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Simón Bolívar, ¿gran libertador o gran dictador?

SimónBolívar

Simón Bolívar, óleo de José Gil de Castro. Imagen de Wikimedia, usada bajo licencia Creative Commons.

El pasado 24 de julio se conmemoró otro aniversario del nacimiento del libertador Simón Bolívar. En su natal Venezuela, se celebró la ocasión incluso con el estreno de una película sobre la vida de Bolívar, pero en otros países como el Perú, la cosa no pasó de algunas ceremonias protocolares. Y es que en este país andino no hay un muy buen recuerdo de don Simón.

Antes de hablar del paso de Bolívar por el Perú, conozcamos algo de su personalidad. El periodista Álvaro Vargas Llosa escribe en un artículo que Bolívar fue mejor caudillo que los demás líderes latinoamericanos de la época, pero que precisamente “el caudillismo es todavía el corazón del problema latinoamericano”.

José García Hamilton, un estudioso argentino de Bolívar, considera que el Libertador fue consistentemente dictatorial: “En su carta desde Jamaica (1815) y en la Convención Constituyente de Angostura (1819), Bolívar postula un sistema político con presidente vitalicio, una cámara de senadores hereditarios integrada por los generales de la independencia… La Convención de Angostura no aprueba este sistema para Venezuela ni tampoco la aprueba para Nueva Granada la siguiente convención de Cúcuta, pero luego Bolívar, en la flamante Bolivia, redacta personalmente una constitución con esas características, que luego es aprobada para el Perú. Luego pretende que ese sistema se extienda a la Gran Colombia, pero Santander rechaza que esa sanción se haga mediante atas populares, por no ser un procedimiento legal. “No será legal”, contesta Bolívar, “pero es popular y por lo tanto propio de una república eminentemente democrática”.

Un tema controvertido es el de la poca afección de Bolívar por los indígenas que casi cae en el racismo. En un blog anónimo, un estudiante reflexiona sobre un texto analizado en la clase que recibió de la profesora Cecilia Méndez Gastelumendi:

Antes de llegar a Perú, Simón Bolívar tenía una visión del indigena idealista […]. Pero en 1822, atravesando los Andes, Simón Bolívar se enfrento a la rebelión de los pastusos, que acosaban a su ejército, usando técnicas de guerrillas. Desde entonces su visión cambió radicalmente: el ser apacible se convirtió en bestia salvaje, bruta, despreciada, degradado. “Esos demonios merecen la muerte”: si es que algo siguió constante en el pensamiento bolivariano, fue su visión de los indígenas como seres incapaces de una concepción política. Pero si no se apartaban voluntariamente de la sociedad política, solo la aniquilación podía resolver el problema.

El Perú se recuerda a Bolívar como quien desmembró el territorio patrio. Según el historiador peruano Hugo Pereyra Plasencia, es necesario acudir a las fuentes primarias (cartas, periódicos, documentos oficiales) para que quede “claro que nosotros los peruanos le caíamos terriblemente antipáticos a Bolívar” y argumenta que para él, el Perú era una amenaza:

Bolívar tuvo muy clara esta percepción y, de hecho, por eso hizo todo lo posible por crear un hegemón alternativo: la Gran Colombia, que estuvo integrado por las actuales Colombia, Venezuela y Ecuador, con pretensiones sobre Guayaquil y sobre el río Amazonas y su gigantesca área circundante. La Gran Colombia nació así como un contrapeso al supuesto peligro peruano.

