, recordó el vigésimo aniversario del pógrom de Bakú de una manera simple.

[…]. Fue el 20 de enero de 1990 cuando empezó la «limpieza» de Bakú de la población armenia que resultó en 400 armenios muertos y 200 mil en el exilio.

Mientra tanto, el blog de la Azerbaijan Diplomatic Academy no menciona el pógrom para nada y se concentra en cambio solamente en la intervención soviética, usando el aniversario para hablar también de solamente la violencia étnica que se dice hubo por parte de armenios contra azerbaiyanos.

Era el 20 de enero de 1990 y era momento de responder a los azerbaiyanos. La respuesta se convirtió en el horror esperado– ¡violencia! 26.000 soldados soviéticos fueron enviados a Bakú. No para calmar el conflicto. Porque el conflicto estaba ocurriendo en Garabagh.

Mientras tanto, Yerevan Journal cita informes de medios sobre violencia y atrocidades en contra de personas de etnia armenia en Bakú en tanto que Window on Eurasia analiza los acontecimientos y dice que, como en Armenia, enero de 1990 representó la “karabakhización” de la política interna del país.

[…] es un recordatorio de la continua sensibilidad de los acontecimientos de hace ya una generación en el Cáucaso, un impacto que cualquiera que esté tratando de afrontar los problemas ahí no solamente debe reconocer sino también enfrentar, más aun porque se ha permitido que estos sentimientos fermenten tanto tiempo.

Incluso entre los jóvenes bloggers en Azerbaiyán, con apenas edad suficiente para recordar los hechos de esos días, Enero Negro permanece como un hecho fijado en su conciencia. Por ejemplo, Fatalin's Blog admite que era demasiado chico como para recordar mucho, pero esos días aparecen suficientemente vivos como para asegurar un extenso post.

Han pasado 20 años desde la tragedia, y no soy un niño de cuatro años que ya no sabe qué balas se usaron el 20 de enero. Pero sé con certeza que no quisiera que mis hijos supieran qué es una bala a los 4 años, que vieran a su mamá editar temible material sobre la tragedia, o que escucharan a su papá llamando desde la KGB, la zona de guerra o una manifestación.

[…]

Han pasado 20 años desde la tragedia del 20 de enero, que mató a 130 e hirió a cerca de 700 personas.

Allah rehmet elesin.

Flying Carpets and Broken Pipelines también siente lo mismo.

Era la mitad de la noche, 19 de enero de 1990, los tanques empezaron a pasar por nuestra casa… Me acuerdo… Mi madre gritaba tan fuerte que todavía escucho el sonido de su voz en mis oídos cada vez que pienso en esa noche… Estaba parada cerca de la ventana, tratando de distinguir las enormes máquinas que venían… En ese tiempo no sabía qué estaba pasando, tenía solamente 7 años pero sabía que no era bueno. La cara preocupada de mi madre no era buena. Tenía miedo y muchos otros estábamos igual.

Esa noche las tropas soviéticas quebraron barricadas irrumpiendo en la capital. Había tiroteos por todos lados.

Aun así, si los azerbaiyanos no mencionan los pógroms antiarmenios que dieron a Moscú lo que Human Rights Watch sostiene fue una excusa para intervenir, y mientras los armenios inflan la cifra de muertos y no mencionan los pógroms como parte de un mutua espiral cuesta abajo hacia la violencia interétnica, un experto y analista regional considera que tanto el pógrom de Bakú y Enero Negro son partes del mismo hecho trágico.

[…] Thomas de Waal llamó al pógrom la primera parte del “Enero Negro”, una tragedia con cerca de 90 víctimas armenias. Según él, al comienzo, una gran multitud se reunión en la Plaza Lenin de Bakú, y hacia la noche manifestantes de diferentes grupos se separaron del Frente Popular Azerbaiyano, y empezaron a atacar a los armenios. […] Varios testigos presenciales contaron a Helsinki Watch/Memorial que se “acercaron a  milicianos en las calles para informar de ataques cercanos contra armenios, pero los milicianos no hicieron nada”.[10]

Con el inicio de la independencia manchado de sangre para los dos países del sur del Cáucaso, The Armenian Observer critica tanto a armenios como a azerbaiyanos, e insinúa que un relato selectivo o subjetivo de la historia no hace nada para aliviar el dolor ni para resolver un conflicto étnico que continúa hasta estos días.

Hoy hace 20 años estalló un pógrom de siete días en contra de los armenios en Bakú, con diversas fuentes citando una cifra de muertos entre 48 y 400. Decenas de miles de armenios, o, según algunas fuentes armenias, unos 200 mil, fueron exiliados de sus hogares. Bakú fue efectivamente limpiada de armenios. La evidencia sugiere que la acción fue organizada por autoridades azerbaiyanas, pues los atacantes tenían listas de armenios y sus direcciones.

Esta es una de las heridas sangrantes causadas por el conflicto armenio-azerbaiyano. Y como con la mayoría de los conflictos en curso, armenios y azerbaiyanos tratan de distorsionar la historia e inclinarla a su propio favor. Como se espera, los medios armenios están hoy llenos de artículos acerca de los pógroms. Algunos han llegado a comparar los pógroms en Bakú con el genocidio de armenios en el Imperio Otomano.

Sin embargo, para mí este enfoque no es aceptable. Los pógroms de armenios en Bakú fueron acontecimientos muy trágicos. Desorden, mentiras, exageraciones e intentos de ganar puntos políticos acá son completamente inapropiados. Declarar los meros hechos es tan horrible, que no hay necesidad de exagerar nada. Y no veo el sentido en presionar tan fuerte la herida –así no se cura. Simplemente recemos en silencio. QEPD

Sin embargo, desafortunadamente pocos otros bloggers en ambos lados parecen estar de acuerdo con un blogger azerbaiyano que escribe en Skype que los relatos están determinados solamente por lo que se enseña en los colegios o se publica en los medios locales. Al menos por ahora, es quizá comprensible que la mayoría de los blogs sigan el mismo camino.

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