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Australia: Cambio en el régimen al estilo Rupert Murdoch

Es un signo de los tiempos cuando John Hartigan, jefe de News Limited en Australia, tiene que defender el enfoque agresivo de sus periódicos [en] hacia el gobierno de Gillard. Los medios australianos de Murdoch han sido acusados de abusar de su poder con una campaña para un cambio en el régimen. El anuncio del precio del carbono y el plan de comercialización de emisiones [en] es el último campo de batalla.

El bien llamado blog Loon Pond (Laguna de Somorgujos) le sigue la pista a Murdoch con vigor. Los dos últimos posts de ‘Dorothy Parker’ son típicos de las críticas. En News Corp, Jack the insider and blood on the wattle redux… [News Corp, Jack el informante y sangre en la valla, aumentado, en] empezó por comparar la manera en su que blog en línea The Punch ha abordado el escándalo de la interceptación de News of the World con su cobertura del impuesto al carbono:

Todo es impuesto del carbono en The Punch, como un conejo robot con baterías de larga duración, más las habituales frivolidades absurdas y sin siquiera un balido sobre las disparates de Murdoch que han embelesado a todos los sitios web en todo el mundo.

A esto le siguió un detallado análisis de otros medios de Murdoch. Su post del viernes 15 de julio, John Hartigan, and time for some bold as brass strident coverage of all that strident coverage… [John Hartigan y un momento de algo de estridente cobertura de toda la estridente cobertura, en] continuó con el tema:

El diseño de comedia en News Corp tiene más y mejor entretenimiento cada día, y ninguno más que el experto  humorista John Hartigan.

…Encabezando el camino, naturalmente, está el anónimo editorialista, que explica cómo una visión medieval del mundo no ayuda al planeta en negro, blanco y verde por todas partes. ¿Y de quién es esta visión medieval del mundo? Los verdes, por supuesto, mientras el anónimo editorialista deja caer esas palabras tan finamente equilibradas como fanáticos, ideas, preconcebidas, dogmatismo, visión del mundo con anteojeras, mundo monocromático, y así y así en adelante…

Matt de Silva en Happy Antipodean considera su agresiva política editorial en un post sin título [en]:

Ver el desempeño de John Hartigan en el programa 730 de ABC… Hay un excepcionalismo jugando acá en las palabras de Hartigan que probablemente sirve mucho a las tropas en la organización en momentos diferentes, sobre todo cuando se sienten asediados como resultado de confrontaciones con entidades externas. Cuando llega el momento de tomar una posición, en consecuencia es fácil para los periodistas decir “somos diferentes y, sí, esto será desagradable pero acá estamos realizando un deber público”.

Anticipa un contragolpe:

Esta atitud solamente puede inflamar la situación, porque cuando un animal salvaje está arrinconado siempre se volteará y peleará. Así que todo titular y todo editorial, toda colocación de historias en el sitio web corporativo y toda elección de foto -ideada para ilustrar, digamos, a la primera ministra como dominante o intimidada- se anima con la suposición preventiva de que miles de personas en la esfera pública australiana odian lo que haces.

En tiempo de confesión en News Ltd [en], Gary Sauer-Thompson en Public Opinion se lamenta del nivel del debate público sobre el cambio climático que resulta de la implacable persecusión de sus propios fines:

Los periódicos de News Ltd son muy conocidos por darles una a plataforma a la negación del cambio climático, la oposición al impuesto del carbono [en], la hostilidad a hacer pagar a los contaminadores por la emisión de gases invernadero que calientan el planeta y su hostilidad a usar energía renovable. También son parcialmente responsables por el bajo nivel del debate público sobre la necesidad de que Australia cambie a una economía baja en carbono. Básicamente, News Ltd quiere que el contribuyente pague mucho a los contaminadores para que sigan contaminando.

Peter Timmins, de Open and Shut, vincula el actual escrutinio de News Ltd en Australia con su implosión en el Reino Unido en Murdoch's UK woes bring Australian debate centre stage [Las tribulaciones de Murdoch en el Reino Unudo traen el debate australiano al centro de la escena, en]:

El debate sobre ética, responsibilidades y parámetros del periodismo y temas más amplios referidos a los medios que parecían muy lejos hace una semana están ahora en marcha, y es difícil que se detengan en cualquier momento.

…Tenemos al Jefe de los Verdes, Senador Bob Brown, haciendo un llamado a una investigación del Senado sobre las leyes australianas de propiedad de medios y sobre los parámetros éticos del periodismo.

La posición de los Verdes no sorprende dada la actitud abierta de The Australian, el medio más importante de Murdoch en Australia. Jeremy Sears en Crikey, citando su editorial [en] sostuvo el año pasado que quiere destruir a los Verdes [en] (y por eso el gobierno minoritario):

Puedes tomar casi todo lo que dice The Australian sobre los Verdes en ese contexto: no tienen la intención de darles una audiencia justa, ni escuchar lo que tienen que decir, ni presentar sus argumentos de evaluación pública: quieren verlos “destruidos”.

En The Drum, Cheryl Kernot, ex parlamentaria de los demócratas y laboristas, critica [en]:

… los políticos en Australia que han sido, y son actualmente, esclavos del poder de los propietarios de medios y de locutores agresivos; buscando apoyo de la corte, en la creencia de que el respaldo de un periódico es una de las claves poderosas al éxito electoral. La compensación es timidez ante la “línea política” del periódico.

Espera un cambio en las prácticas pasadas:

Muchos antiguos y actuales primeros ministros y jefes de la oposición australianos han cortejado públicamente a Rupert Murdoch con su peregrinaje ritual de adoración en los altares de Murdoch en visitas a los EE.UU. Los comentadores de los medios han usado esto como una medida (pervertida) de “éxito”.

Stephen Mayne, exeditor de Crikey, no se anda con miramientos [en] sobre su plataforma:

En algún momento, la sigilosa e insidiosa influencia de los Murdoch sobre los medios australianos tiene que ser devuelta y no hay mejor momento para empezar que ahora. Si los políticos australianos pueden desarrollar tardíamente una espina dorsal siguendo el ejemplo de algunos demócratas estadounidenses, ¿por qué no sus gelatinosos equivalentes en Australia?

No parece haber muchos posts en la blogósfera australiana que defiendan a los medios locales de Murdoch de estas acusaciones. Apenas sorprende, dada la semana [en] que Murdoch está pasando en Gran Bretaña. Sin embargo, el columnista Joe Hildebrand de Daily Telegraph, tabloide de Sydney propiedad de News Limited, ha contraatacado en The Punch con Gillard and Brown are shootin’ the messenger [Gilliard y Brown están disparándole al mensajero. en]:

El argumento… es que un gobierno que se ha conducido a las profundidades desconocidas de la antipatía a ojos del público, debería seguir siendo tratado con generosidad por los periódicos, aunque sus lectores y el electorado estén abrumadoramente en su contra.

… Por lo general, los gobiernos pueden ir por una buena política o buen giro, los mejores tienen ambas cosas, este no tiene ninguna. Usar el atroz comportamiento de los tabloides del Reino Unido como excusa para tener un propósito político en contra de la prensa australiana es apenas una prueba más de eso.

La última palabra la tiene la especialista de medios Margaret Simons en un breve video para InDaily [en] donde predice el “fin de los imperios de los grandes medios”:

La imagen pequeña muestra al The Courier Mail de News Limited. Imagen del usuario de Flickr Leonard John Matthews (CC BY-NC-SA 2.0).

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