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África: ¿Habrá “Revolución Jazmín” en el África Subsahariana?

El bloguero ghanés Osabutey dice [eng] que a África Occidental le golpeará el olor del Jazmín. La Revolución Jazmín es el término utilizado para describir una serie de manifestaciones callejeras que tuvieron lugar por todo Túnez en diciembre de 2010.

Mientras los manifestantes en Egipto continúan presionando para que Hosni Mubarak salga de la oficina tras tres décadas en el poder, los activistas contra dictadores en África Occidental siguen con los dedos cruzados esperando ver si se extiende la dosis de Jazmín por la región.

Según Osabutey, los países a los que puede golpear la Revolución Jazmín son Zimbabwe, Gabón, Etiopía, Eritrea, Guinea Ecuatorial, Libia, Marruecos, Suazilandia, República Centroafricana, Uganda, Sudán, Camerún, Burkina Faso y Togo.

Camerún, dice él [eng], necesita “el gusto a jazmín más que ningún otro de los regímenes en la sub-región”:

Aunque parezca que Togo se dirige hacia alguna reforma, es superficial. Tanto Burkina Faso como Camerún necesitan el gusto a jazmín más que ningún otro de los regímenes en la sub-región. El caso de Costa de Marfil es muy diferente, aunque estoy seguro de que tampoco lo hará. Pero los dos países francófonos han tenido regímenes dictatoriales que son inmunes al cambio y a la libertad de expresión, tomando medidas drásticas sobre la gente que está disconforme. La corrupción, los abusos de los derechos humanos y el desempleo masivo están profundamente clavados en los corazones de millones de ciudadanos en estos países que viven con menos de un dólar al día.

Rosebell Kagumire desde Uganda explica por qué algunos líderes africanos sonríen ante la tormenta en África del Norte [eng]. A diferencia de muchos ugandeses, no es optimista respecto a los acontecimientos en el Norte de África:

Muchos ugandeses en las redes sociales tienen el estado de Facebook y publicaciones en Twitter advirtiendo o deseando que pase lo mismo en Uganda. Me niego a ser optimista sobre los acontecimientos en el Norte de África. Sin embargo, si echas un vistazo desde Zimbabwe, Angola, Camerún, Congo-Brazzaville hasta Uganda, entenderás el entusiasmo.

La primera publicación que hice cuando los tunecinos derrocaron a Ben Ali fue “el club africano de los dictadores ha perdido a un miembro y ahora reflexionarán un poco.” Quizá debería haber especificado más sobre qué líderes. Hasta el momento, sólo Omar al Bashir de Sudán, Hosni Mubarak de Egipto, Abdelaziz Bouteflika de Argelia y, hasta cierto punto, el auto-bautizado rey de los reyes de África, Muammar Abu Minyar al-Gaddafi, están sintiendo los temblores.

Ella compara [eng] la situación política y económica entre Egipto y Uganda:

Casi dos tercios de la población de Egipto ha nacido desde que el Presidente Hosni Mubarak llegó al poder. La tasa de desempleo en el Norte de África ha aumentado mientras sus líderes viven una vida propia de reyes. La corrupción ha sido tan galopante que la clase media en estos países nunca ha tenido motivos para pagar impuestos. Las condiciones de vida en estos países para la mayoría de la población eran terribles. Sólo un 1 por ciento de la población rural en Túnez tiene acceso al agua potable y la tasa de desempleo era del 14.2% hasta el 2009.

Si comparas la situación en estos países con la de Uganda, encontrarás muchas similitudes.

Alrededor del 77% de la población de Uganda es joven. Según el informe del Banco Mundial en el 2008, Uganda tiene la tasa de desempleo más alta y la población más joven del mundo.

El informe de los Indicadores Africanos de Desarrollo [ADI, African Development Indicators] en 2008/2009, mostró que la juventud ha aguantado la carga de desempleo con una tasa del 83%.

Se ha documentado bien la corrupción y algunos ejemplos, incluído el trasvase del Fondo Global Monetario que estaba destinado para intervenciones de VIH y malaria. Se malversaron y desfalcaron más de 1.6 millones de dólares y aún no podemos mostrar que nos hayamos recuperado tres años después.

Bert Olivier visitó Egipto hace tres años, donde conoció a un egipcio que predijo lo que ahora está pasando [eng]:

Me dijo en términos dudosos que se estaba fraguando una revolución en el país por, precisamente, lo que estaba yo preguntando, es decir, por el material que llamaba la atención, las disparidades económicas en Egipto. Señaló que el presidente del país, Hosni Mubarak, designaba a sus amiguitos ricos en puestos políticos, que utilizaban para enriquecerse aún más ellos mismos y a sus familias (¿os resulta familiar?) mientras que el resto de los egipcios tenían que vivir en la miseria, e incluso donde no era el caso, la gente tenía que trabajar horas extremadamente largas para mantenerse a sí mismos y a sus familias. Él— el guía — era un buen ejemplo. Aunque era un hombre altamente cualificado, tenía que trabajar al menos 14 horas al día como guía turístico para cuidar de él y de su familia.