Para la época del famoso encuentro de Guayaquil entre Bolívar y el General Don José de San Martín en 1822, ya el primero había declarado a Guayaquil bajo el protectorado de la Gran Colombia, lo que en la práctica significó su anexión a ese país, aunque Guayaquil en ese entonces era territorio peruano. Además, sostiene Pereyra:

En 1823, Bolívar llegó al Perú no tanto por dar la libertad a sus hermanos peruanos que sufrían las cadenas del absolutismo (idea que él siempre manifestaba de modo grandilocuente y, por supuesto, hipócrita), sino principalmente por el interés geopolítico de destruir de raíz lo que consideraba como una amenaza para la Gran Colombia, […] Por eso se crea Bolivia, para cortarle las patas al “monstruo” peruano,

De la época que pasó Bolívar en el Perú también hay mucho que contar, adermás de su labor militar libertaria que culminaría con la victoria de Ayacucho en 1824. El venezolano Antonio Escalera Busto relata:

Una vez completada la independencia peruana, Bolívar convoca de nuevo al Congreso Constituyente el 10 de febrero de 1825 […] Este Congreso nombra a Bolívar “Padre y Salvador de la Patria” y ordena que se erija la estatua ecuestre en la plaza del Congreso, donde está actualmente, así como el pago, como una “pequeña demostración de reconocimiento” de una recompensa al Libertador de 1.000.000 de pesos, cantidad que representaba, más o menos, la tercera parte del presupuesto anual del Perú de la época.

​Ya instalado oficialmente como Dictador del Perú, ​sus actos de gobierno ​dejar​o​n mucho que desear y ​hasta fuer​o​n lesivos a la población indígena peruana​, a la que despreciaba, como ya hemos mencionado:

En abril de 1825, Bolívar, en uso de sus plenos poderes, dispone la anulación de la emancipación de los esclavos que había decretado San Martín […] el 11 de agosto de 1826, Bolívar implanta de nuevo el tributo del indígena, que ya había sido eliminado […] por San Martín el 27 de agosto de 1821.

Algunos autores defienden el decreto de Bolívar por la justificación de proveer recursos a un Estado casi en estado de insolvencia. Que el Estado estaba casi en quiebra es cierto, pero no justifica que se recurriese a un tributo solo por la raza y no por la cuantía de la riqueza del ciudadano.

El venezolano Ramón Urdaneta, enterado de la poca devoción que inspira Bolívar en el Perú, investigó en diversas fuentes y publicó datos interesantes en su blog:

[…] el economista e historiador Herbert Morote, lo tilda en calidad de “enemigo público Nº 1 del Perú”, pues “fue un hombre de derecha y no introdujo ninguna reforma social en el país […]. Añade el estado de presión que Bolívar mantuvo en el Perú, mandando a fusilar a sus opositores, hasta por sospechas infundadas […]. A Bartolomé Salom el caraqueño en febrero de 1824 le escribe “Esto está lleno de partidos y todo plagado de traidores. empìezan a tenerme miedo… se compondrá todo esto con la receta de las onzas de plomo…”. A lo que se suma lo escrito por el americano Hiram Paulding sobre que Bolívar le expresó que los “peruanos eran unos cobardes y que, como pueblo, no tenían una sola virtud varonil”.

Así parece cierta la cita que reproduce Jorge Sayegh en su blog:

Jorge Basadre, el historiador peruano más reconocido, dice que Bolívar fue un romántico en 1804, diplomático en 1810, jacobino en 1813, paladín de la libertad en 1819 y genio de la guerra en 1824. Sugiere el historiador que en los años 1825 y 26 al Perú le tocó el peor de los Bolívares, el “imperator”.

Efectivamente no sólo Bolívar se hizo declarar Dictador por el Congreso, si no que impulsó y obtuvo en 1826 la aprobación irregular de una constitución vitalicia con él como presidente vitalicio. Con el viaje de Bolívar a Colombia, su gobierno encargado duró poco y el Cabildo de Lima derogó en 1827 la constitución que tuvo una vigencia de sólo 50 días. En otro post, Antonio Escalera Busto concluye:

Para el escritor peruano Félix C. Calderón el juicio de valor sobre Bolívar es: “El Bolívar que aparece con la lectura de sus propias cartas disponibles es un hombre ambicioso que comete el grave error de manchar su incuestionable trayectoria libertaria con los sueños de opio de una dictadura perpetua, aun a costa de volver a hipotecar la independencia de los pueblos que había supuestamente libertado. No es el santo varón desprendido y desinteresado, ni un demiurgo consumado que solo busca sembrar paz y concordia entre los pueblos; sino un habilísimo taumaturgo del lenguaje que ha descubierto en las palabras la mejor manera de ocultar sus non sanctas intenciones”.

