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Dos brasileñas se suicidan tras filtrarse una película y fotos de contenido sexual

En un corto periodo, dos mujeres se han suicidado en Brasil después que dos hombres hicieran públicos en las redes sociales, vídeos y fotos íntimas de ellas, colocando de nuevo en la palestra el tema del porno por venganza y de la filtración de vídeos sexuales.

Mensajes de Júlia Rebeca en su perfil de Twitter (@coejuju).

Mensajes de Júlia Rebeca en su perfil de Twitter (@coejuju). Traducción:
«Tengo miedo, pero creo que es adiós para siempre»
«Les quiero. Siento no ser la hija perfecta, pero lo he intentado. Lo siento, lo siento. Les quiero mucho…»
«Pronto habrá acabado todo»

Uno de los casos sucedió el 10 de noviembre en la ciudad de Parnaíba (Piauí). Julia Rebeca, de 17 años, grabó un vídeo en el que participaba en una escena sexual con un chico y otra chica, que fue después distribuido vía la aplicación WhatsApp de mensajería, una herramienta cada vez más utilizada [pt] en Brasil para propagar vídeos íntimos. El vídeo acabó por publicarse en Internet. Rebeca llegó a anunciar en Twitter su propio suicidio, y acabó estrangulándose a sí misma [pt] con el cable de su plancha de pelo. Encontraron a la chica muerta en su habitación.

La otra chica que participaba en el vídeo también intentó suicidarse [pt] con veneno, pero la rescataron a tiempo y sobrevivió.

Otro caso similar sucedió solo unos cuatro días después, esta vez a Giana Laura Fabi, de Veranopolis, en el estado de Rio Grande do Sul. La joven se ahorcó en su casa y fue hallada por su familia. Le había mostrado los pechos a un chico durante una conversación por Skype, y él confirmó a la policía que había hecho una captura de pantalla y repartido la imagen entre sus amigos. Una amiga de Fabi recibió la foto y le advirtió lo que había pasado. Le dijo a la policía que Fabi estaba disgustada con lo sucedido.

El asunto de los materiales íntimos filtrados en Internet ha hecho titulares en los medios brasileños el mes pasado con el caso #ForçaFran, en el que se distribuyó en WhatsApp un vídeo íntimo de una joven sin su consentimiento, activando el debate sobre el sexismo y el control social del cuerpo femenino.

Pero esta vez las consecuencias fueron aún más trágicas.

Sexismo que mata

Algunos artículos que hablaban de estos episodios de filtración de material íntimo se centraron en el machismo [pt] y en la falta de carácter de los hombres que hacen público este tipo de material, a menudo por venganza o represalia, o simplemente como forma de ganar notoriedad en sus círculos.

Slut Walk – São Paulo, 4 de julio de 2011. Uno de los pósteres dice: «Mi cuerpo, mis reglas». Foto de Andre M. Chang. Derechos de autor, Demotix.

Marcha de putas – São Paulo, 4 de julio de 2011. Uno de los afiches dice: «Mi cuerpo, mis reglas». Foto de Andre M. Chang. Derechos de autor, Demotix.

La bloguera Camila Pavanelli señaló [pt] que esos trágicos casos son consecuencia del machismo de la sociedad:

O problema não é que ela transou. O problema não é que ela tirou foto enquanto transou. O problema não é que o ex-namorado é louco e/ou mau-caráter e ELA deveria ter arrumado homem melhor. Em suma, o problema não é que ela estava usando minissaia, como costumam dizer em caso de estupro.

O problema mesmo é o machismo.

El problema no es que practicara el sexo. El problema no es que le hicieran una foto mientras practicaba el sexo. El problema no es que el ex novio estuviera loco o tuviera un carácter perverso y que ELLA hubiera debido elegir un hombre mejor. En resumen, el problema no es que llevase minifalda, como la gente suele decir cuando hay una violación.

El problema real es el machismo.

Pavanelli también dijo:

O que as pessoas não entendem é que sempre se dá um jeito de botar a culpa na mulher. Se transou, é porque deu, então é puta; se não transou, é porque não quis dar, então é histérica. De qualquer forma, é culpada.

Lo que la gente no entiende es que siempre se encuentra una forma de culpar a la mujer. Si hubo sexo, es porque hubo sexo, así que es una puta; si no hubo sexo, es porque no quiso hacerlo, por tanto es una histérica. De cualquier forma, ella tiene la culpa.

La abogada Flavia Penido en su blog Lady Rasta también comentó [pt] el tema, cuestionando las recomendaciones que se dan a las chicas para que elijan mejor sus compañías:

Em uma semana, continuamos a ler e ouvir a mesma cantilena de sempre: que como os homens não mudam e a sociedade “é assim mesmo”, nós temos que ensinar as meninas a não se deixar filmar; que como “os homens (vocês sabem, esses menininhos grandes inimputáveis que não sabem o que é certo é errado, tadinhos deles) dividem mulher em pra casar e pra zoar, nós temos que ensinar nossas filhas a se comportar” (não sei bem o que é se comportar – pra mim ainda é não roubar o lanche do amiguinho, mas enfim, sou moça antiga).

