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Ruanda: Los “blogueros” debaten las elecciones presidenciales de 2010

Categorías: África Subsahariana, Ruanda, Elecciones, Política

El 9 de agosto de 2010 se celebraron las elecciones presidenciales en Ruanda [1]. Los resultados parciales publicados por la Comisión Nacional de Elecciones apuntaban hacia una victoria aplastante a favor del presidente Kagame. [2]

¿Qué significa para Ruanda la victoria de Kagame? ¿Fueron unas elecciones limpias? ¿Cuáles son los verdaderos retos a los que se enfrenta Ruanda ahora que han terminado las elecciones? Estos son algunos de los temas que se debatieron en los blogs después de que se dieron a conocer los resultados parciales.

Susan Thomson de Democracy Watch Rwanda 2010 [3] dice que [4] la reelección de Kagame no fue una sorpresa porque se silenció a la oposición:

Como predecían partidarios y opositores por igual, Paul Kagame ha sido reelegido por abrumadora mayoría, lo cual no es una sorpresa ya que la oposición fue silenciada. Algunos críticos asumen que debido a que Kagame y su FPR no permitieron que los partidos de la oposición se inscribieran como partidos políticos oficiales, la peor crisis que encara Ruanda es su débil oposición política. Yo nunca he pensado que esto fuera un problema serio ya que hay pocas posibilidades de que el poder político se suceda democráticamente. La oposición está dividida, no tiene una plataforma significativa ni distinguible, y probablemente tiene pocos partidarios entre las élites y los campesinos por igual (no lo sabemos porque nadie le ha preguntado a los ruandeses lo que piensan).

El verdadero reto para Ruanda, sostiene Thomson [4], reside en la lucha por el poder dentro del partido mayoritario, el Frente Patriótico Ruandés [5](FPR):

El verdadero problema ahora que han terminado las elecciones es la emergencia innegable de una lucha por el poder dentro del FPR, sobre la cual no se ha informado de manera significativa. En parte, estoy segura, porque los académicos y periodistas críticos todavía no han entrevistado a los principales actores. Estamos trabajando con entrevistas de los periódicos, y con las reacciones de Kagame a estas manifestaciones públicas en discursos de campaña durante su reunión mensual con los periodistas basados en Kigali.

Lo que sí sabemos es que desde que el FPR subió al poder en 1994, ha continuado consolidando el poder en sus propias manos. No conocemos las intenciones políticas ni la base del poder de aquellos que se han distanciado de Kagame.

Lo más significativo es la relegación por parte de Kagame de buena parte de la élite militar del FPR, incluyendo a varios oficiales  de alto rango que estuvieron luchando como guerrilleros en la jungla con Kagame, y quienes posiblemente desempeñaron un papel en la formación del entonces rebelde FPR. Estos incluyen, entre otros, a los generales Sam Kaka y Frank Rusagara. En 2001, el general Kayumba Nyamwasa también se enemistó con Kagame y en 2005 el jefe de inteligencia externa, el coronel Patrick Karegeya fue arrestado por supuesta subordinación.

Todo esto es de dominio público. Las divisiones en el FPR llegaron a un punto crítico cuando el general Kayumba huyó al exilio en Sudáfrica. Además, dos generales más (Karake y Muhire) fueron arrestados, acusados de orquestar los ataques con granadas que tuvieron lugar la primavera pasada. En suma, la mayoría de los altos cargos militares desde 1994 se han exiliado o han sido arrestados (un pequeño número se han retirado o han sido relevados de sus funciones).

El resultado de los comicios era previsible [6]. La cuestión era por cuánto iba a ganar Kagame:

Entre los nacionales y extranjeros que viajábamos por las provincias orientales ayer por la tarde no existía duda acerca de quién iba a ganar las elecciones por la presidencia de Ruanda en 2010. Al pasar por los locales electorales cerrados, comenzaron las apuestas. ¿Por qué porcentaje ganaría el presidente Paul Kagame?
A las 5 de la tarde tres colegios electorales habían anunciado sus resultados parciales. El consenso dentro del coche daba la victoria a Kagame por aproximadamente el 96%. Admito que yo me decanté por una victoria de Kagame por un 90% puramente por razones prácticas. Por lo que sé, y por favor corríjanme si me equivoco, cada uno de los partidos de la oposición necesita un 5% de los votos para asegurarse los fondos necesarios para seguir existiendo.
Si se mantiene el resultado preliminar de casi un 93% para Kagame, no estoy seguro de qué significará para la oposición en este momento.
Según los resultados preliminares proporcionados por la Comisión Nacional de Elecciones, el presidente Kagame ha ganado por un 92.9 %; el candidato del PSD (Partido Socialdemócrata), el Dr. Jean Damascene Ntawukuriryayo, tiene un 4.9 %; Prosper Higiro del Partido Liberal (PL), un 1.5 % y la candidata del PPC (Partido por el Progreso y la Concordia), la Dra. Alvera Mukabaramba, un 0.7 %.

