Madagascar: Las investigaciones clandestinas que revelaron el tráfico de maderas preciosas

Una de las consecuencias de la larga crisis política en Madagascar ha sido el impacto ambiental, especialmente para el bosque lluvioso, que está siendo expoliado por el lucrativo tráfico de maderas preciosas. La investigación llevada a cabo por varias agencias ambientales independientes mostró que la tala ilegal de palisandro alcanzaba un valor de 460.000 dólares al día. Los informes también revelan que el tráfico ilegal se hacía con la aprobación del gobierno de Madagascar, el cual autorizó el transporte de contenedores cargados de troncos de palisandro. Las investigaciones duraron más de dos años y comenzaron cuando la anterior administración aún estaba al cargo. La noticia acaba de llegar al debate político y a los medios de  información tradicionales malgaches en parte a causa de las pruebas indiscutibles recogidas y publicadas por las agencias. El trabajo combinado de activistas y organizaciones especializadas en la conservación y protección de la naturaleza, y en investigación de delitos ambientales y de la corrupción en la explotación y comercio de recursos naturales, fue vital para documentar estos delitos.

Escena en un pueblo cerca del Parque Nacional Masoala, invadido por los taladores (derechos de Global Witness)

Muchas organizaciones que trabajan a favor del ambiente y la transparencia merecen reconocimiento por realizar esta investigación a pesar del tumulto político, la incertidumbre legal y las amenazas de muerte. Entrevistamos a Rhett A. Butler, creador del sitio web sobre ciencia ambiental y conservación Mongabay.com, y a Reiner Tegtmeyer, miembro del equipo mundial de Global Witness [“Testigo global”], una organización que revela la explotación ilegal de recursos naturales y sistemas de comercio internacionales, acerca de los numerosos retos que conlleva la protección del ambiente en un país en conflicto y el papel de la tecnología en sus investigaciones. Los informes completos sobre el alcance del tráfico ilegal y las autoridades implicadas pueden leerse aquí (Global Witness) y aquí (Mongabay).  El Instituto Jane Goodall para la Conservación de la Vida Silvestre de Madagascar y el Grupo Internacional de Recursos, USAID y Parques Nacionales de Madagascar también publicaron informes  importantes sobre políticas de protección del ambiente. Estas investigaciones se llevaron a cabo independientemente unas de otras excepto por algunas colaboraciones esporádicas.

Equipo de Mongabay en Madagascar- Créditos Benja R. de wildmadagascar.org

El papel de la tecnología y el coste de los reportajes de investigación:

Rhett Butler explica que se necesitó un trabajo de equipo no solo para recabar pruebas, sino también para anunciar los resultados en la prensa y en las plataformas de medios sociales:

Jeremy Hance, Rowan Gerety y los informantes locales anónimos ayudaron a recabar y organizar la información. Los informantes tomaban fotografías con teléfonos celulares y cámaras digitales sencillas y enviaban los informes por correo electrónico y mensajes de texto. También vigilaban los cargamentos en el puerto y las vías de ferrocarril y posteriormente informaban a través de los celulares. Los Jardines Botánicos de Misuri financiaron la adquisición de imágenes de alta resolución que se utilizaron para documentar los lugares donde se guardaba la madera de palisandro. Esta información se envió a las autoridades locales (que hicieron más bien poco), al Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE UU (para una investigación de acuerdo a la Ley Lacey), a la delegación francesa en Copenhague, y a los medios (que en su mayoría ignoraron la noticia). [..] Entiendo que las imágenes por satélite son caras y las de Google Earth no son lo suficientemente buenas (en resolución y frecuencia) para este tipo de trabajo. El mismo sitio Mongabay no tenía un presupuesto fijo y dependía mayormente del trabajo de voluntarios y colaboradores.

