Mientras se celebra el Día Internacional de la Privacidad, los gobiernos continúan alejándose de los Derechos de Privacidad

“La protección eficaz de datos es vital para nuestras democracias y apuntala otros derechos y libertades fundamentales” – Viviane Reding, Vicepresidenta de la Comisión Europea y Comisionada para la Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía.

El viernes 28 de enero, defensores de la privacidad y funcionarios gubernamentales de países de todo el mundo celebraron el 5º Día Anual Internacional de la Privacidad -aún cuando la privacidad individual se está viendo amenazada por las propuestas de vigilancia y brechas de seguridad global. Este día conmemora la primera ley internacional de acuerdo vinculante sobre la protección de datos -el Convenio 108 del Consejo de Europa [en]- que fue abierta para la firma el 28 de enero de 1981. La celebración de la semana pasada [última semana de enero] marcó el 30º aniversario del Convenio 108, que ha servido como base para las leyes nacionales de protección de datos de muchos países. Es una oportunidad para sensibilizar al público sobre amenazas a la privacidad e instar a los gobiernos a proteger los derechos de privacidad de los ciudadanos.

En Europa, la celebración [en] resaltó los derechos de los ciudadanos con respecto a la recolección y tratamiento de sus datos personales. Varios eventos [en] organizados por gobiernos y defensores de la privacidad llamaron la atención sobre el valor de la intimidad en nuestras sociedades. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos se unió a la celebración mediante la compilación de algunas de sus sentencias clave [en] en la protección de la privacidad de los derechos de los ciudadanos. El Supervisor Europeo de Protección de Datos, una autoridad independiente encargada de velar por que las autoridades de la UE y los organismos cumplan con las normas europeas sobre protección de datos y la privacidad, celebró la ocasión [en] llamando la atención sobre la necesidad de los gobiernos de establecer el equilibrio adecuado entre la seguridad y la protección de los derechos fundamentales. Hizo hincapié en que “las autoridades sólo deberían recoger información con fines específicos” y criticó los intentos de crear enormes bases de datos de información personal “en caso” de un delito, promoviendo en su lugar el concepto de recolección de datos específicos. Esto viene cuando la Comisión Europea está revisando su Directiva Obligatoria de Retención de Datos [en], un marco que permite la vigilancia general de los datos de tráfico de las actividades privadas en línea de los ciudadanos.

En los EE UU, el Senado expresó su apoyo [en] para la designación del 28 de enero de 2011 como el Día Nacional de Protección de Datos por tercer año consecutivo. Es un gesto de bienvenida, si acaso irónico, dado que el Congreso de EE UU está discutiendo una ley que socava los principios fundamentales de la intimidad de las personas que pretenden celebrar. (Si necesitan una actualización, consulten CALEA II, renovación del Acta Patriótica de EE UU, resoluciones de retención de datos y el tan discutido proyecto de ley de ciberseguridad cibernética) [todos los enlaces en inglés].

Las celebraciones se llevaron a cabo también en Canadá [en], México, Reino Unido [en], Nepal [en], entre otros. En Nepal, Privacy Nepal instó al gobierno nepalés a aprobar la Ley de Protección de Datos para salvaguardar la privacidad de los ciudadanos de la nación. Asimismo, plantearon su preocupación por el documento nacional de identidad y los peligros que representa para los derechos de intimidad de los ciudadanos.

Gran parte del Día Internacional de Privacidad se centra en los avances establecidos por momentos críticos en la historia, pero está claro que todos los gobiernos de todo el mundo deben actuar más rápida y agresivamente para mejorar realmente la privacidad a medida que avanzamos hacia el futuro. A pesar del alto grado de protección teórica de la intimidad y las comunicaciones privadas en el derecho internacional y las constituciones nacionales, en los últimos tiempos hemos visto un aumento de las excepciones legales, la falta de cumplimiento de las leyes de privacidad, mientras que las amenazas a la privacidad de los ciudadanos se multiplican.

Por ejemplo, las tecnologías de vigilancia en línea, cada vez más omnipresentes, socavan la protección legal de la privacidad. Si bien ha habido una expansión significativa en el volumen de los datos personales que están siendo recogidos y almacenados por los proveedores de terceros, los mecanismos para garantizar que los organismos de aplicación de la ley sólo concedan el acceso a esos datos en determinadas circunstancias, no han seguido el mismo ritmo. Los regímenes de retención obligatoria de datos para forzar a los ISPs y proveedores de telecomunicaciones a registrar información sobre actividades y comunicaciones de los usuarios en línea, son una regulación abrumadoramente invasiva y costosa de consecuencias graves a la privacidad y la libre expresión. Y las duras lecciones [en] sobre el costo de la falta de protección de privacidad ya están siendo aprendidas, como hemos visto en Irán y Túnez [en]. Los activistas políticos en los regímenes autoritarios han utilizado [en] herramientas de redes sociales para rejuvenecer y potenciar la participación democrática, la colaboración y la libertad de expresión, pero esas mismas herramientas también dan a los gobiernos autoritarios nuevas formas de identificar y rastrear los activistas políticos que desean silenciar.

Por estas razones, creemos que los gobiernos de todo el mundo deben tomar medidas urgentes para dar un significado real al derecho a la intimidad y a la protección de los datos personales de los ciudadanos, ante estas nuevas amenazas.

El EFF hace un llamamiento a los gobiernos de todo el mundo:

Derogar [en] la Directiva de Retención de Datos de la UE y cualquier otro régimen obligatorio de retención de datos [en] que exija a los ISP registrar preventivamente los datos de tráfico sobre las actividades en línea de millones de ciudadanos que no han cometido ningún delito.

Proporcionar [en] garantías sólidas contra la intromisión del gobierno en la información de los individuos almacenada por terceros proveedores, especialmente los proveedores de servicios en nube.

Proporcionar [en] garantías sólidas contra la intromisión del gobierno en datos de transacciones individuales, tales como la ubicación de su teléfono celular, secuencia de enlaces con datos que revelan los sitios web que visita y registros de búsqueda que indican lo que rastreó al usar motores de búsqueda. El seguimiento de esta información es tan invasivo como la lectura de su correo electrónico o escuchar sus llamadas telefónicas.

Estas reformas a largo plazo serían un primer intento de traer de vuelta la protección de la privacidad en línea con las sólidas políticas y tradiciones establecidas por la Ley Internacional de los Derechos Humanos [en]. Esperamos continuar nuestro trabajo con defensores de la privacidad en estos temas y esperamos que los gobiernos y las industrias mantengan la promesa de una mejor privacidad y mayor libertad.

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