Adiós a Alexandros Petersen, prodigioso guía de China en Asia Central

Con un toque de humor, Alex se escurría constante y elegantemente a una región de historias y narradores de historias, abundancia y pobreza, brindis y saludos.

Con casi 29 años, este académico y comentarista era elocuente y ponía un gran corazón en todo lo que hacía.

Fue con gran conmoción que asimilé la pérdida de Alexandros Petersen, coautor del excelente blog de asuntos euroasiáticos ChinainCentralAsia.com, a causa de un ataque suicida con bomba llevado a cabo por el talibán en un restaurante en el centro de Kabul el 17 de enero de 2014 [en].

Alexandros Petersen at the American University of Central Asia in Bishkek, Kyrgyzstan.

Alexandros Petersen en la Universidad Norteamericana de Asia Central en Biskek, Kirguistán.

Esto no es un obituario.

Alex había viajado tanto y estaba tan bien asociado que recopilar su biografía probablemente sería una tarea imposible para una sola persona, y ciertamente para el autor de este artículo. Una gran cantidad de personas conoció a Alex en muchas habilidades, y todas ellas perdieron algo en este ataque brutal, altamente coordinado y premeditado.

Alex nació en Estados Unidos, su madre era griega y su padre danés, tenía amigos y admiradores en todo el mundo [en], con una notable concentración en tierras a ambos lados de las costas del Mar Negro y las arenas del desierto de Taklamakán.

Como periodista ocasional, conocí a ‘Alex la fuente’ -siempre confiable para una frase astuta y erudita- durante algún tiempo, antes de conocer a Alex la persona.

Aunque el primer Alex dejará un enorme vacío en los ficheros de muchos analistas y reporteros que cubren Asia Central y el Cáucaso, es el segundo Alex, conocido por familiares, amigos, colegas y estudiantes a quien se extrañará aun más.

Como destacado experto en política energética, el alcance de Alex era global, pero como muchos que han viajado, vivido y trabajado o escrito acerca de los estados de Asia Central y el Cáucaso, había un grupo de países que le resultaban pegadizos. Como enfatizó en su libro La isla del mundo: Geopolítica euroasiática y el destino de Occidente [en], y luego a través del blog y proyecto de libro ChinainCentralAsia [en], esta es una región que las instancias normativas occidentales ignoran a su propio riesgo.

Muchas personas que conocieron a Alex, incluso tan brevemente como yo lo conocí, sabrán que tenía capacidad para las anécdotas. A través de la cálida memoria borrosa de varias excelentes noches de cena en un conocido restaurante georgiano en Biskek, Kirguistán (una pizca del Cáucaso en Asia Central) , todavía puedo escuchar su relato del astuto embajador azerbaiyano que lo convocó para sermonearlo luego de que escribió un artículo crítico sobre ese país, solamente para detenerse de inmediato, sonreír y romper una tetera y tazas de té.. Resultó que el sermón se grabó para beneficio de un pez gordo de la política de Bakú, mientras la tetera y las tazas de té eran símbolos de la eterna hospitalidad con la que cualquier visitante de la región se familiariza rápidamente.

En una buena noche, Alex compartir una docena de esos recuerdos de sus años de viajes a través de países en Europa y Asia, de las cuales casi todas eran tremendamente graciosas. Una frase clave de Petersen podía hacer que te dolieran las costillas de tanto reír, un potente y particular don que el talibán le robó al mundo.

China en Asia Central

A través de ChinainCentralAsia.com, uno de los blogs más amenos en inglés que informa sobre geopolítica en la región eurasiática, en conjunto con el coautor Raffaello Pantucci [en] y la reportera gráfica Sue Anne Tay [en], Alex había empezado a documentar lo que estaba convencido, y por buenas razones, sería una de las mejores historias del siglo XXI, es decir, el empuje de China como gigante económico a través de países al Este de su propia inquieta provincia de Xinjiang. Estos países, que los medios occidentales juntan improvisadamente [en] como “los istanes” por cómo terminan sus nombres, yacen en el corazón histórico de los mayores imperios que el mundo ha conocido, pero ahora son estados aislados con cada vez menos opciones. Paralizados por la geografía, corrupción y otros diversos problemas internos, tienen pocas razones para rechazar la generosidad china, e incluso menos medios para resistirla.