Graham Holliday toca algunos temas relacionados con las elecciones que no han llegado a las noticias. Comienza con el periodo de la campaña [7]:

Periodo de campaña
Las multitudes que acudieron a los mítines de campaña del FPR eran enormes. Esta ostentación de poder estaba dirigida a tres audiencias. Para los ruandeses, enfatiza la fuerza y la percepción de la popularidad del FPR. Para los observadores extranjeros, es un excelente trabajo de relaciones públicas para el partido en el poder. Por último, y lo más importante según fuentes diplomáticas occidentales, esta impresionante manifestación de apoyo estaba dirigida a los “enemigos de Ruanda fuera de Ruanda”.

A continuación opina sobre [7] lo que él denomina la “descomposición de la máquina de relaciones públicas de Ruanda”:

Fue a finales de 2009 cuando la directora de una ONG occidental me habló acerca de lo increíble que es la máquina de relaciones públicas de Ruanda. “¿Cómo mantienen una disciplina tan férrea?”, me preguntó. Bien, en 2010 vimos cómo esa disciplina se desmoronaba. No está claro si una empresa de relaciones públicas será suficiente para detener la oleada de cobertura negativa, al menos a corto plazo. ¿Cómo sucedió?, y particularmente, ¿cómo sucedió tan rápido?

Ataques con granadas, deserciones, magnicidios, libertad de prensa y represión de la oposición política… todos estos temas vienen generalmente juntos en la mayoría de las noticias sobre Ruanda. No hay pruebas (que se sepa) que conecten estos hechos, pero el retrato que hace la prensa occidental a menudo deja a los lectores con la impresión de que alguno o todos estos acontecimientos pueden estar relacionados entre sí y con el gobierno.

Por ejemplo, el consenso acerca de la clausura de los periódicos Umuseso y Umuvugizi durante seis meses es que es algo malo. Sin embargo, me dicen continuamente que ambos periódicos falsificaban noticias y se inventaban citas. Por supuesto, la clausura de seis meses es algo draconiana, pero está claro que estos periódicos eran, cuando menos, poco profesionales.

Otro caso es el del partido FDU-Inkingi de Victoire Ingabire, al cual no se le permitió inscribirse para las elecciones presidenciales. Ingabire ha estado bajo arresto domiciliario y le han retirado el pasaporte. Los medios occidentales a menudo presentan esta descarada represión sin considerar otros hechos más perjudiciales. En primer lugar está el hecho de que Ingabire se niega a divulgar cómo se financia su partido y, en segundo lugar, es presidenta de dos partidos en el exilio de dudosa reputación, el RDR [Agrupación por la Democracia en Ruanda]  y el FDU [Frente Democrático Unificado].

Los comicios estuvieron marcados por la corrupción y el país está fracturado. ¿Está Ruanda avanzando o retrocediendo? [8]:

Sin embargo, dado que las elecciones han estado marcadas por violaciones fundamentales de los principios democráticos, es irritante y escandaloso que algunos segmentos de los medios internacionales no estén seguros de si Ruanda está avanzando o retrocediendo.

Paul Kagame ha desarrollado una imagen cultivada que es casi imposible de criticar, señala Nkunda [8]:

Paul Kagame ha desarrollado una imagen cultivada que es casi imposible de criticar. De cierta forma, esta imagen es responsable de corromper la democracia. Los primeros periodistas y escritores anglófonos que llegaron a Ruanda lo hicieron bajo la auspicio del FPR. Kagame siempre fue, y sigue siendo, muy consciente de la importancia de los medios y desde un principio supo que nunca ganaría la batalla sin la ayuda de las relaciones públicas. Los periodistas fueron conducidos a puntos estratégicos donde se habían cometido los peores crímenes, y adoctrinados con una versión simplificada y segura de la historia de Ruanda, en la cual se exaltaba al ejército tutsi y se demonizaba a sus oponentes.

