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¿Por qué los artistas de Singapur rechazaron el esquema de auto-censura del gobierno?

The Singapore government has banned the public screening of this film because it is deemed as a threat to the national security.

El gobierno de Singapur ha prohibido la proyección pública de esta película porque es considerada como una amenaza a la seguridad nacional.

La decisión de Singapur de prohibir la proyección pública de un documental que contenía una entrevista con seis exiliados políticos ha centrado la atención en como el país está regulando e incluso censurando la industria del arte y del entretenimiento.

La película “A Singapur, con amor” fue clasificada por la Autoridad para el desarrollo de los medios (MDA en inglés) como “no permitida para todas las clasificaciones” porque es considerada como amenaza a la seguridad nacional. La MDA se retractó después, declarando que la película puede tener proyecciones privadas pero solo con propósitos educativos y no-comerciales.

Muchos habitantes de Singapur han denunciado ya a la MDA por prohibir un documental que ha recibido críticas favorables y premios en muchos festivales fuera de Singapur. Rogaron al gobierno que reconsiderase su decisión y permitiera al público, especialmente a los jóvenes, escuchar las historias de los exiliados que salen en la película.

El partido en el poder de Singapur, el Partido de Acción Popular (PAP), ha estado en el poder desde la mitad del siglo pasado. Declara que algunos de los exiliados entrevistados en la película son líderes comunistas que intentaron derrocar al gobierno en la década de 1960.

Muchos discreparon, argumentando que esta es una razón aceptable para prohibir la película o categorizarla como amenaza a la seguridad nacional. Los artistas firmaron una petición en línea a favor de que la película se haya descrito con la clasificación dada por la MDA como una forma de censura que “no hace nada por promover una sociedad vibrante e instruída.”

Tan Pin Pin, la directora de la película, esperaba que la película provocase conversaciones sobre el pasado del país. “Necesitamos tener confianza en ser capaces de encontrar las respuestas sobre nosotros mismos, para nosotros mismos,” dijo en un estado de Facebook.

La controversia ha reavivado el debate sobre las políticas puestas en marcha por la MDA para supervisar las artes. La clasificación “no permitida para todas las clasificaciones” puede parecer inofensivo, pero es habitual prohibir un trabajo de arte que socava el interés nacional o si va a “causar sentimientos de mala voluntad entre los diferentes grupos raciales o religiosos o va a causar ofensa a algún grupo racial o religioso, o va a glorificar estilos de vida o comportamientos contrarios a las normas sociales, o van a ser excesivas y/o de explotación en sus representaciones.” Es la MDA la que decide si un trabajo artístico o una actuación es segura para el visionado público.

Quizás reconociendo que este mecanismo suele conducir a enfrentamientos entre el gobierno y la comunidad artística, la MDA propuso el sistema de licencia de condiciones artísticas el pasado mayo, que promueve la “auto-clasificación y “co-regulación” en las artes.

Bajo el sistema propuesto, los grupos artísticos con un historial probado pueden auto-clasificar sus trabajos. Esta parecía una mejor alternativa comparada con la práctica actual de requerir a un grupo artístico inscribirse para una licencia dos meses antes de una actuación.

Para Arts Engage, una red de artistas de Singapur, el sistema propuesto por la MDA es aún restrictivo. Argumentaron que también es engañoso usar el término auto-clasificación porque los “asesores de contenido” de la MDA continuarán revisando la clasificación. Además, el nuevo reglamento especifica que las “actuaciones improvisadas, o aquellas que tocan temas relacionados con la raza, la religión o la política, todavía tendrán que ser sometidas a la MDA para un licencia basada en eventos.”

Arts Engage describió a los “asesores de contenido” como “esencialmente funcionarios de la MDA por poder.” También se mostraron en desacuerdo con que los artistas tuviesen la libertad para auto-clasificar sus trabajos ya que estos siguen estando “sujetos a las directrices y criterios establecidos, previamente determinados por la MDA.”

Dado que una clasificación errónea será penalizada, el grupo también advierte que esto podría hacer la “auto-censura más frecuente.” El siguiente vídeo, que contó con artistas destacados de Singapur, resume la posición de Arts Engage:

Después de llevar a cabo una consulta pública, la MDA estuvo de acuerdo con retirar el sistema propuesto en agosto. Pero una semana después, la MDA ordenó la prohibición del documental de Tan Pin Pin.

El régimen de censura todavía existe porque la Ley de entretenimiento y encuentros públicos (PEMA en inglés) permanece en vigor. Es la ley que permite a la MDA y a la fuerza de policía de Singapur “suspender o cancelar una licencia de entretenimiento pública si esta es contraria al interés público, indecente/inmoral/ofensiva/subversiva o impropia en su naturaleza.”

La ley le da el poder a la MDA para aprobar los trabajos artísticos con “contenido aceptable”:

To ensure that the content regulation system is guided by community views on acceptable content, while not compromising the overarching need to uphold community values, support racial and religious harmony, and safeguard national and public interests.

Para asegurar que el sistema de regulación de contenidos esté guiado por las opiniones de la comunidad sobre el contenido aceptable, sin comprometer la necesidad general de mantener los valores de la comunidad, apoyar la armonía racial y religiosa, y salvaguardar los intereses nacionales y públicos.

Tal vez es hora de revisar el marco legal que socava la libertad de los artistas. Arts Engage propuso esto en oposición al sistema de “auto-censura” propuesto por la MDA:

The current model of the MDA as gatekeeper and mediator between artists and disgruntled members of the public is deeply flawed. It sets up a false dichotomy of ‘artists versus community’, perpetuating the notion that society needs to be protected from its artists.

El modelo actual de la MDA como guardián y mediador entre los artistas y los miembros descontentos de la población es erróneo. En él se establece una falsa dicotomía de “artistas contra la comunidad”, perpetuando la idea de que la sociedad necesita ser protegida de sus artistas.

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