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¿Es básico empoderar a las mujeres para erradicar el hambre?

Categorías: África Subsahariana, Asia del Sur, Filipinas, Ghana, India, Nepal, Uganda, Alimento, Desarrollo, Medio ambiente, Mujer y género

Este artículo fue encomendado como parte de la serie sobre inseguridad alimentaria [1] (ing) del Pulitzer Center y de Global Voices Online. Estos artículos se basan en informes multimedia del sitio Pulitzer sobre seguridad alimentaria [2] (ing) y de blogueros discutiendo sobre el tema en el mundo. Comparta su propia historia sobre seguridad alimentaria aquí [3] (ing).

Mientras globalmente los precios de los alimentos permanecen altos [4] (ing), con posibilidades de incremento en el horizonte dado el aumento del precio del petroleo y de los suministros [5] (ing), los expertos dicen que hay una solución con frecuencia pasada por alto para vencer el hambre: las mujeres.

Brecha de género

Woman farmer harvesting high yielding maize variety. Image by Flickr user IITA Image Library (CC BY-NC 2.0). [6]

Mujer agricultora cosechando una variedad de maiz de gran rendimiento. Imagen del usuario de Flickr IITA Biblioteca de fotos (CC BY-NC 2.0).

Las mujeres son vitales en la producción de alimentos en muchos países en desarrollo donde constituyen, en promedio, el 43 por ciento de la mano de obra agrícola. Algunos estiman que 80 por ciento [7] (ing) de quienes están en el sector agropecuario en Africa y 60 por ciento en Asia son mujeres.

La semana pasada, en el foro de Envision, en la ciudad de Nueva York, en el panel sobre el rol de la mujer en la lucha contra el hambre y la pobreza, Rebeca Grynspan sub-secretaria general y Administradora asociada del Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo dijo:

Hablando sólo de las mujeres del área rural, las mujeres producen 50 por ciento de los alimentos del mundo y ellas reciben únicamente el 1 por ciento del crédito.

Además de la falta de reconocimiento, un informe publicado el mes pasado [8] (ing) por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación [FAO] dice que aunque el rol de las mujeres campesinas puede variar entre regiones, ellas tienen menos acceso a los recursos y oportunidades que sus contrapartes masculinos. Eliminar la brecha de género podría sacar del hambre a alrededor de 150 millones de personas.

Ma. Estrella A. Penunia, escribiendo en el sitio web de la Asociación asiática de agricultores para el desarrollo rural sustentable, hace una lista de las seis razones claves [9] (ing) incluyendo elementos de seguridad alimentaria del porque debemos cuidar a las mujeres campesinas. Mientras, Emily Oakley, una agricultora de los EUA que ha estudiado la agricultura a pequeña escala en muchísimos países, comenta en su artículo del blog In Her Field sobre las mujeres en la agricultura [10] (ing):

En la mayoría de los lugares que he visitado las mujeres son más que trabajadoras asociadas; ellas colaboran con sus maridos en las tareas diarias, toma de decisiones y planificación. En Kenia es mucho más frecuente ver a una mujer con su hijo en la espalda removiendo la tierra con un azadón que verla acompañada de su marido. En un villorio muy alejado, en Nepal occidental [aquí “muy alejado” significa medio día de caminata desde la ruta mas cercana], los mismos campesinos están de acuerdo en decir que las mas innovativas son las mujeres. Sus campos se distinguen en las colinas como un oasis allí donde otros campesinos experimentan la erosión de sus tierras y tienen poco rendimiento. Recientemente participé en un proyecto de agricultor a agricultor en República Dominicana centrado sobre mujeres campesinas en producción casera de pimientos. Esto es sólo la más pequeña muestra de trabajo de la mujer en la agricultura.

Alimento para toda la familia

Muchas mujeres trabajan como campesinas de subsistencia, empresarias a pequeña escala, trabajadoras no remuneradas o trabajadoras asalariadas ocasionalmente. Dar a esas mujeres las mismas herramientas y recursos que a los hombres, incluyendo mejor acceso a servicios financieros, equipamiento técnico, tierra, educación y mercados, puede aumentar la producción agrícola en los países en desarrollo entre 2,5 a 4 por ciento de acuerdo a un informe de las Naciones Unidas. Las ganancias de esta producción a su vez podrían reducir el número de personas que sufren hambre entre 12 a 17 por ciento o entre 100 a 150 millones de personas. Había aproximadamente 925 millones de personas desnutridas en el mundo en el 2010.

