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Rusia: Motosierras contra las cruces

El pasado 17 de agosto, el grupo feminista radical ucraniano Femen derribó a golpe de motosierra una cruz conmemorativa en Kiev para protestar contra la condena impuesta a Pussy Riot. Como en todas sus acciones, esta fue llevada a cabo por una mujer en toples y difundida a través de su blog [ru].

Tres días más tarde, Femen hizo público el siguiente comunicado, pronto desmontado [ru] por LiveJournal:

После ошеломляющего дебюта треш-группа “Крестоповал” планирует свой первый гастрольный тур по очагам православного деревянного зодчества России. […] Пили кресты – спасай Россию!

Tras su arrollador debut, la destructiva banda “Tiracruces” planea su primera gira a través de los lugares de la arquitectura [en madera] ortodoxa rusa.(…) Sierra cruces — salva Rusia!
Activistas de Femen sierran una cruz en solidadridad con Pussy Riot. En Kiev, Ucrania, 17 de agosto de 2012, foto de ukrafoto ukrainian news, copyright © Demotix.

Activistas de Femen sierran una cruz en solidaridad con Pussy Riot. Ucrania, 17 de agosto de 2012, foto de ukrafoto ukrainian news, copyright © Demotix.

Cinco días después, el 25 de agosto, simpatizantes desconocidos serraron tres cruces más, esta vez dentro de territorio ruso, en la ciudad de Chelyabinsk, en los Urales. Esa misma noche, otra cruz cayó en Arkhangelsk, al norte del país. Estas cuatro eran conocidas como “cruces reverenciadas” o “de culto”, es decir, cruces situadas en los atrios de las iglesias como homenaje o conmemoración. Las conexiones entre este tipo de vandalismo imitador y las anteriores actuaciones de Femen parecían claras. (Un buen compendio de cómo y cuando fueron erigidas puede consultarse aquí.

Sin embargo, el enfoque de los blogueros rusos ha sido muy diferente, etiquetando la ola de derribo de cruces como un projecto del Kremlin; lo que no resulta sorprendente, dadas las tensiones políticas en Rusia y la facilidad con que la oposición digital abraza teorías conspirativas, a pesar de la frecuente ausencia total de pruebas.

Nikolai Polozov, abogado afincado en Moscú, tuiteó [ru] el 25 de agosto:

Позитивно лишь то, что взрывать дома они уже очкуют, ограничиваются крестами.

Lo único positivo es que ahora están demasiado asustados como para hacer volar por los aires edificios y se limitan [en su lugar] a las cruces.

Se refería a la famosa (en algunos círculos) teoría según la cual el FSB maquinó en 1999 una serie de bombardeos dirigidos a bloques de apartamentos que llevaron a la segunda guerra chechena. Polozov no tardaría mucho en seguir la ley de Godwin, al tuitear [ru], poco tiempo después, que los actos vandálicos contra las cruces ortodoxas eran el equivalente al incendio del Reichtag por Hitler.

Su tuit fue instantáneamente suscrito por Marat Gelman [ru], por Mark Feygin [ru], abogado de Pussy Riot, así como por Oleg Kashin, quien tampoco fue parco en palabras [ru]:

Согласен с Полозовым: пиление крестов, конечно, кампания, за кампанией, скорей всего, стоит Кремль.

Estoy de acuerdo con Polozov: el derribo de cruces es sin duda una campaña y el Kremlin está seguramente detrás de ella.

La idea fue enérgicamente repetida en Facebook por Sergey Parkhomenko [ru] y Andrei Malgin [ru]. Ambos lo consideraron como una provocación e insinuaron nefastas consecuencias. Parkhomenko también hizo mención a las explosiones de apartamentos en 1999, mientras que Malgin utilizó la perturbadora expresión “guerra civil”. Otros blogueros hicieron su propia referencia a las explosiones. Olga Bakushinskaya recomendaba [ru] el libro: Rusia Dinamitada: Tramas secretas y terrorismo de estado en la Federación Rusa [versión inglesa: Blowing Up Russia: Terror from within] a los escépticos, mientras que otro bloguero conjeturaba que tal vez el Kremlin podría hacer explotar una iglesia [ru].

