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Chin Peng, el líder comunista malayo, ¿héroe o terrorista?

A mourner pays his last respects by laying flowers. Photo by Hon Keong Soo, Copyright @Demotix (9/23/2013)

Un hombre honra a Chin Peng y le deja flores. Foto de Hon Keong Soo, Copyright @Demotix (9/23/2013)

El mes pasado en Bangkok, el líder del Partido Comunista de Malasia, Chin Peng, murió [en] a los 88 años.

Chin Peng fue una figura importante, aunque controversial, en Malasia y Singapur. Encabezó, en primera instancia, la resistencia contra la ocupación japonesa durante la segunda guerra mundial, y más tarde, a fines de las décadas de 1940 y 1950, contra las fuerzas coloniales británicas. Por haber luchado por la independencia, algunos lo nombraron [en] “la versión malaya de Aung San en Birmania, o de Soekarno en Indonesia o de Ho Chi Minh en Vietnam”.

Sin embargo, su lucha por establecer un estado comunista en Malasia dio lugar a muchos años de guerra civil, lo que dañó su popularidad.

Vivió exiliado, en Tailandia, incluso tras haber firmado un tratado de paz con el gobierno malayo en 1989.

Varios funcionarios malayos han rechazado el pedido de traer al país las cenizas [en] de Chin Peng, ya que consideran que él no era un ciudadano malayo. Además, les preocupa que los seguidores de Chin Peng puedan erigir un monumento en su honor.

Antes de morir, Chin Peng escribió una carta [en] a su familia y amigos. A continuación, un extracto:

He dedicado mi ser espiritual y físico al servicio de la causa que mi partido representaba, es decir, a pelear por una sociedad mejor y más justa, basada en ideales socialistas.

Deseo que se me recuerde simplemente como un buen hombre que podía decir al mundo que se había animado a pasar toda su vida persiguiendo sus propios ideales para crear un mundo mejor para su pueblo.

Tengo la convicción de que las llamas de la justicia social y de la humanidad nunca se apagarán.

Sin embargo, Barrie acusó a Chin Peng de terrorista [en]:

Me da asco cada vez que leo artículos o noticias que aseguran que Chin Peng fue un héroe que debe ser venerado. ¿No es como glorificar o convertir en héroe a Hitler? O, si vamos al caso, ¿a Osama bin Laden?

Redbean explica por qué Chin Peng podría ser visto tanto como un buen patriota o como un mal patriota [en]:

Chin Peng fue un buen hombre que se convirtió en malo por pelear contra los británicos. Si uno es miembro del Imperio Británico, Chin Peng fue malo; si uno era un anticolonialista, Chin Peng fue un patriota.

Koon Yew Yin se hizo eco [en] del deseo de Chin Peng de regresar a su patria:

…anhelaba regresar a su patria para morir donde había nacido. Fue también él quien enfatizó que Malasia es un país rico y que los chinos deben trabajar juntos y cooperar con los malayos para que Malasia sea un país mejor.

Mientras tanto, Azeem Abu Bakar está de acuerdo [en] con la decisión de no enterrar a Chin Peng en Malasia:

¿Debería permitirse que sus cenizas sean enterradas en Malasia? No, porque la tumba sería homenajeada por distintos grupos. En sí mismas, las cenizas no podrían resucitar y amenazar nuestras vidas. Debería ser enterrado en el mar lejos del alcance de todos. Podría considerarse ofensivo para los malayos, aún más para las familias de las víctimas asesinadas con brutalidad, si sus restos fueran traídos al país y honrados como si él fuera un héroe.

Miyagi llena de elogios [en] a Chin Peng:

Por todas las diferencias ideológicas entre los camaradas del señor Ong y los que construyeron Singapur y Malasia, yo, como tantos otros, considero al señor Ong Boon Wah, alias Chin Peng, un verdadero patriota de las naciones independientes de Singapur y Malasia. Peleó con todo su ser por lo que consideraba verdadero y justo y aguantó hasta que la mente y el cuerpo le dijeron basta. Esos son valores que debemos admirar.

Tian Chua, opositor al gobierno y miembro del parlamento, fue a Bangkok a honrar por última vez [en] a Chin Peng:

Vine como amigo y familia, y también como malayo. Tenemos que evaluar su papel en el país aunque no nos pongamos de acuerdo con relación a su ideología. Debemos reconocer que fue parte de la historia malaya. Él y su generación le han dado forma a lo que somos hoy. Junto con otros líderes del Sudeste Asiático dieron forma al mapa de nuestra parte del mundo.

El ministro del interior Ahmad Zahid Hamidi argumenta la decisión [en] de no permitir el regreso de Chin Peng a Malasia:

Sabemos que si traemos su cuerpo o sus cenizas, va a haber personas que lo endiosen como un guerrero/héroe o que le hagan un monumento. Eso rompería aún más los corazones de nuestros veteranos y de sus familias y se sumaría a la crueldad ejercida por Chin Peng y los comunistas.

El miembro de parlamento M Kulasegaran aclara que él no está a favor del comunismo, pero cree que las cenizas del difunto líder comunista deben volver a su hogar [en] en Malasia:

Sostengo que la lucha del PCM contra la ocupación japonesa de Malasia fue valerosa y que su resistencia a la colonización británica tras derrotar a los japoneses apresuró la llegada de la independencia de Malasia en 1957.

Por esa razón y, también, por respeto a los términos del acuerdo de paz de 1989, las cenizas de Chin Peng deberían recibir la cortesía de entrar al país y de ser enterradas en el lugar que él deseaba.

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