Según Nkunda [9], contestar la “versión segura” de la historia de Ruanda es un crimen:

En esta historia, la mayoría hutu son asesinos indiscriminados que (sin ninguna razón) se volvieron contra sus vecinos tutsis inocentes y los masacraron durante 100 días. El FPT es el ejército que luchó para detener esta matanza. 16 años después, esta historia sigue repitiéndose hasta hoy, y sirve para justificar el despotismo de Kagame y para alejar cualquier crítica.

Es importante señalar que se ha cuestionado seriamente la exactitud de la historia, lo cual en la actualidad constituye uno de los peores crímenes en Ruanda. Por ejemplo, es ilegal cuestionar la historia del magnicidio del presidente Habyarimana o sostener (a pesar de las pruebas abrumadoras) que el FPR estuvo envuelto en graves crímenes contra la humanidad. Sobra decir que es en beneficio de Kagame y de la élite del FPR que se perpetúe y dé credibilidad a esta historia.

Por lo tanto no es de extrañar que el mayor enemigo de las altas esferas del partido es cualquiera que ose refutar o cuestionar la versión oficial.

Las elecciones de Ruanda se desarrollaron en medio de algunos acontecimientos inquietantes, observa Will Jones [10]:

* Buena parte de la oposición política se desmoronó: Victoire Ingabire (¿la recuerdan?) fue arrestada, y enviaron como abogado al declarado revisionista canadiense Peter Erlinder, el cual también fue arrestado inmediatamente. Esta [11]es una opinión muy interesante sobre qué diablos les pasa a los canadienses con la negación del genocidio. Y aquí [12] está ella poniendo su voz madura en el debate (¿al borde del colapso? ¡Por favor!). Otro partido colapsó a causa de las rencillas internas (supuestamente como resultado de la interferencia del FPR). La oposición oficial organizó valientemente un par de mítines, pero cuando Kigaliwire acudió a un mitin del Partido Liberal, todos los que estaban allí dijeron que iban a votar por Kagame de todas maneras.
* Los asesinatos: Andre Kagwa Rwisekera, diputado del Partido Democrático Verde, fue hallado muerto a la orilla de un río con la cabeza casi completamente cercenada. Jean Leonard Rugambage, editor interino del periódico clausurado Umuvuguzi, fue muerto a balazos delante de su casa en Kigali. Paul Kagame culpa a los disidentes extranjeros, como siempre.
* Hay al menos un hombre más que tiene suerte de estar vivo: el ex general Faustin Kayumba Nyamwasa resultó herido en un atentado cerca de su casa en Johannesburgo. Ya he escrito en mi blog acerca de Kayumba, pero prefiero comentar este y otros atentados en un artículo completo.
* Patrick Karegyeya, un antiguo miembro del FPR que ahora es un disidente exiliado, pide abiertamente que se utilice la violencia. La respuesta de Kagame distaba mucho de ser tranquilizadora: ‘a aquellos que quieren guerra, les daremos guerra’.

También comenta la cobertura internacional [10] de las elecciones en Ruanda :

Sin embargo, la cobertura internacional es completamente diferente, lo cual no deja de ser interesante. En primer lugar, la cobertura de The Guardian ha sido uniformemente brillante (enhorabuena a Gavin Illsley por descubrir este excelente artículo [13] sobre una empresa de relaciones públicas occidental que opera en Ruanda) y detallada, lo cual supone una novedad. En general, sin embargo la prensa internacional ha adoptado un tono crítico que resulta completamente nuevo (ver The New York Times, The Huffington Post, The Observer, y el Mail and Guardian para más detalles). Escribiré más acerca de por qué los vientos de la prensa internacional pueden estar dejando de soplar a favor de Ruanda, pero por ahora, tenemos una nueva variedad de blogs de crítica, tales como Democracy Watch, Coloured Opinions, y Texas in Africa (este es uno de los mejores).

Para concluir, una nota importante: el siempre brillante Jason Stearns señala que en Ruanda, como en muchos sitios, las elecciones son una distracción de la política, no son política propiamente dicha.

Finalmente, según Will Jones, la noticia más importante de todas acerca de Ruanda es esta: ¡Ruanda ha abierto su primera heladería! [14]