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Bolivia: la tensión del motín policial

Un motín policial en Bolivia tuvo por varios días en tensión al país a finales de junio. Los agentes policiales de menor rango pedían, entre otras cosas, un aumento salarial al mismo nivel que el común para los oficiales militares. Algunas figuras públicas señalaron una diferencia de un 40% entre ambos salarios.

Las protestas aumentaron y la tensión se incrementó el jueves 21 de junio del 2012, cuando los sindicatos de policía y las mujeres de los agentes de bajo rango entraron y tomaron el control del UTOP (Unidad Táctica de Operaciones Policiales), un módulo ubicado a unas pocas cuadras del Palacio de Gobierno en La Paz.

Según los medios locales, hacia el mediodía del día 21 de junio, 13 oficiales fueron expulsados del local de la UTOP, y se usaron granadas con gas lacrimógeno. Los policías de menor rango sin uniforme tomaron entonces el control de la UTOP, distribuyendo más tarde armas y munición.

La periodista Miroslava Fernandez (@kiske_one) publicó en su cuenta de Twitter:

Policias vestidos de civiles toman la UTOP, armamento es tomado, y cmdte anuncia salir y dejar que ‪#MotinPolicial‬ tome el lugar.

Este enfrentamiento fue el inicio del motín.

El periodista y bloguero Boris Miranda reunió y difundió filmaciones de las primeras horas del motín.

La lista de demandas de la policía de bajo rango incluía cuatro puntos clave: una subida de salarios, una jubilación con el 100% de la renta, una nueva ley para asuntos internos y la creación de un defensor del pueblo para policías.

Por la tarde del 21 de junio tuvieron lugar manifestaciones violentas y motines en ocho de las nueve regiones del país.

Además, según comentó el bloguero residente en Santa Cruz, Eduardo Bowles, en su blog, el contexto en el que se llevó a cabo el motín fue muy conflictivo:

La protesta policial, que ha llegado a límites nunca vistos, con uniformados atacando sus propias guarniciones y sacando a patadas a sus superiores, no es un hecho aislado. Se produce cuando está por llegar a la sede de Gobierno la marcha de los pueblos indígenas que tratan de proteger el Tipnis de las ambiciones desmedidas de las nuevas élites nacionales; surge cuando un senador se mantiene cautivo de los caprichos de las autoridades, que se niegan a aceptar el asilo político que Brasil le ha concedido; estalla cuando hay tres parlamentarios haciendo una vigilia en una oficina de la ONU, cuando hay varios presos políticos que hacen huelga en la cárcel de San Pedro, cuando hay cocaleros bloqueando caminos, cuando grupos de mineros se atacan a dinamitazos, cuando acaban de asesinar a otra concejal en el Beni […]. El motín policial llega en el momento de mayor hastío de la población frente a los abusos cometidos por un régimen que ha desilusionado por completo a las grandes mayorías que le dieron su apoyo para cambiar el país, pero de otra forma.

Un día después, el viernes 22 de junio, mientras las autoridades del gobierno y los sindicatos continuaban negociando las demandas, los policías amotinados irrumpieron en las oficinas de Asuntos Internos, el Tribunal Disciplinario y las oficinas de Inteligencia, creando daños en los locales y quemando documentos y computadoras.

Al mismo tiempo, funcionarios del gobierno hablaban con los medios nacionales denunciando que estaba en proceso un golpe de estado. Andrés Gómez (@AndrsGomezV), un periodista residente en La Paz, enfatizó via Twitter:

Y un detalle a tuiteros del exterior, no hay golpe de estado de derecha en Bolivia, es un‪#motínpolicial por malas condiciones económicas

Como ya publicó anteriormente Global Voices, el jueves por al tarde la etiqueta #motinpolicial en Twitter reunió reportes y reacciones ciudadanos hacia el motín.

Las negociaciones acerca de los cuatro puntos de la demanda continuaron a lo largo del fin de semana, coincidiendo con la tradicional fiesta de San Juan.

En la tarde del sábado 24 de junio, se alcanzó un acuerdo encabezado por el Ministro de Interior Carlos Romero entre el gobierno y los representantes de Anssclapol, la Asociación Nacional de Suboficiales, Sargentos, Clases y Policías.

Sin embargo, el acuerdo fue rechazado por los policías amotinados y tuvieron lugar más manifestaciones el lunes 25 de junio, esta vez en la plaza Murillo en La Paz, frente al Palacio de Gobierno. Mientras, funcionarios del gobierno en La Paz continuaron acusando a los policías de intentar un golpe de estado, algo que los amotinados han rechazado siempre.

Los portavoces de los amotinados pronunciaron una nueva lista de demandas, enfatizando que la subida salarial es una necesidad y que no aceptarán bonos. Las nuevas exigencias incluían además un punto adicional: que no haya represalias para los amotinados.

Se puso en proceso una nueva ronda de negociaciones mientras las ciudades de Bolivia continuaban sin policías por sexto día.

Cecilia Lanza (@majabarata), una usuaria de Twitter residente en La Paz, comentó a través de su cuenta:

Me gustaría pensar que #motinpolicial sea, por fin, rebelión de la Policía contra su propia corrupción. Salarios dignos a cambio d un cambio

NdE – Finalmente en la madrugada del 27 de junió se suscribió un acuerdo y los efectivos policiales retornaron a su funciones.

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