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Anna Allen, o cómo inventar una invitación a una noche de gala

Anna Allen

Anna Allen. Imagen de Wikimedia Commons, con licencia (Attribution-Share Alike 4.0 International).

En la más reciente entrega de los premios Óscar el menú fue tan variado que hubo llantos, risas, emociones, discursos, sorpresas y decepciones. Fue tan variado que no faltaron ni las mentiras.

La actriz española Anna Allen, conocida por su participación en la exitosa serie televisiva Cuéntame cómo pasó, publicó en sus ahora desactivadas cuentas de redes sociales que había sido invitada a la gala de la 87° edición de la entrega de los premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas que se llevó a cabo el domingo 22 de febrero de 2015. El diario El Mundo reprodujo las palabras de la actriz, que sobre su supuesta experiencia había dicho “He podido soñar con la magia del cine. Me ha sorprendido la cantidad de gente que trabaja en los Oscar. Hay cientos y cientos de auxiliares de producción, de equipo de prensa… Es todo tan inmenso y tan abrumador…”.

Pero pocos días después, el mismo diario español El Mundo destapó la historia de que la invitación había sido un invento, que las fotos que Allen publicó en las redes sociales eran burdos montajes, y casi de inmediato diversos medios empezaron a hablar sobre el asunto. Uno de esos sitios fue La Vanguardia, que resumió los hechos:

Ella fingía vivir el sueño americano, explicando que iba a los Oscars, y resulta que la única invitación que había recibido era para actualizar el programa Photoshop que utilizaba para hacer creíble su farsa.
[…]
La fotografía que colgó, como descubrió El mundo, era una farsa. No podía ser una instantánea tomada en la alfombra roja de Los Angeles sino producto del Photoshop. Y la red de mentiras de esta actriz nacida en Girona (supuestamente) en 1982 comenzó a destaparse.

En otro post, La Vanguardia aventuró una explicación de las razones que llevaron a Allen a mentir:

Si ella y su representante eran conscientes que mentían con tal de obtener notoriedad y mejorar el perfil profesional, sólo era un negocio. Pero también podría tratarse del trastorno Folie a deux, conocido como el trastorno psicótico compartido: una persona tiene una creencia delirante y una segunda la comparte.
[…]
Claro que Allen, a primera vista, cumple el trastorno narcisista de personalidad cuyos primeros síntomas son un grandioso sentido de autoimportancia, y estar preocupada por unas fantasías de éxito ilimitado.

Anna Allen no ha dado la cara al público desde que sus mentiras fueron puestas al descubierto. Es más, está con paradero desconocido y ha desactivado sus cuentas en redes sociales sin dar ninguna explicación. En donde sí ha habido reacción ha sido en Twitter, donde las burlas y el humor no han faltado:

Anna Allen apareció con mentiras en los Óscar.

Aún está por verse si Anna Allen dará alguna explicación o si todo seguirá quedando en el plano de las especulaciones.

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