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Eslovaquia: Consumidores de segunda clase

Durante los últimos años de la Checoslovaquia socialista, había una típica escasez de artículos en el país. No es que a la gente le faltara comida ni ropa, seguía siendo posible comprar cosas básicas. Pero si querías algo un poco más especial -digamos, unos jeans- debías ir a tiendas especiales y pagar con comprobantes especiales, que las personas comunes y corrientes solamente podían adquirir en el mercado negro.

Los dueños de tiendas guardaban las frutas tropicales o los mejores cortes de carne debajo del mostrador para los clientes que les parecían más valiosos, como doctores y mecánicos especialistas. La mayoría de las otras personas tenían que esperar en largas filas. Comprar un auto nuevo o un departamento significaba años de espera. Las marcas occidentales -tal vez con la excepción de las gaseosas- eran muy raras.

Shopfront in Czechoslovakia, 1976. Image by Flickr user docman (CC BY-NC 2.0).

Fachada de una tienda en Checoslovaquia en 1976. Imagen del usuario de Flickr docman (CC BY-NC 2.0).

Revolución de compras

La situación cambió luego del revolucionario año de 1989 [ing], cuando las fronteras se abrieron y las aldeas agrícolas cercanas en la occidental Austria se convirtieron en centros comerciales -y lo son hasta ahora, cuando las marcas y tiendas internacionales son ya fuertes actores en el mercado eslovaco.

Sin embargo, a menudo productos alimenticios de la misma marca son diferentes en calidad y precio, dependiendo de si los productos fueron fabricados para consumidores del oeste de Europa o para los del Europa Central y del Este.

Aún cuando los consumidores esperarían que los productos de la misma marca fueran de la misma calidad a nivel mundial, existen diferencias regionales, según un estudio [esl, archivo .ppt] auspiciado por el Departamento Eslovaco de la Comisión Europea y llevado a cabo por la Asociación de Consumidores Eslovacos.

De los productos examinados durante el estudio, la calidad del chocolate Milka Alpine Milk (chocolate de leche alpina de Milka) resultó ser el más consistente: no se descubrió diferencia significantiva entre las versiones producidas en Europa Occidental y Polonia. A los consumidores alemanes y austriacos sin embargo, se les garantiza que tienen chocolate hecho de leche de las montañas alpinas. La famosa vaca morada [ing] que proporciona la leche para el chocolate del este de Europa podría vivir en algún lugar en las Montañas Tatra, un hecho del que no se les advertiría.

Diferencias regionales

En el caso de la Coca-Cola, la diferencia es el tipo de azúcar que se usa. Los consumidores alemanes, al igual que los checos, reciben una versión con remolacha azucarera, mientras que los países más al este tienen azúcar de maíz en sus bebidas. La empresa explicó [esl] que de esta manera pueden brindar un producto más barato para el mercado eslovaco -y cuando se compara la tabla de precios de Coca-Cola en el estudio, se puede ver que eso es cierto.

El blogger Tibor Pospíšil escribió [esl] que la remolacha azucarera es más cara en Europa por el “lobby del azúcar” y, para la mayoría de consumidores, no hay una diferencia significativa en la calidad. Es más, de esta manera los consumidores eslovacos tienen Coca-Cola con calidad estadounidense.

Hubo diferencia visible en el Nescafé Gold para Europa Occidental y Oriental -debido a las diferentes preferencias de los consumidores locales, según el fabricante [esl].

Pero las mayores diferencias fueron halladas en los productos picantes de Kotányi, una empresa con sede en Austria. Los consumidores en toda Europa reciben paquetes de tamaños similares con diferentes cantidades de especias y precio muy diferentes por kilogramo. Aunque todo se produce en una fábrica, la peor calidad se encontró en un paquete producido para Bulgaria: cerca del 10 por ciento de su contenido era únicamente polvo, y en el caso del pimiento morrón, no tenía una significativa parte de su color natural. El portavoz de la empresa dijo [esl] que había ocurrido accidentalmente, y para apoyar esta idea, se debe decir que los paquetes producidos para los mercados austriacos, así como húngaros y eslovacos, tuvieron problemas con los niveles de humedad.

A continuación extractos de una discusión del artículo sobre los resultados del estudio [esl], publicado en abril de 2011 en la sección de Economía en el portal de noticias en línea SME.sk.

freedomman:

Si fuera solamente sobre la comida, pero también pasa con otros productos, pero siempre creo que se trata principalmente del consumidor, porque acá importan solamente lo que el consumidor quiere. Si al consumidor no le importa el contenido, peso, origen y solamente le preocupa el precio, entonces el productor satisfacerá sus deseos. Hay una enorme diferencia entre un consumidor típico austriaco y un consumidor típico eslovaco. ¿Cuántos consumidores eslovacos están viendo el país de origen? […]

Jumo (en respuesta):

Yo lo hago [revisar el país de origen] y otros también lo hacen. Y no creo que los consumidores austriacos presten más atención a estas cosas que los eslovacos.

rini17:

Mis padres reniegan que la carne ahumada no tiene la misma calidad de antes, pero lo único que les importa es el precio. Con el contenido o el sabor lidian solamente cuando es imposible comerla.

chico34:

No importa que la comida en Alemania sea de mayor calidad -acá es más cara.

hektor22 (en respuesta):

Datos oficiales: http://epp.eurostat.ec.europa.eu/cache/ITY_OFFPUB/KS-SF-10-030/EN/KS-SF-10-030-EN.PDF Por favor, ver página 2 – índice de precios de la comida. Alemania: 111, Eslovaquia: 80. La comida en Alemania es casi 40 por ciento más cara.

koprolit:

Y sobre todo la mencionada Kotanyi… hasta las marcas más baratas en Eslovaquia tienen mayor calidad.

zed25:

Conocimento común, ahora confirmado por el laboratorio. De mi experiencia personal, puedo confirmar una gran diferencia en la calidad de los componentes químicos- por ejemplo, hay una gran diferencia en pañales para bebé comprados en Austria y acá.

ivan the terrible:

¿Y quién es el responsable de esto, camaradas? ¡Muéstrenme a los culpables! Seguramente, ¡a los imperialistas occidentales se les puede culpar por nuestra propia estupidez de nuevo! ¿Las empresas imperialistas nos están dando artículos de segunda y tercera clase? ¡Pero nos gusta comerlos y pagarlos!

Radike 777:

Y es por eso que estoy comprando productos eslovacos… Desafortunadamente, a veces es un problema encontrar productos eslovacos en las tiendas de comestibles.

Grüß Gott:

Para las tácticas estúpidas de nuestros comerciantes hay una cura simple. Yo ya estoy comprando solamente en Austria. Los precios son similares, a veces mucho menores, y la calidad es mucho mejor.

etrusk:

Conversaba con productores de lácteos […]. En la era de un propietario eslovaco, usaban la misma receta como durante la época comunista. Lo que significaba que los quesos se tomaban su tiempo en madurar y los yogurts también eran como debían ser. En cuanto entró el inversionista extranjero, introdujo una nueva receta. El queso madura en pocas horas ahora…

statocnesrdce:

Nada se compara con la calidad que estoy usando. Es calidad clásica de comida como durante la época comunista. Leche, carne, huevos, fruta y verduras -los compro en las granjas locales que no están bajo control [oficial]. La yema del huevo es amarilla y ya ni mi hijo quiere huevos de la tienda. Y cuando la leche se pone agria, es posible tomarla como leche agria…

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