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Santa Lucía: ¿En qué terminará la huelga de los empleados públicos?

A principios de mes, la Asociación del Servicio Civil [en] (CSA, por sus siglas en inglés) de Santa Lucía, rechazó el ofrecimiento del gobierno de un aumento salarial del 4.5% junto con otros beneficios. Los directivos de la CSA pidieron un aumento del 9.5% y amenazaron con un paro de actividades si el gobierno no aceptaba sus demandas. Otros sindicatos como el de la policía, el de los enfermeros y el de los maestros aceptaron la oferta del gobierno, a pesar que estos forman parte, junto con la CSA, de la Federación de Sindicatos. Hace una semana la CSA comenzó la huelga, y esta situación está acaparando la conversación del país en internet, donde los cibernautas debaten temas como la cantidad de empleados públicos, la carga de la deuda de Santa Lucía y la situación del movimiento sindical.

Patricia LaForce [en] criticó a los empleados estatales que fueron a trabajar, por su falta de solidaridad:

Creo que no es justo que los afiliados del sindicato no acaten la huelga cuando ésta es una huelga legal. No se puede seguir siendo miembro del sindicato y romper la huelga. Mi trabajo es importante para mí, pero también lo es la responsabilidad comunal que tengo como miembro del sindicato. Yo espero apoyo de mi sindicato, así que creo que es una obligación darle apoyo a esta huelga.

Nyla Mondesir, por otro lado, cree que las personas deben tomar sus propias decisiones [en]:

No todos los afiliados del sindicato están de acuerdo con esa solidaridad. Ellos tienen derecho también de no participar de la huelga si no están de acuerdo con las razones.

Julian Williams [en] contestó que algunos que se niegan a participar de la huelga también serían beneficiados por ella:

Patricia, ¿qué te parece esto? Tú eres miembro de un sindicato que está pidiendo un aumento salarial del 9 % y se supone que tú también necesitas o mereces un aumento del 9 %. Un recurso legal del proceso de negociación es el derecho a huelga que refuerza las demandas del sindicato por el aumento salarial. Tú no fuiste a la/s reunion/es y no votaste por la huelga que llevará al aumento. Por lo tanto, tú no tienes que hacer huelga porque tú no votaste para hacerla. Si el aumento se implementa, Patricia tendrá derecho a un aumento salarial del 9%. Pregunta: Suponiendo que el aumento se aplique, serías tan honesta como para devolver todos los meses ese 9% de aumento salarial al Tesoro, ya que tú no votaste por la huelga?

También hubo una respuesta al comunicado de prensa del gobierno en el que se recordó a la CSA que el gobierno no está obligado a pagar a las personas que no fueron a trabajar [en]; pero Rosie Martha Gaspard [en] se preguntó por qué el sindicato consideraba eso una amenaza y no usaba sus propios fondos para compensar a los trabajadores:

¿Dónde está el dinero? ¿dóóóónde? Pagué la cuota del sindicato por más de 20 años y, ¿ustedes dicen que si no me paga mi empleador, el sindicato no tiene dinero para pagarme?, ¿ni siquiera un peso? ¡Esa es la pregunta que hay que hacerse ahora! En el caso de que el gobierno decida no pagar, ¿qué va a pasar?

Ruth Albert contestó [en]:

Gracias a Dios, que no estoy afiliada a ningún sindicato. ¡Alabado sea!

Jadia Jn. Pierre-Emmanuel, el secretario de prensa del gobierno [en], fue prudente al no tomar partido en el asunto, pero dijo que le parecía un error restarle importancia a los sindicatos [en]:

Creo que es injusto desestimar al sindicato, su rol y su importancia, sólo por la manera en que está manejando esto. Hay una necesidad, creo yo, de revisar la manera en que NOSOTROS hacemos las cosas. Dada la situación actual, me abstengo de dar mi opinión , pero les ruego que, a pesar de esta situación, no pierdan la fé en los sindicatos o en cualquier organismo que tenga como rol proteger los derechos de los trabajadores.

Augustin Charles [en] corrigió la idea de algunos que aseguraban que sería algo nunca visto que un gobierno retuviera los pagos de los trabajadores en huelga:

 En 1979, yo era un joven empleado público que participó en la histórica huelga de los 59 días. No cobré nunca durante el período de huelga y yo entendí que el gobierno no tenía obligación de hacerlo. Fue por la generosidad del gobierno de Allan Louisy que ganó las elecciones y cumplió la promesa de su campaña, que después fuimos compensados. Lo agradecimos.

Peter Thomas [en] cree que el sindicato debería haber sabido que el gobierno no estaba obligado a pagarle a los trabajadores durante la huelga:

Cualquier sindicalista que se precie de serlo, debería haber estudiado la ley de trabajo para poder aconsejar bien a sus afiliados y también para poder hacer objeciones cuando un empleador viola la ley. El gobierno tiene la prerrogativa de invocar el principio de “trabajo no, pago no”, pero esperemos que prime la prudencia y el gobierno decida no aplicarlo. El gobierno no debería ser excesivamente severo y difundir el mensaje de que una huelga legal, aunque mal aconsejada por el sindicato, debe ser enfrentada con mano dura.

Y agregó que tal vez sea el momento de que el sindicato reconsidere su posición:

Sin embargo, por el hecho de haber exagerado con esta huelga de tiempo indeterminado, el sindicato no debería esperar cortesía del gobierno. Aunque sea duro para el sindicato rendirse a este punto, no debe empeorar la situación con una intransigencia sin sentido.

Caron Tobiere [en] no cree que el sindicato sea tan fuerte como para forzar al gobierno a pagar a los trabajadores en huelga:

Históricamente, se les pagó a los trabajadores en huelga, porque el sindicato lo negoció como condición para volver a trabajar. Eso fue posible, porque el sindicato era suficientemente fuerte como para hacerlo ….No estoy convencida de que ahora lo sea.

Y continuó:

Cuándo han escuchado que un líder sindical de Santa Lucía diga: “los trabajadores están en huelga” sin que haya un plan de acción, algo que incite a los trabajadores, que lleve a la organización de piquetes; en general se dice “paro de actividades”. Siempre se ha dudado en usar la palabra “huelga”, porque los dirigentes son conscientes de que una vez que uno la confirma, entra a jugar el principio de “trabajo no, pago no”.

Amatus Edward sugiere una solución [en]:

¿Esto les parece una buena solución intermedia? El gobierno sigue adelante y concede el aumento, pero amortiza el pago de la deuda en los próximos tres años, con el primer pago antes de la Navidad de este año.

Comienza la segunda semana de huelga y el debate continúa.

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