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“Se necesita libertad para el verdadero arte”, dice el pianista sirio Malek Jandali

Este artículo se publicó en Syria Untold [en].

Cuando los sirios tomaron las calles en marzo de 2011, no solo se rebelaron contra el gobierno de la familia Assad, sino también contra el oscurantismo impuesto a la población durante décadas. El arte en su conjunto y la música en particular jugaron un rol crucial en el cambio de paradigma que acompañó a la revolución, a medida que los sirios descubrían sus voces por primera vez.

Syria Untold dialogó con el famoso compositor y pianista Malek Jandali [en] acerca de la aparición de nuevas formas de arte y música en Siria. Jandali, que compuso la canción “Watani Ana” (Mi patria) al comenzar la revolución, dice que él la considera su contribución personal al país: Música para la libertad y la justicia, música para una nueva Siria.

Siria, himno de los Libres

El último trabajo de Jandali, una canción llamada “Siria, himno de los libres”, es según él la describió “un himno del pueblo para el pueblo”. Compuso la canción en colaboración con la Orquesta Filarmónica de Rusia y el coro de la Ópera del Cairo, porque pensó que los sirios merecían tener un himno que representara a su pueblo.

El himno cuenta la historia de los millones de sirios afectados por el levantamiento actual; los mártires, las mujeres, los niños y los refugiados. “¡Hay tantas historias! y nosotros, los artistas, especialmente los músicos somos afortunados, porque podemos franquear los límites socio-políticos, las fronteras geográficas y acceder directamente a la humanidad, a los corazones de esos chicos”, dice Jandali. “Podemos ser su voz, no solo su eco. La música, como lenguaje universal, puede contar la historia y darle rostro a los sacrificios y a las historias de esos chicos valientes.”

El actual himno nacional sirio, “Humat al-Diyar” (Guardianes de la patria), se adoptó en 1938. Se lo reemplazó brevemente en 1958, cuando Siria y Egipto formaron la República Árabe Unida, pero desde 1961 es símbolo del país.

Syrian pianist and composer Malek Jandali. Source: Malekjandali.com

Malek Jandali, pianista y compositor sirio. Fuente: Malekjandali.com

Jandali dice que no escribió “Siria, himno de los libres” con la intención de que fuera el nuevo himno nacional, pero que se sentiría honrado si el pueblo sirio lo eligiera. Comienza con las palabras Siria y libertad, dos palabras ausentes en el himno actual:

¡Siria, Siria! Patria de los libres y tierra de libertad. ¡Siria, Siria! Tierra de granos dorados”.

Jandali nació en Alemania, pero fue a la escuela en la ciudad de Homs. “Cada mañana nos obligaban a cantar y a memorizar los lemas del régimen”, dice y agrega que el régimen de Assad unía a la bandera, el país y el himno nacional con el régimen y la familia Assad, y que Siria era entonces la “Siria de Assad”. Jandali dice que creció sintiéndose un hipócrita, glorificando la dictadura de Assad mientras estaba en el colegio, para luego volver a su casa donde su familia estaba en contra de ese régimen brutal.

Eliminando el arte y la cultura

“[Los dictadores, en general] temen al arte y la música, porque a través de ellos se busca la verdad y la belleza. Si yo dijera mi verdad, sería asesinado, torturado o deportado”, dice, y agrega que los retratos del dictador Assad están en las estampillas, paredes y cuadernos, y en las escuelas, de manera que han colonizado los espacios sirios, su cultura e incluso su historia.

“El himno alude repetidamente a los militares. ¿Por qué no hablar de los inventos sirios como el alfabeto y la música en vez de hablar de la fuerza militar y la guerra?” pregunta Jandali.

