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¿Querías ver el Carnaval de Santa Lucía en la tele este año? Me temo que no hay suerte

The King and Queen of the Bands competition at St. Lucia's 2013 Carnival; photo by flickr user Addy Cameron-Huff, used under a CC BY 2.0 license.

El Rey y la Reina de la competencia de bandas en el Carnaval de Santa Lucía de 2013. Foto del usuario de Flickr Addy Cameron-Huff y usada bajo licencia CC BY 2.0.

Tanto los santalucianos que se encontraban en la isla como aquellos en el extranjero que no pudieron ir al carnaval de la isla caribeña (finalizado el martes 22 de julio), lo tuvieron difícil este año para sintonizarlo debido a la decisión de no emitir muchos de los eventos del festival en televisión, incluyendo la final de la competencia de música calipso.

La Agencia de Planificación y Administración del carnaval declaró de forma oficial que la razón de esta decisión era la pérdida de ingresos:

Esta decisión sirve para reforzar la recaudación de los eventos más importantes del Carnaval luciano, que siempre se han emitido en televisión y en algunos casos en directo en plataformas online. Sin embargo, todos los espectáculos seguirán emitiéndose en directo en las diversas radios asociadas.

Los carnavales llevados a cabo por toda la región son una tradición cultural que se remonta a una fiesta pagana, observada inicialmente por los egipcios, griegos y romanos y adoptada posteriormente por la Iglesia Católica bajo el nombre de Carne Vale (“Adiós a la carne”) e introducida en el Caribe con la llegada de los europeos dueños de las plantaciones. Los esclavos veían a sus amos celebrarlo con extravagantes bailes de máscaras, de los que eran excluidos, e imitaban en tono burlón su comportamiento.

Cuando llegó su emancipación, los antiguos esclavos cambiaron completamente el carnaval tradicional africanizándolo con tambores y movimiento y transformándolo en un festival en la calle que ha evolucionado y ha resistido hasta el día de hoy como una mezcla de música y bailes de máscaras. En parte arte, en parte teatro, el carnaval es una bestia compleja que fusiona fantasía y folclore, música de tambores y sátira política.

El lunes y el martes de carnaval se celebran normalmente en los días precedentes al Miércoles de Ceniza, para seguir el calendario romano y católico, tras el cual todas las indulgencias relacionadas con el placer deben ser penalizadas durante los 40 días de Cuaresma posteriores. Sin embargo, hace quince años, debido a la férrea competencia de otros eventos más grandes y populares, como el Carnaval de Trinidad y Tobago, el gobierno santaluciano cambió las celebraciones del carnaval del país a mediados de julio con la esperanza de atraer más turistas.

Cuando el Carnaval de Santa Lucía se acercaba a su máximo apogeo, los espectadores y el personal de medios de comunicación usaron las redes sociales para mostrar su desagrado con la decisión de prohibir cualquier difusión en directo de los eventos. Clinton Reynolds mostró su enfado en el grupo de Facebook “St. Lucians Aiming for Progress” y pensó que el fundamento no era correcto:

¡Qué regresivo! ¿Los organizadores pensaron en los santalucianos en la diáspora, en aquellos que están en otros países y en los extranjeros que podrían estar interesados en formar parte del Carnaval de Santa Lucía viendo las competencias tal cual ocurren? ¿Y qué ocurre con los fans locales que por cuestiones físicas son INCAPACES de asistir? ¡Espero que esta decisión haga que la recaudación se dispare!

Caron Tobierre pensaba que los organizadores realmente podrían hacer dinero con las emisiones en directo:

Si lo que les preocupa es el bolsillo, créanme, habrían considerado la emisión en directo más en serio porque la oportunidad de recaudación es enorme si se hace bien. Durante los últimos 3 años, lo que recaudaron de esto fue probablemente más de 50.000 dólares y de las discusiones que empezaron el año pasado, las oportunidades de aumento estaban muy presentes.

Shayne Cherry también mantuvo que la decisión era regresiva, sobre todo para los artistas del país, que de otro modo podrían estar ganando publicidad necesaria:

Parece que vamos para atrás…Alguien está engañando a estos pobres artistas, y están haciendo que vayan para atrás en vez de para delante. Ahora mismo, nadie de la Caribana (un Carnaval de las Indias Orientales enorme en Toronto), del Día del Trabajo (el gran desfile caribeño de Nueva York), o de Notting Hill (un acto anual de carnaval en Londres] organiza comités pensando en ti. Pero tú esperas que te llamen más tarde para un concierto. Piensas que Machel [Montano, la estrella de soca más importante de la región, cuya música se ha convertido en un sinónimo de Carnaval] no entiende la importancia de una cámara y de asegurarse que la gente lo vea… ¿Cómo vas a hacerte famoso si no [creas] tu imagen ahí fuera?

Nadia Cauzabon hizo ver que emitir los espectáculos del carnaval los hacían más accesibles a los santalucianos, incluso a aquellos que están en la isla:

Llevo diciendo esto desde la semana pasada y ni siquiera voy a hablar de la diáspora. Todos esos actos “nacionales” ocurren en el norte (Castries/Gros Islet). ¿Qué pasa con aquellos de nosotros que viven en el resto de la isla? ¿Cuántos pueden permitirse el viajar a estos espectáculos?

Chad Alexander se hizo eco de esto, afirmando que la idea de que se emitieran los actos de hecho podría hacer que parecieran más grandes y más atractivos. También estaba sorprendido de lo flojos que fueron los esfuerzos publicitarios del festival, que, a su parecer, deberían haber sido más grandes, teniendo en cuenta que la emisión ya no era una vía con la que promover el calendario del carnaval:

No voy a fingir saber de marketing, ventas y eventos, pero desde el punto de vista de Joe Public, la puesta en escena de producciones de calidad, junto con la emisión en directo, pueden servir para crear el “ambiente promocional” que hace que la gente quiera formar parte de este festival… [el] efecto de arrastre. Y nos demos cuenta o no, esto tiene el doble papel de hacer publicidad para los eventos de años posteriores. Con la emisión en directo, algún santaluciano de algún lugar hará planes para ir al carnaval del año que viene… y animará a sus amigos no santalucianos a acompañarle.

No obstante, con todas las opciones tecnológicas que hay disponibles estos días, ¿podría haber otra opción? Un usuario de Facebook de la diáspora, Kermz Francis, sugirió que el Carnaval de Santa Lucía podría haberlo tenido todo. Podría haber hecho que las festividades se pagaran por visión: “Ambos puntos de vista tienen su mérito, pero no veo daño alguno en cobrar a la gente que quiera ver los espectáculos en directo”.

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