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República Dominicana: Oposición a las operaciones de Minera Barrick Gold

Categorías: Latinoamérica, República Dominicana, Economía y negocios, Medio ambiente, Protesta

Si el año pasado el pueblo dominicano se puso en pie de lucha contra la cementera que iba a instalarse en el Parque Nacional Los Haitises [1], todo indica que este año la causa por la que miles de jóvenes y adultos se movilizarán es la presencia del consorcio minero Barrick Gold [2] en Cotuí, municipio cabecera de la provincia Sánchez Ramírez, donde se encuentra una de las más grandes minas de oro de todo el mundo: la Pueblo Viejo, con una reserva estimada en 24 millones de onzas Troy de oro. Los activistas están preocupados acerca de los términos del acuerdo con el estado dominicano, así como por el impacto media ambiental en la región.

Photo used with permission by NO A LA BARRICK, BATEALA DEL PAIS [3]

Foto usada con permiso de NO A LA BARRICK, BATEALA DEL PAIS

La historia contemporánea de la explotación aurífera de la mina de Pueblo Viejo, conformada por minerales de óxido de oro en el tope y sulfuros de oro en la zona inferior, empieza en 1975 con la Rosario Resources Corporation, compañía que posteriormente pasó a manos del estado bajo el nombre de Rosario Dominicana, y cuyas operaciones cerraron de manera definitiva en 1999 por factores económicos y medioambientales. Para 2002, la mina encontró un nuevo arrendatario: la canadiense Placer Dome, que firmó un contrato a 33 años antes de ser comprada en 2006 por la también canadiense Barrick Gold, que ha estado en la mira de los dominicanos luego de que salieran a la luz pública algunos datos del contrato firmado con el Estado dominicano, el cual fue aprobado a final de 2009 en el Congreso por la vasta mayoría de los legisladores.

Marihal [4], del blog Desde la República Dominicana, hace énfasis en los siguientes datos del contrato renegociado:

La Barrick Gold es la empresa minera más grande del mundo, en materia de oro, y adquirió  a la Placer Dome en el año 2006, esta última compañía tenía un contrato que firmó en el  2002 con el Gobierno dominicano donde se había establecido que el Estado dominicano iba  a recibir un 25% de las utilidades, sin incluir los impuestos y otros beneficios que  alcanzaban el 3.2%. Sorpresivamente, la Barrick Gold consigue unos cabilderos (…) que  logran que el 25% que recibiría el Estado dominicano con la Placer Dome subiera a 28% con  la Barrick Gold, pero siempre y cuando se recupere toda la inversión y que la tasa de retorno  sea superior al 10 por ciento.

La renegociación del contrato con el Estado Dominicano una vez la Barrick Gold adquirió a Placer Dome obedeció al comportamiento de los precios del oro en el mercado de valores, los cuales han aumentado considerablemente desde 2002 en respuesta a las sucesivas crisis alimentaria y financiera -ambas de alcance mundial-, hasta colocarse por encima de mil dólares la onza, nivel en donde se mantiene actualmente. El contrato original firmado con Placer Dome sujetaba las ganancias del Estado a los precios del oro, de tal manera que mientras más alto cotizara en el mercado, mayores las ganancias para el Estado. El geólogo Osiris de León [5] lo explica así:

(…) como el precio del oro ha ido en ascenso rápido y ha superado los 1,000 dólares por  onza, ello implicaría una participación del Estado en las Utilidades Netas (PUN) de US$194  millones por año, fruto de que la Barrick piensa producir en Pueblo Viejo un millón de  onzas de oro anualmente, y al multiplicar 1,000,000 de onzas de oro por US$775, que es el  diferencial entre el precio del oro en este momento (US$1,050/onza) y el costo de  producción (US$275/onza),  y luego multiplicarlo por el 25%, obtenemos unos 194 millones de dólares anuales para el Estado. Y la Barrick se niega a entregar tanto dinero.

Por tal razón la Barrick Gold ha obligado al Estado Dominicano a una renegociación del contrato original, a fin de que esa participación estatal del 25% de las utilidades netas sea  llevada a cero, óigase bien, a cero, mientras ellos no hayan obtenido una tasa interna de  retorno (TIR) de un 10% y hasta haber recuperado los US$2,585 millones invertidos para  desarrollar el proyecto, y a partir de ahí pagar un 28.75% como PUN, con lo cual la Barrick  le quita 194 millones de dólares anuales al pueblo dominicano, durante al menos los  primeros 6 años de operación, lo que implicaría que durante esos 6 años el pobre pueblo dominicano dejaría de percibir unos 1,164 millones de dólares, a los precios de hoy.

A pesar que el contrato pone en clara desventaja a la República Dominicana, no es este el único motivo de protesta. Hay preocupación por los efectos de las operaciones de Barrick Gold sobre el medioambiente, pues la mala reputación que tiene este consorcio a nivel mundial no ha escapado a la atención de los dominicanos. En efecto, se han realizado protestas públicas [6] y se han habilitado diversos grupos en Facebook [7] y blogs como Domincana Contaminada [8] dedicado a detallar los casos en que se ha visto envuelta Barrick Gold, desde Pascua Lama [9] en Chile hasta la contaminación del lago Cowal en Australia. Asimismo, se dan a conocer detalles del contrato aprobado en República Dominicana por los legisladores, los desalojos forzosos a residentes del área y los trabajos que actualmente realiza Barrick Gold en la readecuación de la mina, que ha sido noticia en días recientes por la intoxicación de más de 300 trabajadores por causas aún no aclaradas: mientras la empresa habla de intoxicación alimenticia [10], otros insisten en que la intoxicación se debió a la explosión de una caldera [11].

Tan presionada se siente Barrick Gold en República Dominicana que se ha visto en la necesidad de aplicar un urgente programa de relaciones públicas, que abarca la publicación de declaraciones en espacios pagados dentro de periódicos de circulación nacional y activa participación en medios televisivos, donde sus representantes no dejan duda de lo beneficiosa que es su presencia en Cotuí.

A pesar del esfuerzo de relaciones públicas, la gente sigue en pie de lucha. Para esta Semana Santa hay organizada una caminata de peregrinación de 4 días que partirá desde el kilómetro 9 de la Autopista Duarte hasta las instalaciones de la minera en Cotuí. Los organizadores de la marcha esperan que más de 10 mil personas recorran los 105 kilómetros para protestar contra la Barrick Gold y por la preservación del medioambiente en Cotuí, de por sí severamente dañado por las operaciones de la Rosario Dominicana, tal como explica Alexander Medina [12], quien tiene 30 años de experiencia en el área de la minería:

Una vez procesados los óxidos de oro, los sulfuros quedaron expuestos y la mina fue abandonada a su suerte, permitiendo que esta drenara hasta la Presa de Hatillo aguas ácidas del río Margajita, producidas por la mezcla del agua de lluvia y el mineral de los  sulfuros de oro que quedó al descubierto. Otro impacto ambiental negativo legado por Rosario es la acumulación de metales pesados como el hierro, cobre y mercurio en el sitio de la vieja planta y en los lodos del lecho de los ríos Mejita y Margajita.

Paola Mejía Sandoval, del grupo NO A LA BARRICK GOLD, BATEALA Y SACALA DEL PAIS [7], resume el sentir de los domincanos ante la Barrick Gold:

Si no pealamos ahora por defender lo que es nuestro quizas manana dej de pertenecernos  entonces, por que lucharemos??? nosotros debemos plantarnos en favor de nuestros  ideales. NO A LA BARRICK GOLD EN REPUBLICA DOMINICANA.