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Quince años después, no hay justicia para los estudiantes gambianos

Omar Joof, exiled former student leader who led the demonstration in April 2000. Photo from his Facebook page.

Omar Joof, exiliado exlíder estudiantil que lideró la manifestación en abril de 2000. Foto de su página de Facebook.

El 10 y 11 de abril de 2000 siguen siendo los días más oscuros de la historia del activismo estudiantil gambiano. En esos funestos días, oficiales de seguridad abrieron fuego contra manifestantes estudiantiles y mataron a más de una docena, además de un periodista y un voluntario de la Cruz Roja, y dejaron muchos heridos. Pero quince años después, los autores de esos crímenes siguen prófugos.

Desde las víctimas y sus parientes hasta personas que se solidarizan con ellos, los gambianos han recurrido a internet para expresar sus sentimientos. Algunos están pidiendo a las autoridades que investiguen y lleven a los culpables ante la justicia, mientras mucha gente aún parece pensar que las víctimas merecen reconocimiento oficial con un día de conmemoración.

Some of the victims of April 2000 shooting in Gambia. Photo by Democratic Union of Gambians Abroad (DUGA). Used with permission.

Algunas de las víctimas del tiroteo de abril de 2000 en Gambia. Foto de la Unión Democrática de Gambianos en el Extranjero (DUGA). Usada con autorización.

El 10 de abril, la ahora extinta Unión de Estudiantes de Gambia (GAMSU) organizó una manifestación estudiantil a nivel nacional, en protesta por la muerte del estudiante Ebrima Barry. Se informó que Barry fue muerto a golpes por los oficiales en el servicio de bomberos en Brikama, División Occidental (ahora Región Occidental). Luego de reiterados pedidos de GAMSU, un informe de autopsia reveló que Barry murió de “causas naturales”, que lo estudiantes descartaron como un “encubrimiento”.

Por esa misma época, se informó que una colegiala de trece años fue violada por “hombres uniformados”, que se cree eran oficiales de la fuerza paramilitar Unidad Policia del Intervención (PIU). Las manifestaciones empezaron en el área metropolitana de Banjul, pero se tornó violenta y se esparció por todo el diminuto país y llevó a arrestos masivos.

Mathew K. Jallow escribió un relato detallado de lo que ocurrió ese día. Describió cómo a una estudiante le dispararon en la parte de atrás de la cabeza mientras escapaba y la bala “salió por su frente por encima de su ojo derecho”:

As students continued their peaceful march, the security forces were bracing for a fight, threateningly showing off their AK 47 machine guns. Soon tensions were high on both sides of the divide. Exchanges of insults between the protesting students and some security forces intensified, yet despite that, the least the students expected was what happened next. Unprovoked and in a deliberate show of brute force, some security personnel opened fire on the crowd of peaceful, unarmed students. When the crackly of machine guns’ fire finally fell silent after five minutes of frightening machine gun fire, small groups of students hovered over the bodies of the dead and dying. It was utter mayhem and pandemonium. One of the students, who lay dying, was a beautiful female student in St. Theresa’s school uniform. She lay sprawled on the ground close to the old Cooperative Union complex where she stumbled and fell trying to escape. A bullet entered the back of her head and exited from her forehead above her right eye. She twittered violently one more time and fell silent. Claesco Pierra was dead. The beautiful young girl with so much to live for was no more. Back at St. Theresa’s School, Jonfolo Ceesay, Ngone Jobe, Elizabeth Jatta and Ndungu Jallow, her four best friends, had no idea what had just happened. When it was over, sixteen lifeless bodies lay dead or bleeding profusely on the streets of Kanifing.

Mientras los estudiantes continuaban con su marcha pacífica, las fuerzas de seguridad se preparaban para una lucha, mostrando amenazadoramente sus ametralladoras AK 47. Pronto las tensiones estaban al tope en ambos lados. El intercambio de insultos entre los estudiantes que protestaban y algunas fuerzas de seguridad se intensificó, aunque a pesar de eso, lo que lo estudiantes menos esperaban fue lo que pasó después. Sin provocación y en una deliberada muestra de fuerza bruta, algunos miembros del personal de seguridad abrieron fuego contra la multitud de estudiantes pacíficos y desarmados. Cuando el chirrido de los disparos de las ametralladoras finalmente quedó en silencio luego de cinco minutos de aterradores disparos de ametralladoras, pequeños grupo de estudiantes rondaron por los cuerpos de los muertos y de los moribundos. Era un completo caos y pandemonio. Una de las estudiantes, que estaba muriendo, era una bella estudiante con el uniforme del colegio Santa Teresa. Yacía desparramada en el suelo cerca del antiguo complejo de la Unión Cooperativa donde tropezó y cayó mientras trataba de escapar. Una bala entró por atrás de su cabeza y salió por su frente por encima de su ojo derecho. Se agitó violentamente una vez más y quedó en silencio. Claesco Pierra estaba muerta. La bella muchacha con tanto por vivir ya no estaba. En el colegio Santa Teresa, Jonfolo Ceesay, Ngone Jobe, Elizabeth Jatta y Ndungu Jallow, sus cuatro mejores amigas, no tenían idea de lo que acababa de pasar. Cuando terminó, dieciséis cuerpos inanimados yacían, muertos o sangrando profusamente en las calles de Kanifing.

