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Corea del Sur: El juego del tira y afloja generacional por los asientos del metro

En Corea del Sur, aflora diariamente un tira y afloja generacional por un asiento en el metro. Se han reportado en línea líos físicos o verbales por el asiento y en Internet, todos los días aparecen nuevos posts de quejas por el flagrantemente inapropiado comportamiento de algunas personas mayores.

Para un extranjero recién llegado a Corea, sería extraña la escena de tres asientos vacíos en las cuatro esquinas de un compartimiento del metro y que nadie se atreve a ocupar. A menudo, los visitantes son testigos de una rara escena de adolescentes o adultos jóvenes reposando en esos asientos especiales que se ponen inmediatamente de pie cuando una persona mayor se acerca.

Ese asiento se llama asiento Noyak, una versión en el metro de los estacionamientos para discapacitados, los asientos reservados para los mayores y los débiles. Aunque se dice que el asiento Noyak es para personas mayores, discapacitados, embarazadas y mujeres con niños, por lo general son exclusivamente los ancianos los que consiguen los asientos.

En los medios locales y en blogs en línea se han registrado quejas acerca de la agresividad de las personas mayores para ocupar el asiento Noyak. Ciudadanos de la tercera edad han empujado de sus asientos a exhaustos estudiantes, a veinteañeros y treintañeros, y a jóvenes embarazadas. Varias personas mayores han literalmente pateado y empujado a jóvenes del asiento con sus bastones. En el metro, es común que se lancen comentarios abusivos a las generaciones más jóvenes y que se les ponga en vergüenza para que dejen el asiento, algunos incluso llegan a insultar a las madres por no enseñarles a sus hijos cortesía y respeto a sus mayores. Estos choques, si el joven decide responder, a menudo se tornan en peleas a gritos, conflictos físicos y hasta serias lesiones y demandas que los medios locales ponen como noticia.

El periódico surcoreano Hankook Ilbo citó el informe de la corporación de metros de Seúl que muestra los crecientes choques entre los mayores que se apropian del asiento Noyak y la desafiante generación más joven que a menudo opta por no fingir respeto.

Según el informe de la Corporación de Tránsito Metropolitano Rápido de Seúl (a cargo de las líneas 5 al 8 del metro), el año pasado se presentaron 121 quejas por disputas por el asiento. De enero a abril de este año, el número ya llegó a cerca de 84 casos, lo que muestra una clara alza.

Los tickets de metro se entregan gratis a las personas mayores de 65 años y los mayores han usado este pase gratuito para ir sentados hasta las últimas estaciones. Un blogger de Karsonic enfatizaba que aunque colocar más asientos Noyak en un metro es comprensible considerando que Corea está rápidamente convirtiéndose en una sociedad que envejece, los ciudadanos de la tercera edad también se han convertido en pasajeros gratis de la sociedad, lo que causa enormes déficits financieros.

Cuando más personas están haciendo ver la insuficiencia de asientos Noyak debido a la conversión de Corea en una sociedad que envejece, las corporaciones de metro han decidido poner más asientos Noyak. Pero el problema es que esos adultos mayores no pagan, ni un solo centavo. Estas personas han estado abusando de los pasajes gratis para recorrer todo el camino hasta los últimos paraderos como la estación Soyo, estación Cheonan y estación Inchon con lo que contribuyen enormemente a la pérdida financiera de la empresa.

Los mayores de 60 años son los sobrevivientes de la Guerra de Corea que devastó la península coreana, que sufrieron por las autoritarias normas y soportaron radicales cambios sociales cuando Corea del Sur pasó de ser una sociedad agrícola a una sociedad industrial basada en el conocimiento en menos de un siglo.

Un blogger de Daum llamado ‘Yoon Tae’ señaló que las personas mayores son víctimas de uno de los tiempos más duros de la historia coreana cuando la educación moderna y adecuada se impartía solamente a unos cuantos privilegiados y ahora sienten que los están excluyendo de la sociedad.

A los ciudadanos de la tercera edad en Corea nunca se les ha dado una educación apropiada pues nacieron y crecieron en un periodo (históricamente) duro. Ahora que han envejecido, sienten la necesidad de compensación y una relativa sensación de privación…

La urgente necesidad de Corea del Sur de recuperar la nación y competir contra Corea del Norte por medio del desarrollo económico ha llevado a un crecimiento fenomenal en casi todos los niveles, pero a costa del bienestar de las minorías. El blogger de Naver, Hayan111, comentó que la mayor prioridad de Corea del crecimiento económico ha llevado a graves descuidos de derechos de las minorías y los adultos mayores han regresado a pelear por su lugar en la sociedad.

La posición (derecho) de los adultos mayores ha llegado tan bajo, no solamente porque no han podido encajar en esta rápidamente cambiante sociedad, sino porque la sociedad coreana se ocupó exclusivamente en hacer progresos y se descuidó completamente de proteger los derechos de los adultos mayores. Como los mayores no han podido controlarse, se hace imposible esperar respeto de las personas solamente porque son mayores. Los ancianos están tratando de recobrar un trozo de su dignidad perdida ocupando un asiento en el metro. Sin embargo, si no pudieron obtener la sabiduría y la gracia que se espera de su edad, no hay paraíso en el que puedan ser respetados.

El aumento de los asientos Noyak fue recibido con furiosas críticas de parte de los más jóvenes e incluso algunas personas están sugiriendo incluso un compartimiento separado para los mayores. Parece que los conflictos por contactos son inevitables en el heterogéneo metro de Seúl.

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