Reiner Tegtmeyer también enfatizó que mucha gente (de dentro y fuera de Global Witness) ayudó en la investigación y en la elaboración de los informes. Desglosa el coste de la investigación de la siguiente forma:

a) el ámbito de la investigación (geográfico, temático), b) las condiciones de transporte del país de destino y tarifas de avión a ese país, c) número de accionistas y personas u organizaciones afectadas por la investigación a las que hay que consultar, y d) si hay que contratar expertos locales (técnicos, guías, traductores). El coste de una investigación en el área de cuatro semanas como la que se hizo en Madagascar sería de entre 50.000 y 80.000 dólares, incluyendo los gasto de apoyo administrativo y de servicios auxiliares, seguros y elaboración y publicación de informes.

Imagen por satélite de los contenedores de madera de palisandro cortesía de los Jardines Botánicos de Misuri

Los retos que implica la protección del ambiente

Madagascar es un lugar remoto para el resto del mundo y el bosque nuboso es remoto incluso para los malgaches de la capital. Sin embargo, Reiner Tegtmeyer no piensa que la distancia fuera el problema principal sino más bien la falta de voluntad política para frenar la tala ilegal:

El principal reto es detener la complicidad de los cargos del gobierno, en particular (presuntamente) el Primer Ministro, y los magnates de la madera en la región de SAVA [Sambava-Antalaha-Vohemar-Andapa]. Así, el Gobierno autorizó en repetidas ocasiones permisos de exportación “excepcionales” de maderas preciosas reconocidas oficialmente como de origen ilegal, a favor de los magnates de la madera que operaban en la región de SAVA. Pero también están los problemas económicos que enfrenta el gobierno provisional a causa de las sanciones punitivas contra el país que lo obligan a buscar financiación desesperadamente. Otro reto es la falta de personal y la provisión de equipo técnico y logístico para la gestión de los parques nacionales y las administraciones regionales de ambiente y bosques que resultan en operaciones de control limitadas e ineficaces. La colaboración con organismos de seguridad del estado puede en parte mitigar estos problemas pero no es una solución definitiva. Además, la complicidad (atribuida y comprobada) de ciertos elementos de la Gendarmerie compromete la efectividad de la aplicación de las leyes.

Rhett Butler está de acuerdo en que la voluntad política es crucial. El actual gobierno formó hace meses un grupo de trabajo, pero tuvo poco impacto y hace poco los miembros se quejaron públicamente de que nunca recibieron sus salarios atrasados [fr]. Butler también menciona que se lanzaron “ciberataques” contra su sitio web y que recibió amenazas de muerte cuando intentaba denunciar el lucrativo tráfico:

Sin embargo, todavía no estoy seguro de que la tala ilegal o los cargamentos de madera de palisandro no vuelvan a producirse dentro de poco. Se necesitará compromiso político para terminar con este comercio. Desde mi perspectiva, la situación ha llegado a un punto en que la inclusión de otros agentes va a ser más útil para la resolución de este tema. Otro problema es que a la prensa no le importan mucho estos temas y los estadounidenses no saben nada de Madagascar. […] No tengo trato con los políticos en Madagascar. Los principales líderes políticos, Rajoelina y Ravalomanana, contactaron conmigo pero no respondí porque ninguno de los dos ofrecía soluciones concretas para terminar con el tráfico ilegal. En marzo de 2010 lanzaron un ciberataque contra mis sitios web que coincidía con la máxima actividad en torno al cargamento de Delmas. Los ataques, que tuvieron tácticas muy diferentes -una burda, la otra sutil-, parecían tener su origen en China, aunque es difícil estar seguro. También recibí algunos correos amenazantes de gente que supongo estaba asociada con los taladores (amenazaban con matarme a mí y en algunos casos a mi familia). Pero no sabían dónde estaba y también me aseguré siempre de proteger la identidad de mis informadores y colegas.

