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Resolución india sobre Vedanta ampara derechos tribales

El 18 de abril de 2013, la Corte Suprema de India dictaminó [en] que los consejos de las aldeas deberína tomar la decisión final sobre si la controvertida empresa británica Vedanta Resources puede extraer bauxita [en] en el oriental estado de Odisha. Vedanta quiere hacer extracciones en un tierra que el pueblo dongria kondh considera sagrada.

La disputa generada por la propuesta de explotación de las minas de bauxita se remonta ya al año 2004, y ha desatado [en] toda una campaña internacional [en] en contra de los planes de Vedanta. La Corte Suprema no solamente rechazó el recurso de la compañía por el que se solicitaba poner fin a la prohibición de explotación de minas, sino que también dictaminó que los dos consejos locales, también conocidos como gram sabhas, deberán decidir en un plazo de tres meses si están de acuerdo o no con que continúe la explotación.

Los dongria kond viven en el tramo superior de las colinas de Niyamgiri [en] y, para ellos, las colinas y los bosques tienen un carácter divino. Su dios más venerado, Niyam Raja, habita en la colina más alta, ubicada dentro de la zona que se quiere explotar.

Mujer y niño dongria kondhs en Chatikona, distrito de Rayagada. Foto: Rita Willaert a través de Flickr (CC BY-NC 2.0).

Mujer y niño dongria kondh en Chatikona, distrito de Rayagada. Foto: Rita Willaert a través de Flickr (CC BY-NC 2.0).

En la página web medioambiental Down To Earth, Richard Mahapatra escribió lo siguiente en una entrada titulada My god v. your resource (Mi dios contra su recurso) [en]:

¿Posee el consejo de una aldea la capacidad de lidiar con las creencias religiosas? La respuesta a esa pregunta se desprende de una reciente resolución del Tribunal Supremo sobre la causa Vedanta. Los gram sabhas (consejos municipales constituidos por todos los votantes de una aldea) de los distritos Rayagada y Kalahandi, situados en Odisha, decidirán si las actividades industriales de Vedanta infringen o no el derecho constitucional de toda comunidad tribal a venerar a sus dioses. Este veredicto, llevado a la práctica, implica que los votantes procedentes de un grupo de aldeas tienen en sus manos el destino de un proyecto valorado en miles de millones de rupias y se basarán en sus creencias religiosas para tomar una decisión. A pesar de lo mucho que se ha repetido el discurso de que las creencias religiosas forman parte del ámbito privado, la resolución del tribunal supone algo insólito al convertir a la religión en un tema público.

Prosiguió con el siguiente comentario:

Esta causa es interesante por varios motivos: en primer lugar, muestra a la perfección cómo puede entrar en conflicto la potestad del gobierno de adquirir tierras para utilizarlas con fines públicos, por un lado, y de disponer de minerales, por el otro, con los derechos religiosos de las comunidades locales. En segundo lugar, estamos hablando de las creencias de sociedades tribales: al contrario que sucede con muchas otras religiones, la suya se manifiesta a través de distintas formas de vida tangible, como los bosques, la tierra o el agua. En este caso, el conflicto que surge entre la religión y los fines públicos se vuelve especialmente intenso, ya que los bienes que se quieren adquirir son, precisamente, los dioses y las diosas de esta tribu. Para los dongria kondh de Odisha, las colinas de Niyamgiri son el dios Niyam Raja. Por último, los pueblos primitivos no cuentan con ningún lider supremo religioso que proteja e interprete sus creencias; las doctrinas tribales se basan en puros códigos funcionales con el fin de conservar la frágil relación ecología-economía que los sostiene. Es por eso que la resolución del tribunal por la que el consejo local, que goza de poderes constitucionales, será el que decida sobre los derechos religiosos del pueblo pone de manifiesto el fracaso del enfoque general de la jurisprudencia y la religión en areas tribales.

La ecologista Sunita Narain (@sunitanar) comentó lo siguiente sobre la resolución judicial:

@sunitanar [en]: La sentencia de Vedanta es ecología de los pobres. Un inmenso reforzamiento democrático a favor del crecimiento verde que debe ser bien recibido.

Por el contrario, al periodista Prayaag Akbar (@unessentialist) no le convenció en absoluto la manera en la que se informó sobre el veredicto:

@unessentialist [en]: Times of India: no es un dios tribal el que decide, sino un gram sabha, así que mejor dejen de burlarse del tema. Horrible artículo.

Inaccurate reporting of Vedanta ruling in Times of India. Image tweeted by @unessentialist.

Errónea cobertura del veredicto Vedanta en el periódico Times of India. Foto tuiteada por @unessentialist.

Aritra Bhattacharya comentó [en] lo siguiente en The Hoot, portal que se dedica a supervisar a los medios de comunicación:

En cierto sentido, la mayoría de artículos no hicieron hincapié en la idea de que, en realidad, la corte ha decidido relegar las cuestiones más engorrosas de esta causa: las relacionadas con la violación de los derechos medioambientales. Al otorgarle a los gram sabhas el “derecho” a decidir sobre el destino de las minas de bauxita, la Corte Suprema ha decidido dejar a un lado los temas ecológicos y centrar la atención en los derechos religiosos de las tribus niyamgiris. […] Durante los próximos meses, los organismos locales de la zona se verán obligados a lidiar con el siguiente problema: ¿se sentirá molesto el dios de la región si se permite que se explote la tierra en un radio de 10 kilómetros de su hogar? ¿Cuánto espacio será necesario para que yo pueda continuar con mis prácticas y rituales religiosos y cómo voy a poder acceder al lugar correspondiente? Resulta evidente que no existe una respuesta fáctica a estas preguntas, sino que, por el contrario, las resoluciones estarán basadas en meras percepciones.

Según se ha afirmado [en], los gram sabhas están recibiendo presiones por parte del gobierno de Odisha y de Vedanta para que resuelvan a favor del proyecto de explotación de bauxita propuesto. El 22 de mayo tuvo lugar una asamblea de dongria kondh, quienes se reunieron en Munikhol, distrito de Rayagada, tras una marcha de cinco días de duración. Litu Minj, periodista en la plataforma CGNet Swara, informó [en] de que los habitantes de las aldeas estaban decididos a no permitir la explotación de las colinas de Niyamgiri por parte de ninguna compañía.

El siguiente vídeo, subido a YouTube por el usuario KBKNEWS, muestra a los Dongria Kondh en Niyamgiri celebrando la resolución del Tribunal Supremo:

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