Comentando la publicación de Bert Olivier, a Die Antwoord le preocupa [eng] que las protestas en el África Subsahariana puedan dirigirse hacia los blancos:

Por supuesto, en el África Subsahariana los políticos siempre tienen un chivo expiatorio cómodo hacia el que pueden dirigir la ira de los pobres – los blanquitos. Vide Zimbabwe. Lo cierto es que la Zanu-PF (la Unión Nacional Africana de Zimbabwe-Frente Patriótico)y, recientemente, en el África Subsahariana el ANC (Congreso Nacional Africano), han engatusado a sus seguidores de la misma manera en que lo han hecho los sucesores de Nasser en Egipto. Lo que me preocupa, como blanco, es que cuando todo explote, se girará hacia nosotros mientras que los verdaderos culpables – los hipócritas que dicen que no son racistas al mismo tiempo que utilizan su propio estilo de racismo – BEE – se enriquecen – y saldrán impunes.

Arie cree que el levantamiento popular también llegará a Sudáfrica [eng]:

Si la manera en la que van las autoridades actuales continúa, también habrá en Sudáfrica un levantamiento popular similar a lo que está pasando en Egipto.
Sólo espero que el levantamiento vaya en la dirección correcta.

Candice Holdsworth elabora una comparación [eng] entre los acontecimiento en el Norte de África y la caída del comunismo:

Se puede elaborar una comparación inmediata entre los acontecimientos desarrollados en el Norte de África y la caída del comunismo a finales del siglo XX. El efecto dominó que tanto temían los Estados Unidos en la década de 1960 en el Sudeste Asiático, al final, operado al revés, provocando la desaparición del comunismo en Europa y no su triunfo. ¿Eran los regímenes totalitarios comunistas de Europa del Este una perversión total del pensamiento de Marx? Eso parece. Aunque, se podría discutir de manera muy convincente que cualquier filosofía idealista es, por naturaleza, corruptible. Sin embargo, lo que es constante es la resistencia natural humana a sistemas de control y de dominio tan abrumadores.

Ella espera que se preserve la tradición secular en Egipto [eng]:

De modo parecido, la libertad que tantos desean en Túnez y Egipto está abierta a la explosión. En Egipto la mayor preocupación entre los laicistas está en el momento en el que Mubarak se marche y en el vacío de poder que habrá a continuación, cuando los extremistas islámicos entren para rellenar el hueco. O incluso si Mubarak lleva a cabo elecciones libres y democráticas, la Hermandad Musulmana podría ser elegida popularmente. Conozco a más de un egipcio que viene de un transfondo religioso mezclado. A ellos les interesa preservar la tradición secular de Egipto.

Ella explica [eng] por qué dictadores como Robert Mugabe en Zimbabwe han sido capaces de prevenir levantamientos populares:

La revolución habría fracasado sin la ayuda de las fuerzas armadas — ninguna revolución en la historia ha tenido éxito sin su complicidad. Sabemos por qué Mugabe mantuvo bien alimentadas a sus fuerzas de seguridad mientras al resto de la población se la abandonó escarbando en la suciedad.

Un lector deja un comentario sobre su publicación diciendo que Sudáfrica debería tener mucho miedo [eng]:

Los sudafricanos no deberían estar pagados de sí mismos con relación a los acontecimientos que se desarrollan en el Norte de África.

Lo que estamos viendo en Túnez y Egipto no es un fenómeno árabe – es el fenómeno de la pobreza, la falta de servicios y el comportamiento cleptocrático de los que están en el poder.

Una vez termine el apoyo al ANC de los sudafricanos imperturbables, como seguramente pasará, los desempleados aquí también puede que tomen las calles para forzar que el régimen cambie.

El ANC necesita entender que su circunscripción incluye a los desempleados y a los pobres.

La relajación de las leyes laborales es la única manera de reducir el desempleo de alguna manera significativa. Es imposible crear 5 millones de empleos sin hacer eso.

La estabilidad descansa en el empleo, la reducción de la pobreza y la bajada del coeficiente Geni.

Sudáfrica debería tener miedo, mucho miedo.

Por último, Gukira desde Kenia, dice que la gente en el África Subsahariana debería aprender de Túnez y Egipto y extender sus demandas políticas “más allá de extraños compromisos de compartir el poder” [eng]:

Nosotros, los africanos, también deberíamos prestar atención a la naturaleza de la demanda expresada por Egipto y Túnez, que se extiende más allá de extraños compromisos de “compartir el poder”, que ahora se entienden como “soluciones imperfectas”. Está pasando algo significativo. Algo que nuestras agendas no pueden entender ni anticipar.

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