Río Manambolo en Madagascar cortesía de Benja R. en wildmadagascar.org

Soluciones para políticas ambientales más eficaces

Rhett Butler escribe en este artículo:

Una prohibición absoluta de la tala ilegal combinada con amnistía para los comerciantes y con un programa de reforestación financiado con la venta de la madera ilegal. La prohibición se haría efectiva inmediatamente y sus violaciones serían castigadas con penas de prisión prolongadas. La madera de palisandro que esté en ese momento a la espera de ser embarcada en Vohemar, Tamatave y otras ciudades especificadas se marcaría con un código infalsificable (requerido para obtener el certificado de exportación) y registrado en un sistema de rastreo digital. La madera se subastaría a través de un sistema de mercado transparente y el precio y el código de la madera quedarían registrados y a disposición pública.

Reiner Tegtmeyer subraya la necesidad de legisladores mejor capacitados e incorruptibles, el reconocimiento legal de los derechos de ocupación y explotación de los habitantes locales y una combinación de ayuda económica y de castigos y sanciones rigurosos:

La presión de la prensa internacional no tendrá un impacto significativo en los gobiernos o estados que ya tienen una mala o débil reputación (como Camboya y Birmania). Sin embargo, se puede conseguir algo de influencia mediante las condiciones adjuntas a la ayuda internacional. Con respecto a los derechos de ocupación y explotación de los habitantes locales, varios estudios han demostrado que los métodos de agricultura tradicional y las granjas minifundistas son los que menos perjudican al bosque; si se reconocen sus derechos de propiedad, los agricultores muestran interés en mantener su entorno para beneficio futuro. […] la lucha contra la tala ilegal, combinada con el buen gobierno, es uno de los objetivos principales de los organismos políticos nacionales e internacionales y de la comunidad de ayuda internacional: la Ley Lacey aprobada por el Congreso de EE UU y “la obligación de Diligencia Debida [requisitos tales como la trazabilidad de todos los lotes de madera a lo largo de la cadena de producción]” del Parlamento Europeo. La suspensión de la ayuda a los estados parias como sanción puede ser contraproducente. No solo ha dejado al gobierno de Madagascar sin fondos para frenar las actividades ilegales mediante actividades de control regulares y específicas, sino que también ha causado un desempleo generalizado y un aumento considerable del trabajo infantil. Este hecho es una de las razones por las que los insaciables magnates de la madera pueden conseguir fácilmente que la gente realice trabajos sucios y muy duros para ganarse la vida talando y transportando ébano y palisandro. La comunidad internacional debería proporcionar ayuda económica y tecnológica a organizaciones semiautónomas como Parques Nacionales de Madagascar para frenar la actividad ilegal y denunciar a los responsables. […] El gobierno de Madagascar debería generar fondos para controlar eficazmente estas actividades a través de la largamente esperada confiscación y venta de los depósitos de maderas preciosas ilegales. Además del inventario oficial de diciembre de 2008 en los principales pueblos de SAVA, debe hacerse un inventario de toda la madera preciosa almacenada en otras partes. Sin embargo, toda la madera que no esté en el inventario debe destruirse ya que esta sería la única manera de impedir la tala de árboles.

Ideas finales

Reth Butler

Me han advertido que no vuelva a Madagascar durante el régimen actual. Es triste porque Madagascar es mi país favorito (de hecho el nombre Mongabay viene de Nosy Mangabe en Madagascar), pero es un pequeño precio por ayudar a interrumpir la destrucción de las maravillosas selvas de la isla.

Reiner Tegtmeyer:

En Global Witness, nuestro trabajo para exponer la explotación ilegal de los recursos naturales y los sistemas de comercio internacionales, los conflictos relacionados con los recursos naturales y los abusos contra el ambiente y los derechos humanos no está dirigido tanto al público en general como a los líderes nacionales e internacionales y a la comunidad internacional que están de algún modo relacionadas o apoyan la extracción de recursos naturales.

Recursos adicionales:

Un artículo de National Geographic sobre la merma de recursos naturales en Madagascar: “Madagascar’s Pierced Heart [“Una herida en el corazón de Madagascar”]”.
Entrevista en francés con Hery Randriamalala, uno de los principales investigadores del informe de la CVSM (Conservación de la Vida Silvestre de Madagascar) y el IJG (Instituto Jane Goodall).

Mongabay en Madagascar

Global Witness

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