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Brasil: Campamento indígena resiste desde hace ocho meses en Brasilia

Desde comienzos de enero de este año, miembros de diferentes naciones indígenas brasileñas han estado acampando enfrente del Ministerio de Justicia en Brasilia D.F. Las comunidades indígenas acusan al gobierno y la FUNAI (Fundación Nacional del Indio) – la agencia nacional de protección para los indígenas en Brasil – así como a las Organizaciones no-gubernamentales (ONGs), de traición por no consultar a los líderes indígenas en asuntos que les conciernen. En marzo, el AIR (por sus siglas en portugués para Campamento Revolucionario Indígena), lanzó un blog [pt] en donde dispuso sus reclamos.

Nosotros los guerreros y guerreras de las etnias Pankararu, Korubo, Mundurucu, Krahô-Canela, Fulni-ô estamos acampando desde hace más de 70 días enfrente al Congreso Nacional, en Brasilia, con el objetivo de la revocación del Decreto n° 7.056/09 de la Funai y de la salida de la cúpula mafiosa de la Funai, CNPI, ISA y demás Ongs, que tienen como finalidad exterminar a los indígenas de Brasil.
El decreto n° 7.056 fue publicado el día 28 de diciembre de 2009, de manera autoritaria, en el que los líderes no fueron oídos y el presidente de la Funai junto con las Ongs pasaron por encima de los derechos indígenas y las leyes internacionales como el artículo 169 de la OIT, que redacta que los indígenas tienen que ser escuchados en cualquier decisión relacionada a ellos.

“El indio es tierra y no se pueden separar.”

Campamento revolucionario indígena

El mencionado Decreto n° 7.056/09 fue tratado por el congreso como una reestructuración de la FUNAI pero los grupos indígenas dicen que, en la práctica, cierra 24 oficinas administrativas, 9 oficinas de área y puestos en todos los pueblos [pt]:

La ausencia de estos puestos fue severamente perjudicial a todas las comunidades de todo el territorio nacional, pues, el único apoyo de la Funai – aunque precario – vino de las oficinas administrativas y los puestos.

Entre las 11 demandas [pt] que los representantes indígenas expusieron están: la creación del CNDI (Consejo Nacional de Derechos Indígenas) – el cual daría a los pueblos indígenas autonomía en el manejo de su patrimonio, derechos e intereses, la consulta a los indígenas en cuestiones relacionadas al medioambiente y la defensa de sus derechos sociales, culturales y religiosos, el respeto por las tierras indígenas y sus recursos naturales. Los indígenas también demandan el proceso al presidente de la FUNAI, Márcio Meira, y a su equipo, por fallar en atender a las demandas señaladas. En su blog, la FUNAI defiende su posición [pt] aludiendo haber lidiado, a lo largo de 3 años de existencia, con más de 30 casos tales como:

Violencia y criminalización de los liderazgos y las comunidades indígenas; conflictos territoriales que incluyen a indígenas; población carcelaria indígena en Brasil; operaciones policiales en tierras indígenas; regularización agraria de tierras indígenas; etno-desenvolvimiento de los pueblos indígenas; Estatuto del Indio; aprovechamiento de los recursos naturales, minerales, hídricos y forestales presentes en tierras indígenas; educación indígena, investigación de las lenguas indígenas; situación de extrema vulnerabilidad del pueblo Guarani Kaiowá; reformulación de la política de atención y del subsistema de salud indígena; reestructuración, planeamiento estratégico y Plano Plurianual del órgano indigenista.

Indigenous community demonstration Brasilia

Manifestación de comunidad indígena en Brasilia

En una carta abierta al pueblo brasileño, publicada en su sitio web y reproducida [pt] en otros blogs, el Campamento Revolucionario Indígena acusa a la FUNAI de contribuir con un desarrollo nacional que no es el mejor para el interés indígena; de hecho, choca con éste:

En nombre de un crecimiento económico defendido por toda la Nación, tenemos a nuestros territorios invadidos por rutas, vías ferroviarias, plantas hidroeléctricas y otros emprendimiento, todos aprobados por la FUNAI con un simple “sin obstáculos para el emprendimiento x o y“, sin que esos procesos garanticen el pleno cumplimiento de la legislación ambiental e indígena que actualmente está en vigencia.

Durante mayo y junio otras etnias indígenas se unieron a los acampantes revolucionarios, entre ellos, más de 100 Guajajaras y representantes de los grupos Kayapó, Tapayuna y Panará [pt]. Pero, en julio un amargo suceso agravó más la crisis entre los líderes indígena y las autoridades supuestamente creadas para proteger los derechos indígenas. El 10 de julio [pt], diferentes fuerzas policiales entraron al campamento revolucionario indígena, sin una orden judicial, destruyendo carpas y llevándose objetos de cocina y ropa. En una confrontación directa con los manifestantes indígenas, la policía usó gas pimienta lastimando a mujeres y niños, incluyendo a una mujer embarazada quien más tarde sufrió un aborto en el hospital.

Pero el campamento Revolucionario Indígena [pt] resiste, apostado desafiante junto al Ministerio de Justicia, aunque recientemente fue trasladado por la policía [pt] al frente del Palacio Itamaraty, mientras aguarda por la anulación del Decreto n° 7.056/09.

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