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Rusia: Bloguero gana su derecho a hablar mal de Putin en línea

Categorías: Europa Central y del Este, Rusia, Derecho, Libertad de expresión, Periodismo y medios, Política, Tecnología, RuNet Echo
Vladimir Putin is Watching You [1]

Vladimir Putin te está vigilando, foto de Limbic

Los debates acerca de la libertad de expresión en línea casi datan del comienzo de internet. Sin embargo el rápido desarollo de RuNet en los últimos años sólo ha empezado a poner a prueba los límites de lo qué se puede decir en línea. La gran cantidad de blogueros que se esfuerzan, con entusiasmo total, por defender la libertad de la red nos da una perspectiva optimista del futuro de la blogósfera.

Uno de los casos históricos sobre la libertad de expresión en línea en Rusia empezó bastante lentamente.

En septiembre de 2010, Pavel Safronov de la ciuidad de Siktivkar (a.k.a. el bloguero onchoys) se quejó por medio de un post en su blog [2] [rus] sobre la lentitud de la conexión de internet y las dificultades de entrar en Twitter y en LiveJournal.com, una plataforma popular para los blogueros en el país. Safronov estableció una conexión entre esto y la visita del primer ministro ruso, Vladímir Putin y por frustración le llamó “pid…z,” una palabrota ofensiva que antes se usaba para referirse a un hombre homosexual pero que ahora se usa, de forma común, para cualquier persona desagradable.

Al principio, el post no llamó mucho la atención del público ruso, sólo un puñado de usuarios de internet lo leyó y lo comentó.

Lo que provocó que el público le prestara más atención fue una queja  por parte de Veronika Gorbachova, líder del grupo juvenil ruso “Nemesida” y activista del partido cuasi-opositor LDPR (Partido liberal democrático de Rusia). Estaba indignada por la falta absoluta de respeto hacia Vladímir Putin que demonstraba Safronov y pidió que las autoridades llamaran al orden al bloguero.

Dos meses después de la queja, la oficina del fiscal regional inició un proceso judicial [3] [rus] contra Safronov y las autoridades visitaron de inmediato el apartamento del bloguero y la oficina de la revista “Krasnoe Znamya” donde trabajaba.

Yevgeny Chichvarkin [4] (usuario chich8 en Live Journal), un hombre de negocios ruso en el exilio, brindó una cronología extensiva de los acontecimientos [5] [rus] acerca del caso y explicó, desde su punto de vista, porque las autoridades regionales se apuraban de esta forma tan poco usual:

Такая невиданная скорость для удаленного от Москвы региона не может быть связана ни с чем, кроме как со звонком из Москвы. Приезжая в редакцию журнала “Красное знамя”, сотрудники Подразделения «К» МВД РФ должны были формально отрапортовать, что они среагировали в тот же день, но его не нашли. Так как Павел с ними давно знаком, и не находился в конфликте, этого вообще можно было и не делать.

Esta rapidez insólita [de las autoridades] en una región lejana [de Rusia] sólo puede estar vinculada con una llamada de Moscú. Cuando los representantes del Ministerio del Interior visitaron la oficina de “Krasnoe Znamya,” tuvieron que reportar que habían reaccionado ese mismo día pero que no lo pudieron encontrar [a Safronov]. Puesto que, Pavel [Safronov] conoce [a las autoridades] desde hace mucho tiempo y no tiene problemas con ellos, esto era innecesario.

Un día después, las autoridades le confiscaron el portátil y el ipad a Safronov de su oficina.

Fue entonces cuando los destacados blogueros rusos se enteraron de la noticia y RuNet explotó con los comentarios y posts que llevaron a la conclusión inesperada pero positiva de la historia.

Un famoso ciudadano de la red, Navalny, hizo un post sobre esto en su blog. El día siguiente, las imparciales maquinas de Yandex.ru, el buscador más popular de Rusia, publicaron automáticamente el post original de Safronov bajo el título “Usuarios buscan ahora”. Unas horas después, la administración se dio cuenta del “error” y quitaron esta sección de su página web, dejando una huella donde había estado. Esta estrategia incómoda, para esconder el popular tema de búsqueda, sólo servía a contribuir a la frustración de los blogueros.

Safronov publicó una carta semi-cómica [6] [rus] en la cual explicaba que pensaba con toda sinceridad que muchas personas del equipo de Putin eran homosexuales debido al libro escandaloso de Alexander Korzhakov, jefe de las fuerzas de seguridad de Yeltsin, en el que afirmaba que muchos de los miembros del “equipo de Yeltsin” habían tenido experiencias homosexuales.

Otro tema popular de blogueros presentaba una encuesta [7] [rus] preguntando a los usuarios si pensaban que “*****” (lo marcó con asteriscos a propósito en vez de poner el nombr de Putin) era “pid…z.” La mayoría de los lectores contestaba que “*****” ERA “pid…z”

El famoso bloguero, teh-nomad, hizo la misma pregunta en su blog y otros blogueros se apresuraron a comentar.

Aparte de estos famosos de RuNet, la blogósfera puede contar cientos de casos en los que los blogueros “normales y corrientes” se referían al cada vez más popular tema. Como era de esperar, la reacción de RuNet era homogénea: la gente apoyaba a anchoys y defendía su derecho de decir lo que creía de Vladímir Putin.

Aparentemente las autoridades no pudieron aguantar esta publicidad negativa más- a poco más de un día después que el tema apareciera en la blogósfera popular, el 23 de diciembre del año pasado, el Ministerio Público hizo un comunicado de prensa que indicaba el fin del proceso jurídico contra Safronov. ¡La blogósfera celebraba una victoria que era, por cierto, merecida!

El caso de onchoys demuestra la influencia creciente de RuNet y el efecto que surte en las autoridades rusas. Poner fin a un proceso sólo por la reacción en RuNet todavía no es usual en el país pero se está volviendo así rápidamente.

El caso también demuestra la importancia de blogueros populares que pueden promover un tema y hacer que el público sea consciente de una cuestión, que por lo demás habría pasado desapercibida.

Sin duda este éxito les asegurará a los ciudadanos de la red que RuNet sí ejerce poder y recordará a las autoridades rusas que limitar la libertad de expresión en línea presentará un reto mucho más grande de lo que pensaban.