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Prisioneros sauditas hacen huelga de hambre una y otra vez

La semana pasada, la página de Twitter de la Asociación Saudita de Derechos Civiles y Políticos (ACPRA [en]), dedicada a su miembro Mohammed Al-Bjadi [en], @FreeAlbjadi [en], publicó [en] dos cartas escritas el año pasado, por Mohammed Al-Bjadi desde la prisión.

La página explicó su decisión en publicar las cartas [ar]:

@freealbjadi: لماذاسننشر هاتين الرسالتين؟ لأن وزارة الداخلية السعودية ممثلة بالمتحدث الرسمي لها نفوا أن #محمد_البجادي أضرب عن الطعام بينما الرسالة تثبت ذلك

¿Porque publicar las cartas? Porque el Ministro del Interior ha negado a través de su portavoz oficial que Mohammed Al-Bjadi estuviera en huelga de hambre.

La página hacía referencia a la declaración [en] de Mansour Al-Turki, el portavoz del Ministro del Interior, que negó la huelga de hambre y confirmó que Al-Bjadi gozaba de buena salud.

La primera carta [en] fue traducida por @aliasaffar [en] como sigue:

“En nombre de Dios, Él más benévolo, Él más compasivo.
Después de una huelga de hambre de 30 días, me presenté delante del juez al-Abdullatif el martes 18/05/1433 AH (10/04/2012) en la oficina judicial #7, para ser condenado injusta y arbitrariamente a 4 años en prisión seguidos de 5 años de prohibición de viajar, a sabiendas que no reconozco la legitimidad del tribunal [en], ni sus procedimientos pues mis representantes no pudieron estar presentes y no se me permitió elegir a otros representantes. Además el tribunal no permitió un juicio público como es obligatorio por la ley y por los reglamentos, el juicio fue llevado en secreto con la presencia de soldados en sus uniformes militares. Los soldados eran: el sargento Fahad al-Shammari, el cabo Majid al-Qahtani, un soldado raso que no sé cómo se llama, y un general conocido como Abu Misfer, además de un civil que se decía representante del consejo de los derechos humanos, lo que hizo con que el juez dijera que el juicio era público y en conformidad con las leyes y las reglas. El juez señalo la puerta de la oficina, diciendo “la puerta de la oficina está abierta y quienquiera puede asistir al juicio. No vetamos la asistencia” teniendo en cuenta que se recusó a contestar mis repetidas preguntas en la sesión anterior sobre la causa del veto a la presencia de mis representantes en el juicio, y porque no me permitían contratar otros en el caso que los primeros no fueran aceptados por el juez. Mis cargos eran, primero, colaboración en el establecimiento de una sociedad de derechos humanos; segundo, distorsionar la imagen del gobierno en los medios de comunicación; tercero, desafiar la independencia del poder judicial; cuarto, invitar a las familias de los presos políticos a marchas y sentadas de protesta. Quinto, posesión de libros prohibidos como el “al-Arab Dhahira Sawtiya” de Abdullah al-Qassimi, “Kifahi” de Adolf Hitler, y “Naqd ala Naqd” de Abu Bilal [otro activista de los derechos humanos saudita, Abdullah al-Hamid, que fue condenado a 11 años en prisión al inicio de este año]. Por eso, decidí no contestar las acusaciones y describí el tribunal como falso y el juicio como una comedia dirigida por el Poder Ejecutivo (Ministro del Interior), que tiene como héroe al Poder Judicial (Corte Criminal Especializada) y sus representantes (el fiscal y el juez asignado al-Abdullatif), y la víctima es el acusado, Mohammad al-Bajadi. Tengan en cuenta que no recibí el registro del veredicto (‘saq al-hukm) y no se cuales los procedimientos que llevarán a cabo contra mí en cuanto salga del tribunal.