Tá errado, gente. Não é assim que as coisas vão mudar.

En una semana, seguimos leyendo y oyendo la misma cantinela: que los hombres no cambian y que la sociedad «es así», que tenemos que enseñar a las niñas que no deben dejarse filmar: que ya que los «hombres (ya saben, esos niños grandes inimputables que no distinguen lo bueno de lo malo, pobres) son los que dividen a las mujeres entre las que sirven para esposas y las que solo sirven para divertirse, tenemos que enseñar a nuestras chicas a portarse bien» (yo no sé qué es portarse bien, para mí sigue siendo no robarle el bocadillo a tu amiga, pero bueno, yo ya tengo una edad).

Esto está mal, gente. No es así como van a cambiar las cosas.

Está claro que esta perspectiva parte de que los hombres que filtraron estas fotos y vídeos íntimos se consideren prodigiosos y salgan indemnes, mientras que las mujeres involucradas ven como sus vidas se destruyen, cómo se les culpa y condena, incluso con las más trágicas consecuencias.

En las redes sociales se encuentran a menudo comentarios poco afortunados [pt] que destilan morales contradictorias, en muchos casos de mujeres que repiten el guión de «si la han grabado, es porque quiso» o que el vídeo «no es de una niña inocente. Es de una persona experimentada en el sexo», como se lee en el artículo Caso Júlia: Localizado un nuevo vídeo de sexo y una amiga intenta suicidarse con veneno [pt].

Porno por venganza

La sociedad tiene que abordar el problema del porno por venganza para prevenir que vuelvan a ocurrir sucesos trágicos como estos. Por todo el mundo se debaten [en] leyes que castigan estos comportamientos. En Brasil, el congresista y antigua estrella del fútbol Romario de Souza Faria presentó un borrador de ley que criminaliza la distribución impropia de material íntimo.

Pero lo más urgente es el debate sobre la raíz del problema de porqué, de entrada, se pone a las mujeres en esa situación, como escribió el periodista Lino Bocchini en su artículo «¿Quién tiene la culpa del suicidio de la chica de Veranopolis?» [pt]:

Vivemos numa sociedade que cobra a cada instante que você tenha sucesso. E, no caso das mulheres, por sucesso entenda-se uma cruel e impossível equação na qual você tem que ser magra, bonita e gostosa mas, por outro lado, não pode ser “fácil”, tem que “se dar o respeito”. Tem que ser bem sucedida profissionalmente. E tem que assistir o exemplo de uma mocinha da novela das oito que, aos 17 anos, usa shorts minúsculos e rebola para milhões de pessoas toda noite mas, fora das telas, assume o papel de futura esposa respeitosa do namorado jogador de futebol famoso.

Vivimos en una sociedad que exige que tengas éxito en todo lo que hagas. Y, en el caso de las mujeres, “éxito” es una ecuación cruel e imposible en la que tienes que ser delgada, bella y voluptuosa, pero por otra parte, no puedes ser «fácil», tienes que ser «respetable». Las mujeres tienen que tener éxito profesional. Y tienen que seguir el ejemplo de la chica de la telenovela que a los 17 años utiliza unos shorts minúsculos y menea el trasero para millones de personas cada noche, pero que fuera de los focos, asume el papel de futura esposa respetable de su famoso novio futbolista.

Las mujeres brasileñas se enfrentan a esta difícil dicotomía de valorar la sensualidad y rechazar la sexualidad, y, como afirma Flavia Penido en el blog Lady Rasta, están divididas en dos categorías:

A mulher tem que ser precavida, se guardar, ser ciosa do seu “tesouro” (em que século estamos estamos mesmo?), que não deve ser visto a despeito de todas as câmeras existentes no mundo. Ela, ELA deve ser responsável, já que os homens, esses irresponsáveis, não entendem que todas as mulheres são iguais e “eles” decidiram que “tem mulher pra casar e mulher pra zoar”.

Las mujeres tienen que ser prudentes, guardar su «tesoro» (¿en qué siglo estamos?) que no debe ser visto a pesar de todas las cámaras existentes en el mundo. Ella, ELLA, debe ser responsable, ya que los hombres, esos irresponsables, no entienden que todas las mujeres son iguales y «ellos» han decidido que hay «mujeres para casarse y mujeres para divertirse».

En un país en el que la gente se enfrenta a la sexualidad e incluso al cuerpo femenino de formas contradictorias, parece fundamental ir más allá de las perspectivas que refuerzan las desigualdades entre sexos y la represión, para poder derrotar esta y otras formas de violencia contra las mujeres.

La primera causa de suicidio es la depresión no tratada. La depresión se puede tratar y el suicidio se puede prevenir. Puede recurrir a líneas confidenciales de ayuda para personas con tendencias suicidas y crisis emocionales. En Befrienders.org [eng] encontrará la línea de prevención del suicidio de su país.

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