Empoderar a las mujeres podría también mejorar la seguridad alimenticia para toda su familia porque las mujeres más que los hombres tienden a gastar el ingreso adicional en alimentación, educación y otras necesidades básicas del hogar. Pero Dipendra Pokharel, un investigador en Nepal dice en su blog que el rol de las mujeres en el hogar puede también significar que las necesidades sean pasadas por alto [11] (ing):

Las mujeres campesinas tienen, con frecuencia, diferentes prioridades que sus contrapartes masculinos y esto puede, en muchos casos, estar directamente relacionado con su rol directo de alimentar a la familia. En las areas rurales de Nepal tradicionalmente los hombres controlan el mundo externo y las mujeres el hogar. Tales perspectivas tradicionales pueden contribuir a favorecer la disponibilidad de información unilateral, la que es reunida por quienes recogen información para ayudar a la comunidad. Es corriente que quien entregue información a los extranjeros sea el hombre, lo que significa que las prioridades de las mujeres son menos consideradas. Esto también apoya la visión de que las mujeres agricultoras reciban menos servicios que los que son necesarios para transformar su sistema de agricultura de subsistencia en uno más comercial.

De acuerdo al informe, las agricultoras explotan terrenos agrícolas más pequeños que los agricultores, en promedio la mitad o dos tercios del tamaño de los terrenos explotados por los hombres y sus terrenos suelen tener menor rendimiento. Las mujeres tienen menos probabilidades de poseer la tierra o tener acceso a tierras arrendadas. El informe muestra, por ejemplo, que las mujeres representan menos del 5 por ciento de la totalidad de los campesinos en Asia occidental y África del norte.

Jane Tarh Takang, quien ha trabajado con agricultores en África occidental y central, comenta sobre cuestiones de derechos de la tierra [12] (ing) en una entrevista de Edith Abilogo incluida en FORESTSBlog, el blog del Centro Internacional de investigación forestal [The Center for International Forestry Research]:

En muchas comunidades de África mujeres y niñas tiene acceso muy limitado a la propiedad y a la tierra comparado con niños y hombres. Sin tierra ellas no pueden producir recursos para alimentar a sus familias o generar ingresos, lo que resulta en un aumento del ciclo de pobreza en los niños. La situación es peor cuando ellas enviudan o son solteras… En los casos en que las tierras agrícolas existentes se han agotado, debido a prácticas agrícolas no sostenibles, los hombres prefiere reservar las áreas fértiles para su propio uso y dejar las menos fértiles para la las mujeres.

Elfinesh Dermeji, una mujer agricultora etiope que asistió, este año, al taller sobre Género y agricultura orientada al mercado en Addis Ababa dice en una nota en el New Agriculturist que no siempre es fácil [13] (ing) lograr que las mujeres se dediquen a la agricultura:

En algunas familias cuando los hombres son positivos y desean que sus mujeres participen, la mujer o no tiene interés como empresaria o no está motivada. Por otra parte, hay algunos hombres que cuando las mujeres están motivadas y quieren participar no las dejan salir de casa. Prefieren no tener los ingresos que tener a sus esposas participando en una asociación.

Una búsqueda de solución

Sin embargo, numerosos proyectos a nivel mundial están involucrando a las campesinas, desde incentivar a las mujeres en Ghana para comprar tractores [14] (ing) a presionar al gobierno de Filipinas para permitir que el nombre de la esposa [15] (ing) aparezca en los títulos de propiedad de la tierra a aumentar el uso de las tecnologías de la información y comunicación [16] (ing) entre los agricultores de Uganda.

En OneWorld South Asia, Ananya Mukherjee-Reed describe como 250.000 miembros Kudumbashree, una red de 3.7 millones de mujeres en el estado hindú de Kerala, han formado granjas colectivas [17] (ing) para arrendar y cultivar la tierra en forma conjunta:

‘Como campesinas ahora controlamos nuestro propio tiempo, recursos y trabajo,’ fue el estribillo que escuché una y otra vez. Dhanalakhsmi, una joven mujer en Elappully, me contó que el cambio en su rol de obrera a productora había tenido un profundo efecto en sus hijos. Me ven de forma diferente. Cuando estamos en reunión discutiendo sobre nuestras tierras, nuestros ingresos o simplemente compartiendo nuestros problemas ellos me miran con muchísimo interés.’

Pero los blogueros dicen que se puede hacer mas. En una nota en Solutions, Yifat Susskind sostiene que los EUA deberían comprar las cosechas de los campesinos africanos [18] (ing) como parte de su ayuda externa. Dipendra Pokharel dice que las mujeres rurales deben ganar un espacio social y político [11] (ing) en el dominio público y privado. Melissa McEwan, que bloguea en Shakesville en EUA, cuestiona la idea errónea de que sólo los hombres son agricultores mediante con la reunión de al menos de 100 fotos de mujeres campesinas en diferentes lugares del mundo [19] (ing). El informe dice que se necesitan cambios también a nivel político.

Cualquiera sea el enfoque, Ma. Estrella A. Penunia dice que que para tener verdadero éxito debiera ser inclusivo [15] (ing):

Como la agricultura en muchos países en desarrollo es un esfuerzo familiar, una de las cosas importantes  que pueden ayudar mucho a las mujeres campesinas es el apoyo que recibirán de sus maridos y hombres líderes o miembros de sus organizaciones. En los hogares donde el hombre y la mujer se han sensibilizado a la dinámica de género y creen en la igualdad de derechos y oportunidades, el pleno potencial de una campesina se aprovecha al máximo.