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¿Por qué renuncian los periodistas de Rusia?

Cuando el sitio web socio-político OpenSpace fue clausurado en febrero, algunos afirmaron que era una acción contra su editor en jefe Maksim Kovalsky. Esto tuvo sentido para muchos, pues antes de dirigir OpenSpace, Kovalsky gerenció el diario Kommersant Vlast’ (Poder), puesto del que lo sacaron por publicar una fotografía de una cédula de votación presidencial marcada con las palabras “Putin, ándate a la m***da” (el Director General de Kommersant, Demian Kudryavtsev, dejó la empresa en protesta [ru] poco después de este incidente). Ahora, menos de un mes después, hay nuevos despidos.

Dos editores en jefe perdieron sus puestos el 4 de marzo de 2013: Mikhail Kotov dejó uno de los mayores periódicos rusos en línea, Gazeta.ru [ru], mientras que Alexey Vorobiev ya no es jefe de Kommersant FM [ru], una estación de radio afliiada a Kommersant con una fuerte presencia en línea. Es difícil pasar por alto las similitudes, donde lo más importante es el hecho de que ambos editores fueran despedidos el mismo día por un hombre llamado Dmitry Sergeev. Bastante inverosímil, fueron dos Dmitry Sergeevs sin ninguna relación quienes ejecutaron los despidos.

Former Gazeta.ru editor-in-chief Mikhail Kotov deep in thought. Youtube screenshot, March 4. 2013.

Exeditor en jefe de Gazeta.ru, Mikhail Kotov, sumergido en sus pensamientos. Captura de pantalla de YouTube, 4 de marzo de 2013.

Efectivamente, hay dos ejecutivos de medios de alto nivel llamados Dmitry Sergeev en Rusia, y escogieron el mismo día para dar un cambio radical a su personal, lo que provocó que un usuario de Twitter bromeara [ru] “los medios rusos han establecido un cargo especial – dmitry sergeev”. Uno de estos Dmitry Sergeevs, importante funcionario de SUP (empresa matriz de Gazeta.ru y LiveJournal) explicó su parte de la historia en un post de Facebook, donde cita [ru] una sesión de planificación de la empresa durante la cual se dejó de lado a Kotov:

Сегодня утром на планерке я был представлен в должности исполнительного директора Газеты.ру с прямым подчинением всех отделов. Ранее все отделы подчинялись главному редактору и он отвечал за все, что происходило на Газете. Теперь по новой структуре редакция, разработка, маркетинг и коммерция подчиняются непосредственно мне. С категорическим несогласием выступил Михаил Котов, заявив, что он не может далее продолжать работать в подобных условиях и просит об увольнении по собственному желанию.

Esta mañana, en la sesión de planificación, me designaron director ejecutivo de Gazeta.ru con supervisión directa de todos los departamentos. Antes, todos los departamentos estaban subordinados al editor en jefe y era responsable de todo lo que ocurría en Gazeta. Ahora, según la nueva cadena de comando, los departamentos editorial, de marketing y comercial son subordinados directos míos. Mikhail Kotov discrepó categóricamente, dijo que no puede seguir trabajando en estas condiciones y pidió renunciar.

Después Sergeev explicó, y dejó constancia de que la productividad de la publicación se estaba quedando atrás, y que publicaban “100 noticias al día”. También mencionó que no tenía deseo alguno de cambiar la dirección editorial del periódico. Sin embargo, según Anton Nosik [ru] (antes trabajador de SUP), enfrentado con ese ultimátum, Kotov no tuvo más opción que renunciar.

Aunque Gazeta.ru no es particularmente opositor en espíritu, la relativa independencia de Kotov (estuvo a cargo durante más de una década) aparentemente fue vista como una amenaza por los propietarios. ¿Por qué? El periodista Vladimir Shusharin pensó en una respuesta [ru]:

Неоднократно писал и говорил, что нынешняя качественная журналистика, особенно экономическая, куда остреее, глубже, умнее  и, в конечном счете, оппозиционнее жалких и бездарных выступлений тех, кто присвоил себе имя демократической оппозииции

He dicho y escrito repetidamente que en estos días, el periodismo de calidad, sobre todo el periodismo económico, es más agudo, más profundo, más inteligente y, al final, más de oposición que el desempeño patético y mediocre de los que han asumido el manto de oposición democrática.

El otro Dmitry Sergeev, presidente de la Casa Editora Kommersant, se mantuvo alejado de los medios sociales, y explicó [ru] a los periódicos que Alexey Vorobiev renunció por “razones personales”. También mencionó un punto importante, que la línea editorial de Kommersant FM no cambiaría. Aunque fuera cierto, algunos ven la partida de Vorobiev como el último clavo en el ataúd de la vieja y rebelde estación de radio. Después de todo, fue subeditor del anterior editor en jefe, Denis Solopov, que salió a mediados del año pasado en medio de acusaciones de que al dueño de Kommersant, Alisher Usmanov, no le gustaba la crítica de la publicación al gobierno [ru].

Para los que aún no están seguros de la trascendencia general de estas renuncias, la reacción de Boris Yakemenko, putinista de la vieja guardia y hermano del fundador de NASHI, debería ser de lo más reveladora [ru]:

Продолжается процесс оздоровления российских средств массовой информации. […] Стоит напомнить, что и «Коммерсант» и «Газета ру» были основаны Березовским. Его традиции в данных изданиях до сей поры остаются почти неповрежденными и характеризуются постоянным хихиканьем, антироссийской позицией и ангажированностью.

El proceso de curación de los medios masivos de Rusia continúa. […] Vale la pena mencionar que Kommersant y Gazeta.ru fueron fundadas por [el archienemigo de Putin, Boris] Berezovsky. Sus tradiciones en estas publicaciones siguen intactas en su mayor parte, y se caracterizan por constantes risitas, posiciones editoriales antirusas y parcialización.

Tal vez editores como Kovalsky, Kotov y Vorobiev ya no se sientan bien reicibidos en el valiente nuevo mercado de medios.

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