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El ladrón adolescente de Indonesia y el ‘escándalo de las sandalias’

La policía en Palu, capital de Célebes Central, Indonesia, golpeó a un muchacho de 15 años llamado A.A.L y lo amenazó con una sentencia de 5 años de cárcel luego que el chico fuera acusado de robar [en] un par de sandalias de $1 propiedad de un funcionario policial. El incidente ha enfurecido a muchos ciudadanos quienes iniciaron una ‘protesta de sandalias’ [en] depositando sandalias frente a las estaciones de policía del país.

Según los manifestantes, el ‘escándalo de las sandalias’ resaltó la injusticia vivida por los pobres, mientras los ricos y poderosos acusados de corrupción reciben un trato especial de la policía:

Este es el más reciente de una serie de incidentes, desde Aceh hasta Bima y desde Lampung hasta Cilacap, en el que la policía se ha volcado contra nuestros hijos y ciudadanos vulnerables y ha abusado de su poder. Pero la gente ya ha tenido suficiente y está enviando ‘montones de sandalias’ para manifestar su disgusto. Ahora, la policía está a la defensiva y el gobierno está sintiendo la presión. Si podemos construir una gran petición pública al presidente Yudhoyono podríamos obligarlo a refrenar a la policía y comenzar reformas cruciales.

Una petición en línea [en] fue iniciada exigiendo al presidente la implementación de reformas sobre cómo la policía desempeña sus deberes:

Al presidente Susilo Bambang Yudhoyono:

Ante el surgimiento del escándalo de las sandalias de A.A.L., nos dirigimos a usted para que acabe con la criminalización de los niños, inicie una revisión fundamental de la policía e implemente programas urgentes de reforma, para que nuestra policía cumpla con la responsabilidad de sus deberes cívicos. Este es su momento para ponerse de lado de los ciudadanos indonesios -contamos con que usted de los pasos necesarios para crear una fuerza policial que trabaje para la gente y no en su contra.

Pero Jakartass [en] acota la limitación de las campañas de petición:

Yo he sugerido dejar que la presión provenga desde adentro. Una petición no llegará a nada, convertir en monos a los policías presentándolos con bananas no es una ofensa que implique arresto, pero de seguro tomarán nota. Las manifestaciones pacíficas pero contundentes pueden ser eventos efectivos y dignos de cobertura en los medios.

'Sandals for Justice'. Photo from petition page in avaaz.org

‘Sandalias para la Justicia’. Foto de la página de petición en avaaz.org

Donny Syofyan sugiere algunas soluciones legislativas [en] para proteger los derechos de los niños:

Por ello existe la necesidad de la legislación de un Tribunal Juvenil que realmente tenga sentido, eso pudiera evitar que los niños sean enviados a prisión. Debe haber centros correccionales, como internados educativos o residencias especiales, para menores con problemas legales.

El gobierno y la Cámara de Representantes necesitan aprobar el anteproyecto sin demora. La ley debe prestar atención a un acercamiento reconstituyente de la justicia dando prioridad a la mediación y rehabilitación por encima de los castigos.

La ausencia del sistema judicial del país en lidiar con delincuentes juveniles a menudo obliga a los funcionarios de la ley a tomar una actitud punitiva.

Armando Siahaan [en] escribe acerca de la ‘dominante ironía’ en el sistema legal indonesio:

Si los funcionarios judiciales persiguieran a los corruptos de alto nivel de la misma forma que atrapan chicos que roban un par de sandalias de un oficial de policía, imaginen cuán limpio estaría nuestro país.

Pero de seguro es una medida rápida para llevarlos a la corte. Hallarlos culpables pudiera resultar en la estigmatización de estos jóvenes como criminales y enfrentar posibles daños psicológicos que afecten su futuro.

Tristemente, el escándalo de las sandalias es solo otro ejemplo de la dominante ironía en nuestro sistema legal. Es fácil hacerse cargo de los jóvenes delincuentes, pero es una misión imposible atrapar a los peces gordos.

Protrait Indonesia [en] describe las reacciones de la gente luego que el incidente de la golpiza policial se hiciera público:

Hubo un pequeño alboroto nacional; hasta los líderes religiosos normalmente críticos protestaron ante la dureza de esta posible sentencia. La prensa se apresuró en contrastar la posible sentencia con el trato indulgente a políticos y empresarios acusados de corrupción. La gente convicta por robar millones de dólares a menudo solo pasa unos meses en la cárcel, consentida con gimnasios, spas y comedores privados. Al final, el chico sí estuvo convicto, pero fue enviado a casa para lamer sus heridas inflingidas por la policía con nada más que severas advertencias como castigo.

Nomadlife [en] apoya la ‘protesta de las sandalias':

Es grandioso ver que el movimiento de base en Indonesia se está fortaleciendo. Aún tenemos toneladas de estupideces que necesitan ser superadas públicamente.

Colson [en] llama a la protesta “golpear una amarga ironía con una ironía juguetona”:

Una acción -“1000 sandalias para el comandante nacional de la policía”- ha sido iniciada para inundar de sandalias a los hombres de uniforme. Montañas de ese calzado están siendo dejadas en las estaciones de policía.

Es lo que debería ser: Golpear una amarga ironía con una ironía juguetona.

Creo que la mejor forma de socavar su arrogancia autoritaria es confrontar a estos hombres en el poder con jugarretas burlonas. Como esta manifestación pacífica en la que el pueblo les muestra que ya no se tragan su porquería.

Vítores a la opinión pública, que está mucho más adelantada que la policía.

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