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Sudáfrica: Turistas ricos pueden ahora “experimentar la pobreza” en barriada falsa

Categorías: África Subsahariana, Sudáfrica, Medios ciudadanos, Viajes
An aerial view of Emoya's fake slum. Photo source: http://www.emoya.co.za/

Vista aérea de Emoya la barriada falsa. Foto source: http://www.emoya.co.za/

La Reserva Privada de Caza Emoya [1] [en], un Centro de Conferencias y Spa en Bloemfontein, Sudáfrica, construyó chabolas falsas para que los turistas ricos prueben la vida en las barriadas “dentro del ambiente de seguridad de una reserva de caza privada”. La introducción a las falsas chabolas dice [2] [en]:

Miles de personas viven en asentamientos informales a través de toda Sudáfrica. Esos asentamientos consisten de miles de casas conocidas como chabolas, chozas o Makhukhus. Una chabola en general, está formada por chapas de hierro onduladas u otro material impermeable montado de tal manera a formar una pequeña casa o abrigo, donde la gente hace su vida cotidiana. Una lámpara de parafina, velas, un radio de pilas, un retrete en caseta externa (llamado de “long drop”)[NT-un agujero en el suelo que sirve de retrete] y un cilindro de metal donde prenden fuego para cocinar, son en general, parte de la vida en las chabolas.

Ahora puedes experimentar la vida en una chabola, dentro del ambiente seguro de una reserva de caza privada. Es la única barriada del mundo equipada con calefacción suelo radiante y conexión inalámbrica a Internet. 

Abajo vemos un vídeo de la imitación de una barriada publicado en YouTube por Emoya:

La mayor parte de los internautas describió la idea como de mal gusto y vergonzosa. Siji Jabbar, escribiendo para “This Is Africa”, dijo [3] [en]:

Si piensa que la idea de turistas ricos, de vacaciones, paseando por las barriadas para mirar a los moradores como si fueran animales en un safari, es de mal gusto, desconsiderado y ofensivo, la gente del Hotel Emoya Luxury & Spa, en Bloemfontein, Sudáfrica, encontró algo todavía peor. 

Por si no lo haya escuchado, la gente del Emoya construyó una imitación de una barriada, para que los huéspedes puedan experimentar lo que es quedarse en una chabola. Por R850 (€60; $82) – la mitad del salario medio mensual en Sudáfrica-usted y tres amigos, familiares o colegas pueden pasar una noche en una chabola hecha de chapa de hierro ondulado. – Su barriada tiene capacidad para 52 huéspedes. !No estoy de broma! 

Siji explicó [3] [en] porqué la idea es ofensiva:

Existen mil millones de personas en todo el mundo que viven en chabolas, y voy a aventurar la conjetura que ninguno de los miles de millones lo seguiría haciendo, si pudiera elegir. “Elección” es la razón de por qué la idea de “probarlo” es una completa tontería. 

Si alguien tuviera que vivir en una choza hecha de cartón y chapas de metal ondulado, sería, hablando en términos relativos, pobre, y en la pobreza no hay elecciones. Por casualidad de nacimiento, uno se encuentra creciendo y viviendo en una barriada. No es una deficiencia moral, aunque la persona que vive en una chabola puede sentirlo como un fracaso, principalmente por ser el mensaje que la sociedad transmite. […] Es una lucha diaria para mantener la dignidad, mientras otros, a puesta o inadvertidamente, intentan quitársela. Es una preocupación constante: ¿tendrá mañana lo suficiente para comer? ¿En la próxima semana? ¿Puede permitirse enfermar, y que pasa si se pone enfermo? ¿Derrumbarán su chabola mañana por estar construida de manera ilegal, dejandole sin casa? No puedes experimentar nada de esto a menos que seas pobre, y no puedes alejarte de la pobreza o de tu chabola del día para la noche, en una semana, o cuando te hartes de la “experiencia”. Así que, todo lo que un huésped en una de estas chabolas experimentará, es una o más noches de camping.