“La costa siria es cuna de la notación musical más antigua del mundo y del alfabeto ugarítico, que se cree fue el primer alfabeto de la civilización. Pero en vez de rendir homenaje a la rica historia del país, el himno nacional comienza refiriéndose a los militares como los ’guardianes de la patria‛. Lo irónico es que el ejército sirio árabe, en realidad los matones de Assad, destruyeron mi patria, Siria, y han cometido crímenes de guerra contra la humanidad durante los últimos 29 meses. Más de 185.000 civiles murieron, hay más de seis millones de refugiados dentro de Siria y un millón fuera de ella, ¡y el mundo entero, mirando!”

Hace dos años, Jandali compuso un album llamado “Ecos de Ugarit” en un intento por darle vida nuevamente a la música olvidada de Siria. Volvió al país después de una ausencia de diez años y llevó su obra al Ministerio de Cultura y a la Orquesta Sinfónica de Siria, pero lo que encontró fue oposición. Jandali dice que finalmente tuvo que ir al Palacio presidencial y pedir permiso para presentarla.

“Me llevó unos ocho meses conseguir la autorización para interpretar música siria en Siria”, dice. “Eso demuestra cuán corrupto es el sistema, cómo se demoniza y se le falta el respeto a los expatriados como tú y yo”.

Jandali dice que como el Ministerio de Cultura y la Sinfónica se oponían, lo acusaron de ser espía. “Querían evitar que siguiera con mis proyectos en el futuro. Tenían miedo al conocimiento, miedo a revelar la verdad”.

El músico piensa que no solo Siria suprimió la expresión del arte, sino todo el mundo árabe. Dio el ejemplo del canal de Suez en Egipto, cuando se encargó al compositor italiano Verdi una ópera: “Aída” para la ceremonia de inauguración. “¿Por qué no encargaron una ópera árabe compuesta por un músico árabe para festejar la inauguración del canal de Suez? ¿Acaso nuestros ancestros no inventaron la música?”, pregunta.

“Eso es un insulto para un músico árabe”, dice. “¿Dónde están nuestras sinfonías, nuestras óperas? Somos los inventores y, sin embargo, no tenemos voz”.

Una nueva generación de artistas sirios

Jandali dice que los dictadores temen el sutil poder que puede transformar la mente de las personas, y por ello apuntan contra los artistas y los intelectuales. Él sufrió personalmente esa persecución. Aunque se fue del país hace muchos años, las fuerzas del régimen registraron repetidas veces su casa en Siria y golpearon duramente a sus padres en represalia por su actividad anti-régimen. Pero la revolución permitió que apareciera una nueva generación de artistas y se terminara con décadas de propaganda oficial en las producciones de arte.

“Eso no era arte”, afirma Jandali. “Necesitas libertad para crear. Necesitas libertad para el verdadero arte, para el conocimiento y la cultura,  la innovación y el progreso. Sin libertad, no hay nada.”

Todo el trabajo de Jandali desde el comienzo de la revolución siria lo financió él mismo. Generosamente donó su tiempo y su música, sus conciertos alrededor del mundo, para ayudar a los niños que sufren en Siria. Mientras tanto se pregunta: ¿Cuándo darán las organizaciones sirias un paso adelante y apoyarán a los pocos artistas sirios verdaderos que junto a su pueblo defienden la libertad y los derechos humanos?”

A continuación los versos traducidos de su última canción: “Siria, himno de los libres”:

¡Siria, Siria! Patria de los libres y tierra de libertad,

¡Siria, Siria! Tierra de granos dorados.

¡Ah, mi país!, cuna de civilizaciones, tu herencia inspiró a escribas.

Patria de venerables, lugar de descanso de los mártires,

nuestro sol brilla radiante, nuestra águila surca los cielos altos.

¡Ah, mi país!, río de virtudes,

tu gloria está grabada en tablas y piedras.

Patria de los profetas, el alfabeto y la música,

rogamos a Dios no alejarnos nunca de nuestro país, de nuestras familias,

del huerto de olivos de nuestros abuelos y las manos de los niños.

Tierra de los libres y hogar de la libertad,

¡Siria, Siria! Patria de los libres y tierra de libertad.

 

Este artículo se publicó en Syria Untold [en].

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