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Prohibido de hacer películas, este cineasta iraní ignoró a su gobierno y le está rindiendo frutos

Screenshot of Jafar Panahi from his film "Taxi" via YouTube user moviemaniacsDE

Foto de pantalla de Jafar Panahi de su película “Taxi” vía el usuario de YouTube moviemaniacsDE.

Este artículo y reportaje de radio de Shirin Jaafari para The World originalmente apareció en PRI.org el 17 de febrero del 2015, y es republicado como parte de un acuerdo para compartir contenido.

¿Que se hace cuándo el gobierno le prohíbe hacer películas? Ignorarlos, de forma espectacular.

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Eso es lo que el cinematógrafo iraní Jafar Panahi ha hecho. En el 2010, Irán le prohibió hacer películas durante 20 años después de que el gobierno lo acusó de trabajar en un documental sobre el levantamiento en Irán. También se le prohibió dejar el país.

Pero sólo un año después, el presentó un documental llamado “Esto no es una película”. Hecho en su departamento y filmado con una cámara digital y un iPhone, fue mostrado en el Festival de Cine de Cannes, después de supuestamente ser contrabandeado de Irán en un USB que iba oculto dentro de un pastel.

Ahora Panahi se las ha arreglado para que una de sus películas esté en frente del jurado de un gran festival internacional de cine, está vez en Berlín. Su última película, titulada “Taxi”, sucede totalmente dentro de un taxi amarillo que serpentea por las calles de Teherán.

“Incluye una serie de platicas del Sr. Panahi como un no tan anónimo conductor de taxi y con algunos ciudadanos ordinarios… un maestro, una ama de casa, su propio sobrino”, explica Jamsheed Akrami, un amigo cercano de Panahi y profesor de cine de la Universidad William Paterson en Nueva Jersey.

Los taxis compartidos son algo común en Irán, y Panahi usa esto para su ventaja. “En ausencia de medios de comunicación libres en Irán, los taxis se han convertido en espacios dónde la gente puede compartir sus quejas con el conductor y sus compañeros pasajeros”. dice Akrami.

Sacar “Taxi” fuera de Irán y mostrarla en la gran pantalla en Berlín fue logro suficiente, pero la película no se detuvo ahí: ganó el premio Oso de Oro a mejor película del festival. Pero ya que Panahi no puede ir allá para recoger el precio, su sobrina, Hana Saeidi, lo recibió en su nombre. Saeidi interpreta a una de los pasajeros en “Taxi”.

El cineasta prohibido en Irán, Jafar Panahi, se reunió con su Oso de Oro.

“No soy capaz de decir nada, estoy muy conmovida”, dijo ella, llorando mientras aceptaba el premio.

Akrami le habló a Panahi por teléfono poco después de que los ganadores fueran anunciados. Sus conversaciones normalmente se centran en los retos que enfrenta Panahi en Irán, dice Akrami, pero no está vez.

“Él estaba muy contento, yo estaba muy contenta, así que para variar fue una conversación muy buena”, dijo.

Akrami dice que sería fácil, dadas las circunstancias, que Panahi dejara de hacer cine para siempre. “Es una buena excusa cuando el gobierno te prohíbe hacer peliculas”, dijo. “Algunoas personas dirían: Ok, no puedo hacer más películas”. Pero no Panahi. No es de los que se intimidan.

De hecho, dice Akrami, Panahi probablemente ya este pensando en alguna forma de hacer, y contrabandear, su próxima película.

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