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El problema de credibilidad de los medios de Hong Kong

Un centro de investigación de una universidad de Hong Kong anunció a principios de este mes los últimos hallazgos de una encuesta sobre credibilidad de los medios de comunicación, que muestran el descenso de la credibilidad percibida en las webs de noticias de la ciudad desde el comienzo de este estudio en 1997. El resultado cuestiona el concepto de credibilidad sobre el trasfondo del deterioro de la libertad de prensa en Hong Kong y la cultura del «prosumidor» en la nueva era mediática.

El artículo, escrito por Ah Oi se publicó originalmente en chino [zh] el 3 de enero de 2014. Fue traducido al inglés y editado por Ronald Yick [en] y posteriormente publicado de nuevo en Global Voices dentro de un acuerdo de colaboración.

    Mientras la libertad de prensa sigue deteriorándose en Hong Kong, abogados demócratas presentaron una moción debate sobre la protección de la libertad de información, prensa y expresión en junio de 2013. Foto de inmediahk.net.

Mientras la libertad de prensa sigue deteriorándose en Hong Kong, abogados demócratas presentaron una moción debate sobre la protección de la libertad de información, prensa y expresión en junio de 2013. Foto de inmediahk.net.

Desde 1997, el Centro de Comunicación y Sondeo de la Opinión Pública [en] de la Universidad China de Hong Kong realiza una encuesta telefónica en la que pide al público que califique la credibilidad de los medios. El centro ha anunciado en enero de 2014 los resultados de su última encuesta. Los medios que han obtenido mejores puestos parecen ser los neutros y «armonizados» (es decir, autocensurados), siendo el South China Morning Post el primero de todos los medios impresos y el Hong Kong Economic Times el primero de los medios chinos impresos. Ming Pao, que ha conseguido el mejor puesto entre los medios impresos chinos durante más de 10 años, ha pasado a un segundo puesto. El diario ha llegado al punto de retirar su lema «el periódico más creíble de China».

Al mismo tiempo, el Apple Daily, uno de los diarios más populares de Hong Kong, que no esconde sus simpatías democráticas, ha caído al puesto 17 en la lista de credibilidad, seguido por dos diarios partidarios de Pekín.

El resultado ha sorprendido en los círculos mediáticos, al clasificarse los más «armonizados» en las mejores posiciones del sondeo. Algunos criticaron la metodología de investigación, otros al público por su error de juicio.

En efecto, el método de investigación empleado podría estar mejor diseñado. Durante el sondeo, se pedía a los participantes que clasificaran los diarios según su propia impresión, lo que se traduce como preferencia, lo que no influye directamente en la credibilidad del medio. En una sociedad que habla chino, los residentes locales no leen periódicos en inglés de forma regular. Para un diario en inglés sería más fácil obtener una calificación intermedia si los encuestados no lo hubieran leído. De hecho, se ha criticado al South China Morning Post por volverse más rojo al prescindir o apartar periodistas experimentados y sin pelos en la lengua desde que el nuevo editor en jefe tomó posesión en 2011. Asimismo, el Hong Kong Economic Times [en] se considera un periódico progubernamental y simpatizante con Pekín.

Pero aunque la metodología de la encuesta tiene sus defectos, se ha estado realizando durante más de 10 años. El súbito cambio en la opinión pública también exige una explicación.

La encuesta revela un descenso general en la credibilidad de los medios respecto a 2010. Esto puede atribuirse a la creciente autocensura, que a su vez procede de las presiones del sector empresarial y del gobierno. Esta impresión pública se alinea con el resultado del índice mundial de libertad de prensa, en el que Hong Kong ha caído del puesto 34 que obtuvo en 2011 al 58 en 2013.

Hay que redefinir la credibilidad

Aunque los periódicos convencionales están sujetos a presiones políticas, la aparición de nuevos medios también ha transformado la relación entre organizaciones mediáticas y lectores. Cada vez más personas leen las noticias en línea y buscan las que responden a sus propios intereses y preferencias, además de compartirlas con personas de gustos afines. Los medios tradicionales más importantes evolucionan poco a poco hacia un modelo distributivo [en] y los lectores pasivos se convierten en activos productores de contenidos. Los lectores pueden dar sus propias noticias o simplemente comentar asuntos actuales en sus propios círculos de los medios sociales. Ya no son lectores pasivos sino prosumidores, o lo que se denomina me-media [en].

En la nueva cultura de los prosumidores, el significado de credibilidad está sujeto a una reinterpretación. Respondiendo a los resultados, Shum Yee-lan, presidente de la Asociación de Periodistas de Hong Kong, sugirió que las corporaciones mediáticas no deben «ser sensacionalistas ni tomar partido, sino revelar los hechos por el bien de la sociedad». Esta declaración equipara credibilidad y objetividad. Pero incluso en la práctica convencional del periodismo, la credibilidad debe establecerse informando de temas que respondan al interés público, a menudo en contra de los intereses del estado y las grandes empresas. En un nuevo entorno mediático, la gente busca la conversación y el intercambio de distintos puntos de vista. La noción de credibilidad se basa en comentarios avalados por hechos que expresan un punto de vista.

Los nuevos medios también tienen sus escollos, sobre todo desde que las webs comerciales de noticias acceden cada vez más directamente al mercado, dependiendo del número de «clics», lo que se ha tachado de periodismo de pulsación [zh]. El pasado año en Hong Kong, Apple Daily planeó vincular los índices de pulsaciones en las noticias de su web con los bonos del personal [zh]. La idea recibió severas críticas del sector mediático y el diario abandonó el plan. No obstante, su versión para móviles está configurada para promover los artículos más populares en lugar de los que son de interés público. Se teme que con esta política, editores y periodistas se vean inclinados a reproducir contenido viral de Internet para atraer más anunciantes, al tiempo que socavan la credibilidad de las noticias.

Plataformas de opinión inmediata

En los últimos tiempos han surgido en Hong Kong numerosas iniciativas en la red que buscan audiencias interesadas en análisis profundos en tiempo real. Como ejemplos, The House News [zh], que sigue el modelo de compilación de noticias del Huffington News, y Post 852 [zh], que proporciona comentarios a las noticias desde el punto de vista de un especialista en negocios. Las dos organizaciones informativas se posicionan como plataformas de opinión inmediata, es decir, de comentarios a noticias de última hora. De hecho, The House News ocupa el 10° puesto de 21 en la encuesta sobre credibilidad de los medios, a mitad de la lista. El resultado muestra que hasta cierto punto el modelo de opinión inmediata tiene su atractivo.

Aún así, hay que recordar que los comentarios críticos y profundos o la llamada opinión inmediata, debe basarse en noticias de última hora y en periodismo investigador. Sin una labor periodística sustancial, los comentarios no pueden estar bien fundamentados. Por todo el mundo hay instituciones que experimentan con la mezcla de nuevas tecnologías y periodismo, como el periodismo de datos [en], que emplea herramientas de visualización de datos con diseño y difusión multimedia. Algunos promueven el periodismo de solución [en], que «investiga y da respuestas creíbles a los problemas sociales».

Los resultados supuestamente extraños de la investigación sobre credibilidad deberían servir como llamada de atención para que la gente inquieta por el desarrollo del periodismo en Hong Kong experimente con nuevas prácticas periodísticas.

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