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Por qué un líder indígena de 64 años resistió 26 horas en un árbol en Río de Janeiro

Urutau resisted for 26 hours at the top of a tree, in protest against the removal of the occupation of Aldeia Maracanã. Photo: Facebook/ Mídia NINJA

Urutau resistió 26 horas en la parte superior de un árbol como señal de protesta contra la demolición de la ocupación de Aldeia Maracanã (Museo Indio). Fotografía: Facebook/Mídia NINJA

[Todos los enlaces llevan a páginas en portugués, excepto cuando se indique lo contrario. La versión original de este artículo, en portugués se publicó el 19 de diciembre de 2013]  

En la mañana del 16 de diciembre, mientras un batallón de la policía antimotines de la policía militar brasileña retiró con firmeza a activistas que habían ocupado uno de los edificios del antiguo Museo Indígena Aldeia Maracanã en Río de Janeiro, José Urutau Guajajara, líder de la tribu Guajajara, huyó. A los 64 años, Urutau -un nombre que significa búho en la lengua indígena tupi- se trepó en un árbol como una forma de protesta contra el desalojo. Y allí permaneció por 26 horas.  

Al final de la mañana del 17 de diciembre de 2013, los bomberos sacaron del árbol [en] a Urutau y se lo llevaron en una ambulancia. Como diabético, Urutau tuvo acceso al agua, controlada por la policía. Pero además de eso, según la información del colectivo activista de medios Mídia NINJA, la policía impidió cualquier intento de suministrarle alimento. Defensores de la ocupación del antiguo museo indígena, quienes presenciaron la resistencia de Urutau, trataron de evitar el bloqueo tirándole comida. De acuerdo al grupo de medios independiente ZUMBI, Urutau fue llevado en seguida a la estación de policía, en lugar de llevarlo al hospital.

El indígena exigió una orden judicial que justifique que se otorgó un desalojo. Según la información del grupo activista de medios Olhar Independente (Mirada Independiente), la decisión judicial autorizando el desalojo presentado por la policía era viejo y, como tal, ya no era válido. La historia publicada en el periódico Extra corroboró la situación, revelando que un oficial de la policía no identificado había dicho que las ordenes ”no eran desalojarlos” porque el acto era ”ilegal.”  

La Aldeia se resiste e insiste

La movilización alrededor de la ocupación del antiguo museo indígena, que inició el 14 de diciembre, y la lucha de Urutau fue seguida en Facebook y Twitter con la etiqueta #AldeiaResiste (Aldeia se resiste). Los movimientos internacionales, tales como el español Take the Square [en] y Occupy Wall Street [en], también hablaron a favor de los brasileños.

El complejo de 14.000 metros cuadrados que constituye Aldeia Maracanã [es], o la villa de Maracanã, fue donada al Servicio de Protección al Indio (SPI) en 1910. Desde 1953 hasta 1977, los edificios sirvieron como los cuarteles generales para el Museo Indígena; sin embargo, desde el cambio de la ubicación del museo, los edificios han sido abandonados. En 2006, los indígenas de 20 etnias diferentes volvieron a ocupar el lugar.  

Indians in one of the buildings of the complex. On the wall, it reads "Do you want to kill a people? Then, rob them of their culture.". Photo: Facebook/Aldeia Maracanã

Los indígenas en uno de las edificios del complejo. En la pared se puede leer, ”¿Quiere asesinar a un pueblo? Entonces arrebátelos de su cultura’. ‘Fotografía: Facebook/Aldeia Maracanã

En agosto de 2012, el gobierno estatal y el gobierno municipal de Río de Janeiro anunciaron que derribarían el lugar para abrir camino a la construcción de la Copa Mundial 2014, ya que es cerca del Estadio Mário Filho [es], conocido como Maracanã, el nombre del barrio donde está situado el antiguo museo y el estadio. Se creó en Avaaz, una petición que solicitaba el reconocimiento de la propiedad indígena de la villa que explica:

Neste local, indígenas de várias etnias vêm difundindo sua cultura há seis anos e em escolas particulares e públicas,exercendo direito garantido pela lei. Defendemos a criação de um centro de referência da cultura indígena.

En este lugar, los indígenas de varias etnias han estado difundiendo su cultura durante seis años, así como en las escuelas privadas y públicas, ejerciendo sus derechos como la ley lo garantiza. Nosotros defendemos la creación de un centro de referencia para la cultura indígena.  

Durante dicho lapso, los representantes del pueblo indígena que estaban peleando por la villa aparecen en un vídeo explicando su caso:

El lugar se ocupó cuatro veces en 2013, la primera vez fue en marzo [es]. Un decreto firmado por el alcalde Eduardo Paes en agosto, la última vez que fue ocupado el lugar, reconoce la presencia de la comunidad de la villa de Maracanã y proporciona la protección definitiva del edificio principal -lo que significa que el edificio ya no puede ser demolido para la construcción de la Copa Mundial. A finales de septiembre, ”el magistrado del Tribunal 7 de la Tesorería Municipal firmó una expedición que impide la demolición del edificio” y estableció que, sin una declaración oficial del gobierno, se debe hacer entrega del área a los ocupantes, los indígenas.  

A pesar del decreto y la expedición del magistrado a favor de la comunidad, no existen garantías de ningún tipo sobre el destino del área, cree Demian Castro, representante del Comité Popular de la Copa y de los Juegos Olímpicos, quien narró a la prensa brasileña que debe revocarse el proceso de privatización del complejo de Maracanã. El consorcio que ganó la licitación para reformar y administrar el estadio por las próximas tres decadas, Maracana S.A., formado por las compañías Odebrecht, IMX y AEG, ha presentado un nuevo plan viable para el área ante el Gobernador de Río que todavía se encuentra sujeto a análisis. 

Al no encontrar soluciones a la situación, el sábado 14 de diciembre, los activistas regresaron a ocupar el lugar. Después de un intento de expulsión el domingo, el lunes en la mañana 150 tropas de la policía antimotines obedecieron las órdenes del gobierno estatal de rodear el área y llevaron a cabo un desalojo forzado de los ocupantes. De las 30 personas que se encontraban en el edificio, 25 fueron arrestadas, pero desde entonces fueron dejadas en libertad.  

En la noche del martes 17 de diciembre, después de haberse prohibido el ingreso a la villa, Urutau y otros representantes del grupo que fueron desalojados del edificio se unieron con unos estudiantes para ocupar la rectoría de la Universidad del Estado de Río de Janeiro -UERJ. Ellos solicitaron una reunión para debatir sobre el proyecto del Museo Indígena

El 6 de enero de 2014, el gobierno de Río emitió un comunicado anunciando que se modificó el contrato con Maracaná S.A. con el fin de no permitir la demolición del edificio del Museo Indígena.

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