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Honduras: 7 periodistas asesinados y otros bajo amenaza

Luego del golpe de estado del 28 de junio de 2009 y las elecciones presidenciales en noviembre de ese mismo año, en las que resultó electo Porfirio Lobo, Honduras sigue sumida en una situación complicada para la libertad de expresión. En los últimos 40 días, 7 periodistas han sido asesinados, incluyendo el último caso en el que Georgino Orellana fue asesinado [en] cuando salía de las oficinas del canal de televisión el 21 de abril.

El Twittero Jairo Libreros (@jairolibreros) escribió al respecto:

Homicidio de periodista hondureño Georgino Orellana evidencia proceso de ascenso de nuevas élites políticas, nada nuevo en América Latina.

El Twittero hondureño Eduardo Coto (@eduardocotohrn) conocía a la víctima personalmente y escribió lo siguiente poco después de su muerte:

:( triste, perdí un amigo, Georgino Orellana un excelente periodista, amigo y padre. Basta ya al asesinato de Periodista en Honduras.

El día siguiente al asesinato de Orellana, Alejandra Quiroz (@thepurplebug), estudiante de periodismo, comentaba sobre cómo los medios tradicionales daban una cobertura sensacionalista al cuerpo del periodista, sin profundizar sobre las causas de los crímenes:

Verguenza me da estudiar periodismo encontrar fotografias de Georgino Orellana en La Tribuna y La Prensa!!! ¿Y el respeto!?

Hasta finales de abril, los siguientes periodistas habían sido asesinados: Nicolás Asfura (42 años), el reportero de televisión Joseph Hernández (26), el corresponsal de noticias del programa “Abriendo Brecha” David Mesa (51), Nahum Palacios (34), quien había solicitado medidas de protección a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por las amenazas que le hicieran los militares luego del golpe, el periodista Bayardo Mairena (52) y su asistente Manuel Juárez (54) de Excelsior Radio, el comentarista de radio Luis Chévez Hernández (23), y, Georgino Orellana (48).

EL 23 de abril, varios colectivos sociales exigían respuestas por la desaparición de Oscar Flores, activista que marchó en todas las protestas en contra del golpe que derrocó al entonces presidente Mel Zelaya. Flores cargaba un letrero en el que contaba los días de “resistencia”. Algunos días después de la denuncia, apareció vivo mostrando señales de tortura luego de su desaparición.

Juan Carlos Rivera del blog Mirada de Halcón republicó una entrada de Periodistas Sin Fronteras, en el que se señala que este año Honduras fue clasificado como el país más peligroso para miembros de los medios. Además de denunciar los asesinatos, denunciaron las amenazas de muerte contra los periodistas que ocasionaron que 3 de ellos abandonaran el país en calidad de exiliados.

Para el activista Juan Almendárez, los asesinatos son de periodistas que estaban contra el golpe y que fueron silenciados para que los poderosos del país conservaran su status quo después del gobierno de Roberto Micheletti. El autor escribió el texto “¿Por qué asesinar a la palabra?

Cuando el discurso oral o textual del pueblo amenaza a la oligarquía, fiel servidora del coloniaje del poder mundial; los dirigentes y simpatizantes populares son perseguidos, torturados y asesinados.

El periódico voselsoberano fue objeto de obstrucción por el bloqueo cibernético. El control de la comunicación, lo mismo que todas las entidades estratégicas de energía eléctrica térmica y acuosa; están bajo el control de los jerarcas militares que participaron en el golpe.

Hasta la fecha su sitio web se encontraba caído.

Las amenazas no han parado y los miembros de Radio Progress, una estación en la ciudad de San Pedro Sula, han recibido llamadas telefónicas y mensajes en un intento de intimidar su trabajo comunicacional. La estación era conocida por permanecer al aire durante la represión militar y documentaron muchas de las acusaciones sobre violaciones a los Derechos Humanos que aun no han sido investigadas. La estación pertenece a los jesuitas hondureños y otras órdenes religiosas latinoamericanas que se unieron en protesta y enviaron una carta al gobierno de Lobo.

EXIGIMOS al régimen de Porfirio Lobo Sosa, y a los cuerpos represivos del Estado que únicamente responden a los intereses de la oligarquía; que cesen la persecución, hostigamiento, amenazas a muerte y asesinatos a periodistas y a miembros de la Resistencia Popular a nivel regional y nacional, en total irrespeto a la libertad de expresión y a la vida, y prueba de ello es la muerte violenta de periodistas.

El director de la estación, el Padre Ismael Moreno, SJ, concido como Padre Melo, también ha recibido amenazas de muerte por brindar protección a Irma Melissa, una muchacha que denunció que fue víctima de violación por parte de la policía hondureña durante una protesta. El blog de Sic Semanal – Centro Gumilla republicó las afirmaciones de los jesuitas en Honduras e hizo un llamado para que se investigaran las amenazas en contra del Padre Melo.

El presidente Lobo anunció que solicitó ayuda internacional para investigar los crímenes. Sin embargo, muchos sienten que las fuerzas de seguridad del Estado están significativamente involucradas en estas amenazas contra quienes se pronuncian en contra del golpe y piden que Zelaya regrese a la presidencia. Por los momentos, muchos medios hondureños todavía creen que su trabajo está siendo restringido y que esta información no está siendo reportada por la prensa internacional.

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