Yo (@_TheHadeel) traduje la segunda carta:

“En nombre de Dios, El más benévolo, El más compasivo.
De Mohammad Al-Bjadi (Abu Turki) para Dr. Mohammad Al-Qahtani (Abu Abdullah), mis compañeros representantes y colegas de la asociación.
Paz y que la compasión y la bendición de Allah esté con vosotros-
Quiero informarles que sigo en huelga y recusando la comida, las visitas y las llamadas telefónicas desde el 18-4-1433 (12-3-2012) hasta el presente momento. El martes 27-4-1433 (21-3-2012), sin embargo, fui trasladado al hospital penitenciario para exámenes físicos y alimentado a la fuerza por vía intravenosa en presencia de 5 soldados y del guardia de custodia (Abu Rashid). Además, fui llevado de nuevo al hospital, el sábado 1-5-1433 (24-3-2012) para nuevos exámenes físicos y me dijeron que me alimentarían a través de una sonda nasal. Luché con uno de los guardias cuyo nombre desconozco, lo que hizo con que se alejasen y les impidió de llevarlo a cabo. Pero pueden cogerme y alimentarme a la fuerza a cualquier momento, pues he  perdido casi 10 kilos, el azúcar en la sangre está peligrosamente bajo y perdí enzimas, según me informaron.
Por último, desearía que pidan verme en la prisión dado que son mis representantes.
Gracias por su esfuerzo,
4-5-1433 (27-3-2012)
Prisión de Al-Hair
Ala 5 – Habitación 10
Prisión número 2/888″

Mohammed Al-Bjadi fue detenido el 21 de marzo del 2011. Habló con su familia por la última vez el 19 de setiembre del 2012, para decirles que haría su tercera huelga de hambre. Desde entonces no tienen más noticias suyas.

Tanto Amnistía Internacional [en] como el Centro Gulf para los Derechos Humanos [en] protestaron por la prohibición de Al-Bjadi de contactar su familia y sus abogados y exigen la divulgación inmediata de su paradero y de sus condiciones físicas.

Después que las dos cartas fueron publicadas y circularon por Twitter, el Ministro del Interior llamó a la mujer de Al-Bjadi's para decirle que no permitirán que él contacte su familia hasta que no termine con la huelga de hambre.

El hermano de Mohammed's tuiteó:

@t3aun اليوم إتصلت وزارة الدخليّة على زوجة #محمد_البجادي تفيد بمنع الزيارة أو حتى الإتصال بسبب إضرابه!
على أساس إنها تقدر تزوره أو تكلمه قبل؟

Hoy, el Ministro del Interior llamó a la mujer de Al-Bjadi para decirle que tiene prohibida las visitas, además de las llamadas telefónicas, pues está en huelga de hambre.
!Como si ella hubiera podido llamarlo o visitarlo antes!

Además, colgaron un video [en] de su madre en YouTube donde dice:

Ministro del interior, ¿donde está mi hijo Mohammed? Ya son 9 meses. No sabemos si está vivo o muerto y usted no contesta a nuestras llamadas.

El abogado de Al-Bjadi y actual vicepresidente del ACPRA, Fowzan al-Harbi [en], ha enviado continuas solicitudes [en] para encontrarse con Al-Bjadi pero no ha recibido ninguna respuesta.

En una historia similar, Sayyed Aqeel Al-Shakho hizo dos huelgas de hambre exigiendo un juicio. Sayyed Aqeel fue detenido en octubre del 2011 en su trabajo por su participación en las protestas pacíficas [en] que irrumpieron en Qatif, después de la llamada primavera árabe.

Cuando fue detenido por primera vez, sofrió torturas [en] físicas y psicológicas y estuvo en una celda incomunicada [en] por meses. Empezó su primera huelga de hambre [en] en setiembre de 2012 y la interrumpió después que las autoridades prometieron presentarle cargos y llevarlo a juicio, pero al final fueron promesas incumplidas.

Volvió a hacer huelga de hambre el 30 de abril del 2013,y lo interrumpió el 29 de mayo.

Según su mujer, después de ser maltratado por los guardias de seguridad del hospital donde lo trasladaron. “Estuvo encadenado a la cama todo el tiempo,” me dijo su mujer. “Lo ignoraban cuando les pedía para hacer sus oraciones. Le molestaba retrasar las oraciones” dijo.

Sayyed Aqeel Al-Shakouri ha estado en la prisión por más de 19 meses sin haber sido oficialmente acusado o juzgado.

“No desistiré. Seguiré llamando aquí y allá y reuniendo más promesas, aunque falsas, de juzgarlo” prometió [en] su mujer.

1 Comentario

  • Alvaro

    La atención de los derechos de todo individuo es ineludible. Un poder ejecutivo que manipula los demás poderes del estado termina por dinamitar la majestuosidad de la institución, su credibilidad y el respeto hacia ésta.

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