Emoya's fake slum for tourists in South Africa. Photo source: http://www.emoya.co.za/ [1]

La barriada falsa para turistas de Emoya en Sudáfrica. Fuente de foto: http://www.emoya.co.za/

Comentando sobre la publicación de Siji, Kathy Smedley consideró la idea [4][en] simplemente estúpida:

¡Es absolutamente estúpido! ¿Que le pasa al genio, al cual se le ocurrió semejante idea? ¿No se dan cuenta de que se burlan de la gente que por falta de opción, vive en las barriadas? Una idea de muy mal gusto, junto con los idiotas que PAGAN para quedarse en un sitio como este. Si alguien quiere pagar por quedarse en una chabola, que se quede en una de verdad, y entonces quizás, pasen a hacer buen uso de su dinero, haciendo donaciones a organizaciones benéficas o a refugios para desamparados que podrían usar el dinero para ayudar a los más necesitados.

Otro lector, un chabolista de Kenia, señala [5][en] lo que falta en la idea:

¡No tienen la guinda del pastel, el CRIMEN!

Fake slum made of corrugated iron sheets. Photo source: http://www.emoya.co.za/

Imitación de una chabola hecha con chapas de hierro ondulado. Fuente de foto: http://www.emoya.co.za

“Emoya debería avergonzarse,” dijo [6] [en] Heather Laninga:

Nunca he visto una chabola con colchones y literas, es más, tan bien construida. Es de mal gusto y desconsiderado. Emoya debería avergonzarse. ¡Espero que el 100% de la ganancia se destine a alguna ONG, para ayudar a los pobres! 

Sin embargo, Dirk Pieters consideró [7] [en] la idea genial:

¡Es una idea genial!
No juzgue tan rápidamente. Vivir en una chabola tiene todas estas cosas malas que comentaste, pero contiene también el cuerpo y el alma de una ciudad que nunca encontrará por ningún otro sitio, especialmente en los creídos suburbios blancos, donde nadie baila en las calles, ni tampoco habla con los vecinos. Muchas de las chabolas que juzga tan terribles, son trabajos increíbles de esfuerzo, decoradas y cuidadas con orgullo y amor.
Considero Shack Chic un libro estupendo, que mostró un lado de Sudáfrica que me enorgullece. 

ONE [8] [en], un movimiento a nivel mundial de personas luchando en contra del absurdo de la pobreza extrema, publicó un artículo sobre las chabolas falsas en su página de Facebook y preguntó, “¿Qué piensa de todo esto?” [9] [en]

Contestando la pregunta, Selina Dawn Kyle consideró que [10] [en] la idea puede ayudar a nivel psicológico:

de hecho….. si hecho de la forma correcta… la triste verdad es que la mayoría de la gente no logra entender o percibir lo que sienten los otros, hasta que se ponen en su sitio… así que DEJEN que experimenten…pero no pongan máquinas expendedoras ¿vale? Mantengan lo auténtico. ¿Quieren conocer? Pues que lo hagan. 

Philomena Elizabetta Hall no se lo creía [11] [en]:

Es un buen punto, pero me pregunto si realmente ayudaría a nivel psicológico. Una de las cargas más pesadas en la mente es la falta de esperanza, la gente vive y muere en las chabolas, mientras que los turistas ricos saben que se marcharán- los que nacen en chabolas tienen poca esperanza de un día cambiar de vida.

La idea sería brillante, observó [12] [en] Sue Henderson, si tuviera un propósito educativo:

Si fuera utilizado para educar a la gente, entonces sí, sería brillante, pero tendrán calefacción, un baño en condiciones, y etecétera. Como dijo el artículo aunque fueras un turista viviendo en una chabola real, no sería lo mismo, pues podrías marcharte cuando quisiera. La gente que realmente vive ahí, no tiene opción. 

Desde hace mucho tiempo que no me sorprendo más, con la arrogancia y la insensibilidad de los ricos. 

Jan Zee advirtió [13] [en]:

Estos turistas ricos necesitan vivir en una barriada de verdad, con una familia de chabolistas, por al menos una semana. Comer de su comida, vivir como viven, revolver la basura en busca de comida, vestir su ropa, dormir en sus camas infestadas de chinches, etc… Entonces estarán realmente experimentando, y quizás entonces, hagan algo por ayudar a la gente.

Elissa Pitton Shuck mencionó [14] [en]:

Pobreza como entretenimiento -¡con certeza, han tocado fondo! Vergonzoso. 

El African Economic Development Plan preguntó [15] [en] en su página de Facebook, “¿Qué le parece esto? Una barriada falsa para turistas ricos”, Zita Bett respondió [16] [en]:

Es triste que el dinero pueda comprar hasta una barriada. [sic] La gente rica odia tratar con la realidad de los demás, así que cría una realidad de fachada.