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¿Por qué “discriminación por maternidad” fue uno de los términos más usados en Japón el 2014?

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Foto del usuario de Pixabay tasha. Creative Commons Deed CC0

Cada año, la editorial educativa U-Can publica la palabra japonesa de moda del año, que se elige de entre una lista de 50 nominadas. Muchos de los potenciales ganadores de este año eran vocablos desenfadados, pero entre las diez primeras palabras de moda de 2014 figura una palabra muy seria, mata hara (マタハラ), que significa discriminación por maternidad.

En Japón, el término ha estado en boca de muchos desde que el Tribunal Supremo dictaminase en octubre de 2014 que la decisión de un hospital de Hiroshima de degradar a una fisioterapeuta violaba las leyes de igualdad japonesas. La fisioterapeuta demandó al hospital y reclamó 1.7 millones de yenes (17,000 dólares estadounidenses) por daños y perjuicios.

El 23 de octubre, el Tribunal Supremo desestimó el pleito de la fisioterapeuta, pero también anuló los veredictos anteriores de tribunales inferiores. Devolvió el caso al Alto Tribunal de Hiroshima y, en efecto, ordenó al tribunal que cambiara su veredicto.

Según la orden del 23 de octubre del Tribunal Supremo, “como principio básico, los empresarios no pueden degradar a una trabajadora sin consentimiento por estar embarazada”. Anuló las órdenes anteriores de otros dos tribunales inferiores.

Demanda de mata hara: el Tribunal Supremo dictamina que la degradación debida al embarazo es ilegal.

La discriminación por maternidad hace referencia a los casos en los que los empresarios degradan, aplican recortes salariales, despiden o dan otro tipo de tratos vejatorios a las trabajadoras embarazadas o que han dado a luz. En los últimos años, este tipo de acoso ha aumentado aun cuando la posición de las mujeres ha ido mejorando paulatinamente en la sociedad japonesa.

En internet hay una variedad de opiniones sobre la orden de octubre de 2014:

“Como principio básico, los empresarios no pueden degradar a una trabajadora sin consentimiento por estar embarazada”. 

- ¡Sí! Estoy totalmente de acuerdo, tiene todo el sentido.

Otros han expresado su opinión sobre la propia palabra de moda mata hara:

El problema con la “discriminación por maternidad” es que, por un lado hay que mostrar consideración a las necesidades de las futuras madres, pero por otro, ¿qué hay que hacer con las mujeres que quieren una menor carga de trabajo sin renunciar a su puesto de directoras y que quieren dejar el trabajo con antelación mientras conservan el salario? El hecho es que otros tienen que cargar con el trabajo. En la práctica, es casi como “discriminación positiva por maternidad”.

Otros se han centrado en el efecto que tendría la orden en los empresarios japoneses:

La orden de la “discriminación por maternidad” pone la primera piedra y afectará profundamente las relaciones laborales. Periódico Nikkei Shimbun: “La orden de mata hara inicia una amplia discusión social. Hay más de 3,000 casos pendientes”.

Otras personas sugieren que la orden de mata hara puede cambiar la cultura del trabajo en exceso de Japón, que obliga a los asalariados a trabajar hasta tarde por la noche:

Esto da en el clavo: RT El sistema de trabajo japonés, que se basa tradicionalmente en largas horas de trabajo, puede estar a punto de cambiar tanto para los hombres como para las mujeres. Mata hara no es solo una cuestión de igualdad de género, sino que es la punta del iceberg del tóxico ambiente laboral del país.

También se ha discutido mucho sobre lo que la orden del Tribunal Supremo significa para el nada desdeñable número de trabajadores con contratos a tiempo parcial o de corta duración de Japón.

Comparado con otros países del G7, en Japón tradicionalmente ha habido un número bajo de mujeres que formen parte de la población activa.

Actualmente, a medida que Japón envejece, se espera que el papel de las madres como grupo cobre cada vez más importancia en la población activa. Según el Ministerio de Trabajo de Japón, entre 2005 y 2009, el 38% de las madres continuaban trabajando después de tener el primer hijo. El ministerio espera que en 2020 este porcentaje alcance el 55%.

El 15 de octubre de 2014, el Ministerio de Trabajo declaró que estaba llevando a cabo por primera vez un estudio serio sobre la discriminación por maternidad.

Se espera que, gracias a esta reciente orden del Tribunal Supremo, los empresarios japoneses se vean obligados a considerar y tratar el problema de mata hara.

Al mismo tiempo se abordarán los problemas de las largas jornadas laborales y los asalariados con sobrecarga de trabajo. La orden de mata hara tiene el potencial de crear un ambiente de trabajo mejor tanto para los hombres como para las mujeres, así como de incorporar más mujeres a la población activa, lo que además podría traducirse en un aumento de los beneficios para los negocios.

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