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Cada vez resulta más difícil ocultar el creciente problema de corrupción en Turquía

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Dinero en una caja de zapatos. Imagen viral.

En los últimos doce meses el Estado turco ha dado la impresión de haber sido bastante más corrupto. Este es el mensaje que subyace al más reciente Índice de Percepción de Corrupción elaborado por Transparencia Internacional, y publicado el tres de diciembre.

Este anuncio no sorprenderá a nadie que haya estado viviendo en Turquía durante el mencionado periodo.

El año pasado, sobre estas fechas, los ciudadanos turcos se despertaron con la noticia del mayor escándalo de corrupción de la historia moderna del país. Representantes políticos clave, incluyendo ministros del Partido de la Justicia y el Desarrollo gobernante y sus hijos, funcionarios, el director ejecutivo de un importante banco de propiedad estatal y un hombre de negocios iraní fueron arrestados por la policía turca y acusados de soborno, blanqueo de dinero, y corrupción. Puesto que la investigación policial aún no ha concluido, el gobierno turco ha prohibido a los medios de comunicación masiva informar sobre el tema.

Tras las detenciones del 17 de diciembre aparecieron fotografías tomadas por la policía que mostraban millones de dólares metidos en cajas de zapatos en la vivienda del director general de Halk Bank, Suleyman Aslan, así como supuestas grabaciones de conversaciones telefónicas en las que el entonces primer ministro Recep Tayyip Erdoğan (actual presidente de Turquía) presuntamente habla con su hijo, Bilal, sobre una estrategia para esconder ingentes cantidades de dinero en efectivo.

Las detenciones dividieron a la opinión pública turca, mientras que los simpatizantes del Partido para la Justicia y el Desarrollo decían que las grabaciones habían sido dobladas, otros expresaron su enfado ante lo que consideraban como una cortina de humo obvia.

El bloguero Deli Gaffar escribió un texto que presenta el resentimiento que algunos ciudadanos turcos sentían entonces contra los supuestos asuntos de familia del Partido de la Justicia y el Desarrollo:

Bu iş bir baba-oğul konusu değildir. Bakanlarla oğulları arasındaki ilişki bir baba-oğul ilişkisini aşmış, bir tür iş ortaklığı da denilebilecek çete birlikteliğine varmıştır. Genellikle oğullar babalarla aynı sosyal çevreyi soludukları için babanın pis işlerine ortak olma, ya da en azından alet olma olasılığı hayli yüksektir. Ancak tersi de olabilir, yüksek ahlaklı bir baba, oğlu yüzünden bozulabilir ya da belki sırf evladını koruma güdüsüyle ilkelerinden taviz verebilir.

Esto no es un asunto de padre e hijo. La relación entre ministros y sus hijos va más allá de una relación paternal, se ha convertido en una unión de tipo banda que también se podría denominar relación de negocios. Normalmente, dado que los hijos viven en la misma esfera social que sus padres, es muy probable que se parezcan a sus padres. Sin embargo, puede ocurrir lo contrario, que un padre moralmente correcto degenere a causa de su hijo, o puede que se comprometa con sus ideales bajo el instinto de proteger a su niño.

En Twitter, la gente tuiteó con las etiquetas #hırsızvar (el ladrón está aquí), #17Aralık (17 de diciembre), y #yolsuzluk (corrupción).

Estas etiquetas siguen siendo frecuentes a doce meses de los acontecimientos, al tiempo que el índice de 2014 de Transparencia revela que Turquía es el país que más se ha deteriorado en los indicadores de corrupción de 2013-14.

El Índice de Percepción de la Corrupción clasifica 175 países, otorgando a cada uno de ellos una puntuación entre 0 (muy corrupto) y 100 (muy honrado). De acuerdo con el índice de Transparencia Internacional, dos tercios de los países del mundo tienen una puntuación por debajo de 50, y ningún país alcanza los 100 puntos. Turquía, que en la anterior publicación del índice tenía 50 puntos, esta vez puntuó 45.

 

Mamá, me han robado la caja de mis zapatos nuevos

El escándalo del 2013 provocó una amplia censura en los medios sociales y masivos. Al acercarse las elecciones presidenciales, en las que ganó Erdoğan, se endurecieron las restricciones del gobierno que aún se mantienen, sobre Twitter y Youtube . A los periódicos y los canales de televisión se les impidió informar sobre la corrupción en la política.

Esta emisión ha sido tan contraproducente… Ahora todo el mundo habla primero sobre cómo roban, y luego hablan sobre esta prohibición…

 

La comisión del 17 de diciembre de hoy, que consiste en la audiencia de los ministros, no se está emitiendo. Larga vida a la volundad nacional, larga vida a la corrupción nacional.

En una rueda de prensa efectuada el 3 de diciembre que señalaba la publicación del índice, en la que estuvo presente un autor de Global Voices, Oya Ozarslan, presidente de la filial turca de Transparencia Internacional, advirtió que la corrupción era un “problema sistemático” en Turquía que requería una “respuesta sistemática”.

Añadió que en el transcurso de un año el caso del 17 de diciembre se había convertido en un asunto de derechos humanos fundamentales y de valores democráticos.

Sin embargo, otros estudios de Transparencia Internacional sugieren que la corrupción se extiende bastante más allá del presidente y su círculo cercano. Según el Barómetro Global de Corrupción de 2013 de la organización, el 21% de los ciudadanos turcos encuestados decían haber sobornado al menos a una institución pública en el último año. Además, el 61% de ciudadanos cree que conocer a alguien en una institución pública cualquiera es un factor muy importante para acceder a un buen servicio público.

 

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