¿Qué conclusión sacamos de las elecciones de Sudán?

Darfur_mapEl período de votaciones en Sudán terminó el 15 de abril, pero aunque el proceso de votación propiamente dicho haya finalizado, ha dado comienzo un debate sobre la transparencia de las elecciones y la credibilidad. El debate engloba a los partidos políticos, los observadores internacionales y los ciudadanos dentro y fuera de Sudán.

Vamos a empezar echando un vistazo a la opinión de la comunidad internacional sobre las elecciones y su credibilidad. En un artículo escrito en Afriquejet titulado Unión Africana: la Autoridad Intergubernamental sobre el Desarrollo de África Oriental (IGAD) elogia la seguridad de Sudán para unas elecciones pacifistas:

Considering its recent political history, the numerous challenges relating to the size of the country, the security situation and the political tensions prevailing ahead of the elections the election was a monumental milestone in the history of Sudan.

Teniendo en cuenta su historia política reciente, los numerosos retos relativos al tamaño del país, la situación de la seguridad y las tensiones políticas que las antecedían, las elecciones supusieron todo un hito en la historia de Sudán.

En el artículo, el observador de la Unión Africana Kunie Adeyemi desacredita a los manifestantes que reclaman que el proceso no fue libre y justo:

We agree that the elections were not perfect. However, you do not expect somebody who did not take part to say anything positive. The election was a building block for future elections.

Estamos de acuerdo en que las elecciones no fueron perfectas. Sin embargo, no se pueden esperar comentarios positivos de alguien que no participó en ellas. Estas elecciones han sentado los cimientos para las que habrá en el futuro.

A nivel regional, en un artículo escrito en Sudan Tribune titulado Las organizaciones africanas y árabes elogian el desarrollo de las elecciones de Sudán.

Las palabras de la Liga Árabe fueron:

We cannot say that the Sudanese elections have met international standards, but that does not reduce what has happened, which is an important transition,” said Salah Halima the head of AL mission in Khartoum today

«No se puede decir que las elecciones de Sudán hayan seguido la norma internacional, pero eso no quita valor a lo que ha pasado, que es una transición importante», afirmó hoy Salah Halima, jefe de la misión de la LA en Khartoum.

Por otro lado, la UA añade que las elecciones supusieron un gran logro para la comunidad sudanesa.

What happened in Sudan was a historical event and a great achievement for Sudanese people,” said Kunle Adeyemi, who is spokesperson of the AU observer mission in Sudan chaired by John Kufuor the former President of Ghana. “Looking into the fact this is a country that had not had a multi-party election for almost a generation… to say they are free and fair, to the best of our knowledge we have no reason to think the contrary,” he added.

“We have not found evidence of fraud… we saw a vote that was very transparent,” Adeyemi affirmed.

«Lo que ha pasado en Sudán ha sido un acontecimiento histórico y un gran logro para la comunidad sudanesa», afirmó Kunle Adeyemi, portavoz de la misión de observadores de la UA en Sudán dirigida por John Kufuor, el expresidente de Ghana. «Teniendo en cuenta que estamos hablando de un país que no ha tenido elecciones en las que participaran varios partidos durante casi una generación, al decir que son libres y justas, hasta donde sabemos no tenemos motivos para pensar lo contrario», añadió.

«No hemos encontrado pruebas de que hubiera un fraude, la votación que presenciamos fue muy transparente», afirmó Adeyemi.

En la blogosfera hay multitud de opiniones y perspectivas sobre la credibilidad y el significado de este acontecimiento histórico.

Una entrada titulada Ruth Messinger: Elecciones sin éxito en Sudán: ¿Y ahora qué? en el blog All Over the World, argumenta que a la política de «el palo y la zanahoria» de Obama con respecto a Sudán le faltan palos:

The Obama administration has expressed disappointment in the way these elections were conducted. But press releases are not enough. President Obama's “carrots and sticks” policy of rewarding the Sudanese government for progress towards peace and holding it accountable for undermining peace now requires some sticks. And we are eager to see, in light of Sudan's recent elections, how the White House intends to implement its own stated policy.

El equipo de administración de Obama ha expresado su decepción con la forma en que estas elecciones se han desarrollado, pero no basta con las publicaciones de la prensa. A la política de «el palo y la zanahoria» del presidente Obama que consistía en recompensar al gobierno de Sudán por los progresos en materia de paz y responsabilizarle luego por hacer que disminuyera le faltan palos. Y estamos deseando ver, al hilo de las recientes elecciones en Sudán, qué hace la Casa Blanca para poner en práctica la política que ha establecido.

En Making Sense of Sudan, Abd al-Wahab Abdalla concluye que las elecciones fueron desagradables. Así lo explica:

Rigging, fraud and corruption, there were. Voters excluded from the poll, last-minute registration and a roundup of voters with hastily-issued residence certificates which may or may not have matched the names on the voters’ roll, all will surely be documented by the observers. These had no material consequence for the outcome of last week’s election in Sudan.

The ugly result of the election was determined long ago by the material forces that have driven Sudanese political life for the best part of forty years. Political organization founded in the means of production was decisively crushed by the May Revolution and instead Sudanese have witnessed the coalescence of political activities around nothing more than proximity to the state and its instruments of power and rent. The only revolutionary alternatives, from the left in the form of the banners of the “New Sudan” raised by the SPLM, and from the right with the Islamists’ slogans of self-reliance, adopted from necessity rather than conviction, have long since succumbed to the lure of the politics of the bazaar.