Con retraso, la crónica del comercio e inversiones chinas en Asia Central, que crece exponencialmente, ha empezado a llamar la atención más allá de la región y su habitual grupo de observadores extranjeros. El pasado setiembre, el fugaz recorrido [en] del primer ministro chino Xi Jinping a través de Kazajistán, Kirguistán, Turkmenistán y Uzbekistán generó escepticismo en todo el mundo por el gran tamaño de los acuerdos para petróleo, gas y otros enormes proyectos de infraestructura en la región. Para Petersen, Pantucci y otros, este es un complot que ha estado bullendo desde hace algún tiempo, y que es cada vez más medular para el épico surgimiento de China a la condición de superpotencia.

Aunque Alex hacía seguimento diligentemente de cada tramo de tubería construida por los chinos en la región, también sabía que la influencia de China en Asia Central no se podia medir solamente en kilómetros de caminos, barriles de petróleo y metros cúbicos de gas. Muchos de los artículos de ChinainCentralAsia.com son entretenidos de leer precisamente porque reúnen  testimonios [en] de ciudadanos de Asia Central comunes y corrientes afectados por los cambios que han acompañado el auge en expansión de China; desde profesores universitarios que observaban la instalación de Institutos Confucios en sus centros de trabajo a empresarios locales cuyas cuentas de banco se han visto incrementadas por el comercio con China y aldeanos que creen que las carreteras que las empresas chinas están construyendo en su país -pagadas con crédito chino barato- están diseñadas para soportar el peso de tanques chinos en una futura invasión militar.

Los profesionales del eje al Oeste de Pekín y los protagonistas en el surgimiento de lo que ChinainCentral Asia.com ha calificado como un “imperio inadvertido” [en], son también seres humanos más que meros peones en un tablero de ajedrez, hecho que Petersen captó [eng] en un artículo de octubre en The Atlantic: 

Estos actores incluyen a los propietarios chinos de puestos de mercado en los mayores bazares de Asia Central. Uno con el que hablé había vivido años en un contenedor para embarques que compartió con otros cuatro hombres en la parte trasera de un mercado de ropa en el mayor bazar de Kazajistán. Multimillonario, dio a sus hijos una educación occidental, múltiples departamentos en Shangái y hasta inversiones inmobilarias en el extranjero. Para él, Asia Central es la tierra de las oportunidades. Esos actores también incluyen a profesores chinos enviados a trabajar en los muchos Institutos Confucios que aparecen en la región. Algunas de las personas con las que hablé extrañaban su hogar, pero muchos decían que preferían la emocionante “vida de frontera”. Los ingenieros de la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC) en toda la región saben que están ahí a largo plazo, pues su empresa y sus muchas subsidiarias construyen imponentes estructuras en todas las capitales eurasiáticas. La inmensa red de tuberías que CNPC está tendiendo a lo largo de la región consiste de infraestructura para durar medio siglo.

Alex el Guía

Además de sus escritos, Alex también inspiró como profesor, y fue durante el semestre que estuvo en la Universidad Norteamericana de Asia Central [eng] en Biskek, Kirguistán, que llegué a conocerlo a nivel personal. Entre los estudiantes de penúltimo y último año del departamento de Política Internacional y Comparativa (muchos de los cuales han escrito artículos para Global Voices) que tomaron sus cursos electivos, y los estudiantes de primer año de todos los departamentos del Seminario de Primer Año, Alex era un guía y un amigo que tenía la admiración de todos, y también un narrador de historias fantásticas. Para estudiantes y colegas de la universidad, era abierto, asequible y una gran persona con la cual intercambiar ideas.

Estamos pensando en su familia.

Como hombre de muchos hogares temporales, Alex estaba en Kabul para embarcarse en otro periodo de investigación y enseñanza en la Universidad Norteamericana de Afganistán [en]. Pocos días antes de su muerte, le escribí que tenía muchas ganas de iniciar una nueva serie de mensajes sobre la naturaleza y forma de la influencia china en este fascinante, bello y torturado país. Ahora esos envíos no se escribirán nunca y los estudiantes a los que enseñaba extrañarán la tremenda riqueza de conocimiento, experiencia y color que llevaba al salón de clases. Cuando el talibán cortó su vida tan brutalmente, castigaron a compatriotas afganos.

Como comunicó su amigo y coescritor Raffaello Pantucci por correo electrónico el 17 de enero, “se extinguió una luz brillante”.

Chris Rickleton dirige el proyecto pasantes de GV Asia Central en la Universidad Americana de Asia Central en Biskek, Kirguistán.

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