Como apunta el abogado Freddy Centurión: “La derrota de la Constitución Vitalicia en el Perú fue el comienzo del fin del Libertador. De allí en adelante su sueño se derrumbaría como un castillo de naipes, para ser condenado en Colombia al destierro y morir tuberculoso en 1830″.

Este post es una versión abreviada del original que apareció en el blog Globalizado.

10 Comentarios

  • Victoria Tinta

    Muy buena, mi llamó la atención, será traducido al idioma aymara.

  • […] dass der Film ein Kassenschlager werden würde, worüber bereits die Global Voices auf Spanisch berichtete, und in den sozialen Netzwerken musste man nicht lange auf die Reaktionen der Kinobesucher warten. […]

  • […] několika málo dní dosáhl film značného komerčního úspěchu a na sociálních sítích se brzy objevily reakce diváků. V době, kdy je Venezuela rozdělena […]

  • NO CUESTIONO A LAS PERSONAS QUE TIENEN UN CONCEPTO DIFERENTE DE BOLIVAR PERO EN LA GUERRA TODO ES MUY CRUEL ACASO NAPOLEON NO FUE DURO PERO LA HISTORIA SE ENCARGA DE LA VERDAD LO QUE HIZO SIMON BOLIVAR ES UNA PROEZA IR EN CABALLO O A PIE COMBATIR CASI SIN EQUIPO A VECES A MILES DE KILOMETROS DE DISTANCIA DE SU PAIS Y SACAR AL LEON IBERICO YA ES COMO UN MILAGRO Y EL LO LOGRO CON SUS COLABORADORES PERUANOS COLOMBIANOS ECUATORIANOS ARGENTINOS CHILENOS BOLIVIANOS Y HASTA BRASILEÑOS TANTO ESTRES CAMBIAN A UNA PERSONA PERO A LA FINAL FUE UN GRAN HOMBRE Y LIBERTADOR

    • partisano

      NEGATIVO, la teoria de Simon Bolivar desmostro ser inaplicable al genero humano. Los humanos son por naturaleza ambiciosos y avidos por imponerse ante su semejante. El cortisimo tiempo que duro su fiebre de Grancolombia lo demuestra, sumado a su perfil personal poco publicitado pero existente: rasgos de dictador e implacable adversario. Quienes en el siglo 21 creen que sus principios son los que salvaran al mundo son unos romanticos soñadores poco practicos que arrastran a otros a embarcarse en una linea condenada a desparecer o a mantenerse con brutalidad t despotismo. No por ideologia sino por naturaleza humana. Quien es poseedior de un porsche , jamas querra compartirlo con todo su vecindario. Siempre soñara con un ferrari y se esforzara por ese sueño poco noble, pero real y alcanzable.

      • Adriana

        MUY BUENA SU PUNTO DE VISTA. AYUDARÍA A CREAR UN ENSAYO SOBRE EL PENSAMIENTO DE BOLÍVAR?

      • Carlos Garcia

        No soy bolivariano, soy latinoamericano, y creo que las historias cambian según el poder en turno, hoy en Venezuela existe el bolivarismo hecho para los venezolanos, mañana – es decir en un futuro – habrá un poder que lo abole y trate de desaparecer. Así son los historiadores con el poder presente. Ni modo, por lo pronto a tragar bolivarismo derechistas de Trump.

    • Pedro

      Es bueno saber que él era hijo de españoles, de padres españoles que se habían ido a vivir a esas tierras americanas bajo potestad jurídica de Imperio español. En suma, la ruptura con España fue prácticamente una guerra civil.

  • A través de la historia, nos han vendido héroes que no existen. Todo aquel que quiera luchar por otros; lo hace con la intención de sacar beneficio propio. La heredad de Bolivar lo único que nos deja es que nuestros presidentes de América del sur quieran perpetuarse en el poder a través de dictaduras que cada día acaban con la voz del pueblo.

  • es cierto lo que dice la pagina los demas no

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