¿Ve todos esos idiomas arriba? Traducimos las historias de Global Voices para que los medios ciudadanos del mundo estén disponibles para todos.

Entérate más sobre Traducciones Lingua  »

Chile/Nueva York: Similitudes entre “Occupy Wall Street” y el Movimiento Estudiantil

Foto de mar i sea Y en Flickr (CC BY-NC-SA 2.0)

A pesar de los 81 millones de jóvenes desempleados en el mundo, “sólo el 4.4 por ciento del ingreso mundial se invierte en educación y una fracción de eso en desempleo juvenil”, escribió el ex Primer Ministro Gordon Brown en un artículo llamado “Give The Kids Jobs!” [en] (¡Denle Trabajo a los Jóvenes!)

Esto puede ser tan buena acusación como cualquiera de por qué Chile es Chile. Gasta 4.4% de su PIB en educación, por debajo de lo que la ONU sugiere a los países desarrollados ((7%), y por qué – como lo señaló el Presidente de la Federación Americana de Maestros en una entrevista previa con el escritor – los resultados de Chile “no han sido tan impactantes – al menos cuando se miden por PISA”, una forma de prueba internacional que lo coloca penúltimo más bajo de 56 países, amortiguado sólo por Perú.

Desde hace cinco meses, los estudiantes chilenos han respondido activamente a esto, lo cual ha sido documentado por Global Voices (ver: 12 de octubre, 10 de agostoy más.) Mientras los medios estadounidenses están empezando a reconciliarse con “Occupy Wall Street” (quienes están atrincherándose rápidamente), pueden echar una mirada a la textura de lo que está sucediendo en un país – que a diferencia de Egipto y Túnez – no tiene un dictador o una falta de infraestructura, pero si desigualdad, desigualdad, desigualdad.

En un post de blog del Harvard Business Review publicado durante la primera semana de Occupy Wall Street, James Allworth postuló que la opción que realmente se estaba discutiendo era entre el capitalismo y la democracia y cómo se podría resolver la fricción entre ellos.

Esta discordancia — y este tema (la distribución de la riqueza en Chile se clasifica entre las peores del mundo) [en] — se está manifestando a través del llamado a una educación gratuita. Hasta el 2009, sólo el 27% de los estudiantes chilenos que podían inscribirse en las instituciones educacionales se matricularon. No se han construido nuevas universidades públicas desde Pinochet. Las escuelas se costean localmente, lo que significa que la calidad del colegio depende de la cantidad de ingresos del área. Más chilenos se van a Argentina a estudiar porque es más barato.

 

Foto de rafa2010 en Flickr (CC BY-NC 2.0)

El final del juego para la clase media puede seguir una de estas dos rutas: mantenerse saludable y con bienestar, evitando la idea del final del juego del todo, o terminar como Elizabeth Warren lo ha estado describiendo, principalmente en The Two-Income Trap [en] (La Trampa de los Dos Sueldos)

A pesar de que los sueldos han estado estancados desde hace cuarenta años en los Estados Unidos, la volatilidad de ingresos le ha ocurrido con noventa por ciento más frecuencia a las familias con dos hijos entre 1970 y 2003.

Un puñado de cosas constituyen la volatilidad de ingresos — y estas se pueden encontrar a través de las fronteras.

En Chile, el bloguero Ricardo Acuña escribió [en] que uno puede pagar por sus comestibles con su tarjeta de crédito en cuotas. En 2009, el ingreso medio se encontraba en 735,503 pesos/1,570 dólares mensuales.

La Polar — la cuarta  tienda departamental más grande en Chile — unilateralmente repactó los términos de sus tarjetas de crédito con 418,000 chilenos durante seis años. El New York Times reportó que el “interés anual cobrado podía superar el 220 por ciento y los consumidores no pueden buscar protección por bancarrota.”

El Times continuó:

… la deuda de consumo se incrementó en un 254 por ciento, a casi $34 millones, entre 2001 y 2008, el nivel de deuda sobre ingreso llegó a 70 por ciento para finales de 2010, de acuerdo al Banco Central.

Y dado que no hay protección por bancarrota, los chilenos tienen que preocuparse de caer en Dicom, algo que es – esencialmente – una agencia de crédito para la gente: si tienes mal historia crediticia, quedarás en la lista negra para encontrar trabajo y será más difícil que consigas un préstamo.

La salud económica de las familias de clase media importa. Si se eliminan las malversaciones económicas será más seguro para las familias y el país en el que residen. Como lo señaló Paul Krugman, todo lo que infle la desigualdad de ingresos — o sea, todo lo que encoja la clase media ampliando la brecha entre ricos y pobres — podría seriamente provocar — y ser indicador de – una crisis financiera [en]. Si se ataca la inequidad se ataca el riesgo.

Cualquiera que esté familiarizado con las etiquetas #OWS #needsoftheoccupiers verá una relación instantánea cuando Shalini Adnani caminó hacia la Universidad de Chile:

Un letrero a la entrada pedía ayuda: “Necesitamos (educación): sábanas, papel de baño, jabón líquido, lavaloza, escobas, toallas de papel, desodorante, cartulinas, cualquier juego y amor.”

Adnani continuó:

Pero mientras entraba los estudiantes me daban la bienvenida con la creatividad que definió el movimiento estudiantil. Un hombre vestido del Capitán Jack Sparrow con una bandera de Jolly Roger colgando de su cinturón bromeando tomó mi mentón con la punta de su machete pidiendo una identificación.

Los estudiantes continúan educando a sus compañeros y a otros chilenos haciendo preguntas de trivia sobre historia chilena por un micrófono… Entusiastas colegialas se sentaron en un círculo para un taller de ‘literatura de la dictadura’ mientras los estudiantes que participan en huelgas y ocupación de escuelas continúan aprendiendo y explorando sus intereses a pesar de la suspensión de clases… Los animados estudiantes compartieron ya que el conocimiento está siempre presente. Volantes sobre diferentes tipos de talleres – cine, política medio ambiental, teatro y de educación misma – son temas que ellos mismos estudian y enseñan entre ellos.

En el “Acuerdo Social por la Educación Chilena”, que fue escrito por los estudiantes, un párrafo dice:

Esto implica entender la educación como una inversión social y no meramente individual, necesaria para la batalla contra la desigualdad y el alcance de la libertad y la justicia social.

El pasado domingo 8 de octubre el New York Times escribió:

En este punto, la protesta es el mensaje: la inequidad de ingresos desmoronando a la clase media, incrementando las filas de los pobres, y amenazando con crear una subclase permanente de personas aptas, dispuestas pero desempleadas. En un nivel, los manifestantes, la mayoría de ellos jóvenes, están siendo la voz de una generación de oportunidades perdidas.

En una entrevista en el Harald Beyer, la líder del movimiento estudiantil, Camila Vallejo — explicando por qué los estudiantes protestaban – simplemente dijo:

“La democracia no se ejerce necesariamente una vez cada cuatro años en una urna.”

Foto de Peter Woodbridge en Flickr (CC BY-SA 2.0)

Inicie la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor trate a los demás con respeto. Comentarios conteniendo ofensas, obscenidades y ataque personales no serán aprobados.