Hubo fraude electoral, engaño y corrupción. Hubo votantes excluidos, inscripciones de última hora y una ronda de votantes que solicitaron precipitadamente sus certificados de residencia, los cuales podían coincidir o no con el nombre que aparecía en el listado de votantes. Todo esto fue documentado por los observadores, pero nada tuvo consecuencias visibles en el resultado de las elecciones de la semana pasada en Sudán.

El desagradable resultado de las elecciones lo determinaron hace mucho tiempo las fuerzas materiales que han dirigido la vida política de Sudán los últimos cuarenta años. Una organización política que se fundó en el concepto de producción fue decisivamente aplastada en la revolución de mayo y en cambio los sudaneses han presenciado la coalición de actividades políticas nada menos que alrededor de la cercanía al Estado y a sus instrumentos de poder y renta. Las únicas alternativas revolucionarias son, en la izquierda, los carteles de New Sudan alzados por el Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLM) y, en la derecha, los eslóganes islamistas de independencia, adoptados más por necesidad que por convicción, que desde entonces han caído en la política de mercadillo.

Continúa con su análisis:

Our voters fall into two main categories. Category A is those who have, of necessity or opportunism, joined the loyalty parade. This includes almost all rural voters whose services and livelihoods require government beneficence. It includes anyone who may need a licence to trade. These voters will vote NCP, and the uglier the candidate, the more likely they will vote him in, because the ugliest representative is likely to be the one seated closest to the president and his minions.
Category B is those who have neither material interest nor personal proclivity for this kind of politics. Most of them did not register and most of those who registered did not vote. Observing the trickle of voters at the polling stations last week I would guess that the male population under the age of thirty belongs in its near entirety to category B.

Nuestros votantes se dividen en dos categoría principales. La categoría A se compone de quienes se han unido al tren de la fidelidad, por necesidad o por oportunismo. Incluye a casi todos los votantes de zonas rurales que requieren de la beneficencia del gobierno para sus servicios y su subsistencia; incluye a cualquiera que necesite una licencia para comerciar. Estos votantes votarán al Partido del Congreso Nacional (NCP), y cuanto peor sea el candidato, más probable será que le voten, porque el peor representante es el más idóneo para sentarse cerca del presidente y sus esbirros.

La categoría B se compone de quienes no tienen interés material ni inclinación personal por este tipo de política. La mayoría de ellos no se inscriben y la mayor parte de los que lo hacen luego no votan. Si nos fijamos en la escasez de votantes en los puntos de voto la semana pasada, yo diría que la población masculina de menos de treinta pertenece en su mayoría a esta categoría.

Kayode Oladele de Sahara Reporters reflexiona sobre las elecciones e identifica algunos valores del sistema electoral de Sudán que otros países pueden imitar:

There is one innovative and good side to the Sudan elections which other countries can emulate. They had a combination of the First Past The Post (FPTP) system and a Proportional Representation (PR) system. Under the PR system they had the Women List and the Party List. This encouraged a lot of women to turn out during polling.

Las elecciones de Sudán tienen un lado bueno y de innovación que pueden imitar otros países. Obtuvieron una combinación del sistema de escrutinio mayoritario uninominal (FPTP) y el de escrutinio proporcional plurinominal (PR). Dentro del sistema de PR tenían la Lista de Mujeres y la Lista Partidaria. Esto animó a muchas mujeres a salir durante las elecciones.

Por último, Maggie comenta el retraso al anunciar los resultados oficiales de las elecciones:

To many in the South, the NEC’s announcement today came as no surprise, given the significant difficulties in collecting ballot papers and results from local polling stations—some of which are not accessible by road. (In these locations, the United Nations is helping collect elections materials by helicopter). The tabulation of results is complicated for some of the same reasons that the polling process was complex; the number of ballots and the lack of resources at the local level.

Today, an official at the South Sudan Elections High Committee told Enough that the NEC should have listened to the state-level elections committee in the South, who have a better understanding of the logistical constraints and technical challenges that have affected the electoral process in the South than the national body in Khartoum

Para muchas personas del sur, lo que ha anunciado el NEC no ha supuesto ninguna sorpresa dadas las importantes dificultades al recoger las papeletas electorales y los resultados de los puntos para votar, algunos de los cuales no son accesibles por carretera (en esos lugares, la Organización de las Naciones Unidas está ayudando a recoger el material de las elecciones a través de helicópteros). El cálculo de los resultados es complicado por algunas de las mismas razones por las que el proceso de voto fue complejo: la cantidad de papeletas electorales y la falta de recursos a nivel local.

Hoy, un funcionario del Alto Comité Electoral de Sudán del Sur declaró en Enough que el NEC debería haber escuchado al comité de elecciones del Estado en el sur, que conoce mejor que el cuerpo nacional de Khartoum los impedimentos logísticos y los retos técnicos que han afectado al proceso electoral del sur.

Inicia la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor, trata a los demás con respeto. No se aprobarán los comentarios que contengan ofensas, groserías y ataque personales.