El que fuera el mago de las relaciones públicas del Kremlin, Gleb Pavlovski fue más allá, sugiriendo [ru] que hasta la acción de Femen había sido puesta en escena por los servicios secretos.

Кто поверит в кресты спиленные в Архангельске и т.п. по указанию Femen (сдающих груди в аренду по договорённости) ? Вонью несёт из московских кабинетов, с прибавлением пары киевских. Схема старая гб-шная […]

¿Quién va a creer en las cruces derribadas en Arkhangelsk y todo lo demás como actividades instigadas por Femen (que alquilarían su pechos a través de un acuerdo privado)? Algo huele a podrido en la oficinas de Moscú, y también en alguna de Kiev. Es un antiguo método de la KGB (…)

La lectura hecha por Pavlovsky es comprensible: tras años de estar inmerso en el esquema político, probablemente vea un tecnócrata detrás de la mayoría de los acontecimientos.

A esto se añaden los actos vandálicos contra un monumento a Boris Yetsin recientemente erigido en su ciudad natal, Yekaterinburg. El día anterior a la caída de las primeras cruces en Rusia, alguien derramó pintura azul por toda la gigantesca estatua. Quizás esto forme parte también de la misma campaña del Kremlin dirigida a la aprobación de nuevas leyes anti-profanación, reflexiona [ru] el bloguero fyodorrrrr.

Por lo tanto no es sorprendente que cuando al fin un grupo apareció [ru] reclamando su responsabilidad en los actos vandálicos contra las cruces, Oleg Kashin y otros lo atribuyeran inmediatamente [ru] a una trampa del Kremlin o del NASHI. Kashin escribiría tiempo después [ru]:

Кто-то в Facebook взял на себя ответственность за спиленные кресты — спасибо, конечно, но неужели вы хотите, чтобы мы в это поверили?

Hay unos en Facebook que se atribuyen el derribo de las cruces — gracias, pero ¿de verdad esperan que nos lo creamos?

El grupo se hace llamar Narodnaya Volya, o “La voluntad del pueblo”, una referencia a la populista organización terrorista del siglo diecinueve que asesinó al zar Alejandro II. Se describen como un movimiento de “ciberdemócratas revolucionarios” y su página en Facebook [ru] está plagada de retórica a favor de Pussy Riot y en contra del gobierno.

Captura de pantalla de la página Facebook de Narodnaya Volya. 29 de agosto de 2012.

Las pruebas de que Narodnaya Volya sea responsable de algo son poco sólidas. Claro que si se mira su perfil un poco, queda claro que, en el fondo, el grupo no espera que alguien crea sus demandas. El tono irónico de sus comunicados de prensa, la falta de detalles más allá de aquellos que ya figuran en las noticias y sus demandas de atribución tanto por el desfiguramiento de la estatua conmemorativa de Yeltsin como por las cruces, son solo algunas de sus perlas.

Mucho más reveladora es la fórmula con la que el grupo acostumbraba explicar [ru] cómo se había realizado cada acto vandálico:

летучие боевые отряды оппозиции под названием «Неизвестные»

(…) a través de brigadas de combate móviles de la oposición, denominadas “Desconocidos”

El último comunicado de prensa añadía que las brigadas móviles de combate eran “el brazo armado de nuestro movimiento”.

El uso de la palabra “desconocidos” (que no es más que otro modo de traducir la palabra “anonymous” al ruso), junto con las máscaras de Guy Fawkes que decoran la página Facebook del grupo, dejan claro que sus demandas son ridiculistas. Las brigadas de combate móviles son desconocidas, o lo que es lo mismo: son anónimas. Así que nadie sabe quienes son, incluidos los autores de los comunicados de prensa.

La atribución de acciones no vinculadas entre sí y colectivamente anónimas a una misteriosa organización llamada Anonymous es el sello de los hacktivistas, cuyas víctimas son repetidas veces los medios de comunicación. Que los hipsters [de Internet] en Rusia tengan que ponerlo de moda es irónico, aunque está claro que la ironía es popular en este colectivo.

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