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La dependencia de la televisión rusa independiente

Categorías: Europa Central y del Este, Rusia, Economía y negocios, Medios ciudadanos, Periodismo y medios, Política, RuNet Echo
Who is to blame for the demise of TV Rain? Images mixed by Kevin Rothrock.

¿Quién es el culpable del cierre de TV Rain? Imágenes mezcladas por Kevin Rothrock.

A lo largo de finales de enero y principios de febrero, siete proveedores de televisión por satélite y cable decidieron dejar de transmitir TV Rain, la única emisora independiente de noticias en Rusia, reduciendo [1] [ru] su audiencia a nivel nacional de algo más de 10 millones de hogares a unos 2 millones. El catalizador de los problemas de TV Rain fue una encuesta llevada a cabo en enero sobre el asedio de Leningrado durante la Segunda Guerra Mundial, que autoproclamados patriotas rusos consideraron que se había hecho de forma ofensiva. La aparente mano dura con el canal de televisión generó una oleada de enfado entre los internautas rusos, muchos de los cuales acusaron al Kremlin de forzar a los proveedores del servicio por cable a abandonar TV Rain.

El principal inversor en TV Rain, Aleksandr Vinokurov, declaró en una conferencia de prensa [2] [ru] el 4 de febrero de 2014 que el canal está “completamente seguro” de que las compañías que ahora se retiran lo hacen “bajo presión.” Aunque él no ha querido dar nombres, Julia Ioffe, de The New Republic, publicó [3] [en] unos días antes que el subdirector de personal de Vladimir Putin, Alexey Gromov, y otro alto cargo, Sergey Chemezov, habían llamado varias veces a los operadores de televisión por cable y satélite, requiriéndoles que «finiquiten» el canal.

Mientras que los comentarios de Vinokurov del 4 de febrero reafirman la percepción generalizada de que TV Rain está enfrentándose a censura política, también parecen haber precipitado reacciones negativas hacia el canal, llevando a algunos blogueros a resaltar un trasfondo financiero que quizá aminora el verdadero grado de persecución política.

En sus comentarios, Vinokurov ofreció [4] [ru] permitir que los operadores de televisión por cable y satélite emitieran TV Rain de forma gratuita durante la temporada 2014. Escribiendo para politcom.ru, la analista Tatiana Stanovaya preguntó [5] [ru] por qué Vinokurov está tratando de afrontar un problema político con soluciones de “marketing” (horas antes, en un post [6] [ru] de Facebook, Stanovaya llegó incluso a llamar “naíf” a Vinokurov). Para otros internautas, el enfoque de la rueda de prensa en cuestiones de “marketing” trasladó la atención de ‘la represión por parte de un régimen sangriento’ hacia cuestiones relativas al negocio televisivo y el turbulento pasado de TV Rain en la industria.

¿Por qué, después de todo, la oferta de Vinokurov se extiende solo al final de año? ¿Cuál es el incentivo para firmar con TV Rain, si los operadores deben negociar nuevos contratos (de pago) en 2015? Stanislav Apetian, el bloguero conocido como Politrash (notorio por sus contactos con el oficialismo ruso y por ataques al líder de la oposición Alexey Navalny), se agarró a este detalle, afirmando al día siguiente en LiveJournal [7] [ru] y Facebook [8] [ru] que los problemas de TV Rain eran más económicos que políticos.

A partir de un informe [9] [ru] de junio de 2013 publicado en Forbes.ru, Apetian detalla el crecimiento de TV Rain desde abril de 2010, señalando que los problemas de la emisora con los operadores de cable y satélite son tan viejos como la misma TV Rain. En el pasado, la principal disputa con operadores como “Tricolor” ha consistido en quién debe pagar a quién. Durante su primer año de existencia, prácticamente nadie estaba interesado en dar servicio a TV Rain, a menos que el canal aceptara pagar por el privilegio. El mayor proveedor de cable en Moscú, Akado, emitió el canal durante una semana en 2010 y después interrumpió el servicio. Meses más tarde, la compañía por satélite NTV+ aceptó dar servicio a TV Rain, pero solo después que Sindeeva recurriera a Natalia Timakova, una amiga cercana que ocupaba el cargo de secretaria de prensa para el entonces Presidente Dmitri Medvedev.

