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Rusia-Bielorrusia: El Padrino de las ofertas rechazadas

Categorías: Europa Central y del Este, Bielorrusia, Rusia, Derechos humanos, Medio ambiente, Periodismo y medios, Política, Relaciones internacionales

Durante mucho tiempo, Rusia y Bielorrusia se han destacado por su unión en la disfuncional familia de estados postsoviéticos. Incluso, en 1999 las cuerdas de la armonía sonaron como la obertura de una unificación formal de los dos estados. Pero como en cualquier familia, el acuerdo externo a menudo esconde discordia doméstica, y los alborotos han sido frecuentes y duros. Sin embargo, hasta ahora Moscú y Minsk han hecho esfuerzos para mantener las apariencias. Es contra este fondo que la emisión del domingo del documental de la NTV crítico a Lukashenko ha provocado -además de sentimientos de indignación en general- especulaciones según las cuales el “El Padrino” de Bielorrusia ha rechazado demasiadas ofertas de los dones rusos.

Pero, ¿de qué se trata el documental? Como escribe [1] [rus] el usuario de LiveJournal zmagarka, el documental sobre Lukashenko tiene pocas cosas nuevas que ofrecer acerca de la participación del gobierno en la represión política, asesinatos y desapariciones en Bielorrusia los últimos 16 años:

Gracias Gazprom NTV por este documental acerca del mayor psicópata bielorruso. Para nosotros, esto no fue nada nuevo en absoluto, menos aún porque la mayor parte del video fueron recortes de antiguas películas[—]. El tema de los “desaparecidos” (oponentes políticos desaparecidos) no debería olvidarse nunca y no hay perdón a los asesinos, ni aunque lo esperaran en sus más dulces sueños. Aun así, durante los últimos 10 años, los asuntos se han puesto mucho peor. Sobre esto apenas hay una palabra.

Regresando al mayor tema de discusión, no es un secreto que las relaciones entre Moscú y Minsk han sido tensas en los años recientes, y también es conocido que el antiguo presidente y ahora Premier de Rusia, Vladimir Putin, tuvo que hacer un poquito de esfuerzo para contener su entusiasmo, a nivel político y personal, al tratar con Aleksandr Lukashenko, presidente de Bielorrusia. En consecuencia, muchos ven el documental como una comisión política a NTV, aunque las opiniones difieren sobre si la empresa rusa estatal de gas, Gazprom, está detrás de esto o si la sanción ha venido desde lo más alto de la política rusa. Que NTV esté controlado por Gazprom, que hasta hace poco estuvo enfrascado en una prolongada guerra del gas con Bielorrusia, puede no ser razón suficiente para simplemente señalar a esta empresa. Como señala [2] el usuario de LiveJournal sergeland, el también estatal Russia Today [3] suena crítico respecto de Lukashenko:

Al mismo tiempo, el multilingüe canal internacional Russia Today sacó una historia similar acerca del último dictador de Europa. Formalmente, NTV es un canal de televisión independiente, aunque pertenece a Gazprom, y Gazprom pertenece al estado. Sin embargo, Russia Today es una empresa de propiedad totalmente estatal. En consecuencia, es erróneo pensar que esta acción es meramente una venganza limitada en contra de Lukashenko por la pérdida de la reciente guerra del gas. Sin sanción de lo más alto, nada hubiera pasado.

Algunos bloggers rusos también creen que esto no es simplemente una riña temporal, sino que el documental marca un cambio en los tratos rusos con Lukashenko, y hasta hacen un llamado a una anexión sin rodeos de Bielorrusia, alegando que, de cualquier modo, Moscú tiene que pagar constantemente la cuenta de Minsk. Así, el usuario de LiveJournal elf_ociten, en un artículo llamado “NTV saca la máscara del padrino” [rus], escribe [4]:

Por fin, la élite de la Federación Rusa ha dejado en claro que no está circulando hacia abajo por el mismo camino que el último sangriento y ladrón dictador de Europa. Es momento de desligarnos de una Bielorrusia independiente y detener la farsa de un estado de la unión, y gracias a Dios, Moscú también ha puesto la cuestión directamente en la élite bielorrusa: o Bielorrusia se convierte en un territorio del noroeste (como una opción) -sin Lukashenko- como parte de la Federación Rusa, y con posible separación de territorios étnicamente polacos, o lo botamos junto con Lukashenko y sus almuerzos gratis a los cuatro costados. Como dice el dicho, las cartas están echadas, y es momento de pagar.

Empero, estas ideas son descartadas con burla en Minsk, y los bloggers bielorrusos no son lentos para subrayar que también Rusia depende de Bielorrusia. Como rápidamente señala [5] el usuario pan_andriy [rus] de LiveJournal:

En los foros bielorrusos, te puedes cruzar con rotundas sugerencias de cortarle el tránsito de comida a Rusia. Después de todo, Moscú importa el 90% de su comida, de la que gran parte viene a través de Bielorrusia. En el término de dos meses habrá caos total en Moscú (recuerden el manicomio con la sal debido a rumores de una “guerra con Ucrania”).

También hay voces en Bielorrusia que esperan que su dirigencia política pague en especies, y según [6] el usuario de LiveJournal Nagnibeda [rus], incluso hay rumores de la preparación de un documental de Putin:

Como está diciendo una bien informada fuente de televisión, ya se ha empezado a reclutar personal para una película sobre Putin, en el que el tema será más duro que el que se vio en NTV sobre Lukashenko. Putin no será meramente un asesino, sino un indiscutido asesino en serie de su propio pueblo.

Finalmente, como dice el dicho: ¿por qué ves la paja en el ojo ajeno pero no notas la viga que está en tu propio ojo? Consecuentemente, el usuario varfolomeev_v de LiveJournal traza algunos paralelos [7] [rus] entre la política en Bielorrusia y en Rusia:

Me pregunto si los ejecutores de este contrato político han notado que, al contar los horrores de la vida política en Bielorrusia, hicieron una película sobre la Rusia contemporánea? Solamente los nombres son diferentes, pero todo lo demás -medidas represivas, arrestos, asesinatos, entre otros- caracterizan totalmente también a nuestro propio régimen.

A fin de cuentas, y a pesar de la reciente unión de las aduanas, se está haciendo cada vez más evidente que Rusia y Bielorrusia no van a compartir el mismo lecho, y aun así parecen destinadas a hacer bulla, sobre todo si contratan pistoleros de los medios. Tal vez, ambos hermanos eslavos deban escuchar el consejo de otro padrino: “Nunca vuelvas a decirle a nadie fuera de la familia en qué estás pensando”.