A finales de 2011 y comienzos de 2012, Vinokurov, cuya fortuna privada financia TV Rain, buscó activamente inversores externos para compartir la carga (y con suerte los futuros beneficios) de mantener la emisora. Cortejó el dinero de Mikhail Prokhorov y Alisher Usmanov, dos de las personas más ricas de Rusia, ambos estrechamente conectados con el Kremlin. Vinokurov no consiguió llegar a un acuerdo con ninguno de ellos, declarando a Forbes.ru que sus ofertas para invertir en TV Rain eran poco satisfactorias. El fracaso en conectar la emisora con algún grupo de la poderosa élite rusa tendría posteriormente un gran coste para TV Rain. Parece en cambio que Vinokurov y Sindeeva ‘apostaron al caballo equivocado,’ poniendo sus esperanzas en el Presidente Medvedev.

Incluso desde sus comienzos, la lealtad a Medvedev nunca fue fácil. A finales de marzo de 2011, Sindeeva retiró de la parrilla el programa más popular del canal, “Poeta y ciudadano,” afirmando que determinadas declaraciones en el programa dirigidas a Medvedev fueron demasiado críticas. Después de redactar un post en Facebook explicando sus razones para este acto de censura, Sindeeve llegó a aparecer [10] [ru] en la misma TV Rain para defender su decisión [11] [ru] en directo.

President Medvedev visits TV Rain's studio, 25 April 2011, Kremlin photo service, public domain. [12]

El Presidente Medvedev visita el estudio de TV Rain. Medvedev en el centro, Natalia Sindeeva a la derecha. 25 de abril de 2011, servicio fotográfico del Kremlin, dominio público.

TV Rain es a menudo descrita como un producto del deshielo político ocurrido en Rusia durante la presidencia de Medvedev entre 2008 y 2012. Mientras que esta percepción parece implicar que TV Rain brotó espontáneamente, Apetian señala que la cadena no consiguió verdadera cobertura por cable y satélite hasta abril de 2011, cuando el Presidente Medvedev (a menos de un mes del escándalo en torno a “Poeta y ciudadano”) visitó personalmente las oficinas del canal en el centro de Moscú. A las pocas semanas de la visita de Medvedev, Akado estaba emitiendo TV Rain de nuevo, incluso pagando a la cadena unos “simbólicos” 28 dólares al mes por los derechos. Poco después, hasta 13 operadores distintos estaban emitiendo el canal a lo largo del país – todos ellos de pronto dispuestas a aceptar el rechazo de TV Rain a pagarles.

Muchas de estas compañías de televisión por cable y satélite están ahora retirándose de TV Rain. Algunas aducen indignación moral, echándole en cara su paso en falso en la cobertura del Sitio de Leningrado, mientras que otras citan motivos económicos [13] [ru]. Los directores de los operadores rusos de cable y satélite han saltado ante la oportunidad de hundir TV Rain. Esta oportunidad existe gracias a la creciente hostilidad por parte del ‘aparato’ ruso y el declive de la influencia política de Medvedev. Pero ¿son suficientes las habladurías en la Duma y unas pocas llamadas enfadadas por parte de un oficial antiguamente exportador de amas para persuadir a toda la industria, si esa industria no tuviera previamente ganas de deshacerse de TV Rain?

El comentarista Anton Orekh, de Echo of Moscow, hizo exactamente esta pregunta en su blog [14] [ru] el 4 de febrero, argumentando que los operadores de cable y satélite pueden matar dos pájaros de un tiro al cesar su servicio con TV Rain, contentando a los conservadores rusos y deshaciéndose de un problemático productor de contenido al que nunca quisieron en primer lugar.

El desarrollo de TV Rain sugiere que su relativo éxito fue más una cuestión de protección política (ahora desaparecida) que de astucia empresarial. El canal perdió su patrocinador antes de conseguir el impulso necesario para mantenerse por sí mismo. Ahora los políticos y los empresarios parecen decididos a verlo marchitarse y morir. Lo cual podría muy bien ocurrir – y pronto.