Sainey MK Marenah, periodista gambiano exiliado, pidió al gobierno que llevara ante la justicia a los responsible de las muertes del 10 y 11 de abril:

Exactly 15 years since security forces brutally murder 14 Gambian students and a journalist following a peaceful protest by students demanding justice for two of their colleagues. The peaceful protest which turn deadly due to force use by armed security officers quelling the riots.

15 years since uprising, there is no sense of hope for the victims and their families. Therefore, I join various people celebrating the day to remind government of its constitutional responsibility to protect lives and properties of her citizens and ensuring that Justice is done and seen to be done in the case of the murder students. Justice delayed is Justice denied!!

Han pasado exactamente 15 años desde que las fuerzas de seguridad mataron brutalmente a 14 estudiantes gambianos y un periodista luego de una protesta pacífica de estudiantes que pedían justicia para dos compañeros. La protesta pacífica, que se volvió mortal por el  uso de la fuerza por parte de oficales de seguridad armados que aplacaron los disturbios.

Han pasado 15 años desde los levantamientos, no hay sentido de esperanza para las víctimas y sus familias. Por lo tanto, me uno a diferentes personas que conmemoran el día para recordar al gobierno de su responsabiidad constitucional de proteger vidas y propiedades de sus ciudadanos y de garantizar que se haga Justicia y que velen para que sea así en el caso de los estudiantes muertos. ¡¡La justicia tardía es justicia denegada!!

Muhammed Lamin Juwara, que presenció los disparos pero logró escapar, nombró a sus compañeros que murieron:

I will never forget April 10th and 11th 2000 sitting for my final year exam on that fateful Monday at Ice man,  coprative an west field junction when Yahya jammeh oders his agents to pulled the trigger of machine guns AK47 on my fellow students b4 my eyes..I was part of those who were lucky to escape from the bullets that day..these are the students that went to school that mornin an never return back home[1.Reginald Carroll 2.Karamo Barrow 3.Lamin Bojang 4.Claesco Pierra 5.Ousman Sabally 6.Sainey Nyabally 7.Ousman Sambene 8.Bakary Njie 9.Modou lamin Njie 10.Ebrima Barry 11.Wuyea foday Mansareh 12.Bamba Jobateh 13.Modou lamin Chune 14.Abdoulie Sanyang an Omar Barrow jounalist an red cross..may your soul rest in peace..

Nunca olvidaré el 10 y 11 de abril de 2000, estaba sentado en mi examen de fin de año en ese funesto lunes en Ice man, Coprative y West Field junction cuando Yahya Jammeh ordenó a sus agentes que jalaran el gatillo de ametralladoras AK47 a mis compañeros delante de mis ojos. Fui de los que tuveron la suerte de escapar a las balas ese día, estos son los estudiantes que fueron al colegio esa mañana y nunca regresaron a casa 1.Reginald Carroll 2.Karamo Barrow 3.Lamin Bojang 4.Claesco Pierra 5.Ousman Sabally 6.Sainey Nyabally 7.Ousman Sambene 8.Bakary Njie 9.Modou lamin Njie 10.Ebrima Barry 11.Wuyea foday Mansareh 12.Bamba Jobateh 13.Modou lamin Chune 14.Abdoulie Sanyang y Omar Barrow, un periodista y [un voluntario] de la Cruz Roja… Que descansen en paz.

El presidente en ejercicio de Gambia, Yahya Jammeh, estaba en el extranjero cuando la protesta estalló, aunque muchos de los estudiantes sobrevivientes lo culpan por los ataques. Una comisión investigadora del estado de las muertes concluyó que algunos de los miembros del personal de seguridad fueron “en gran parte responsables” por los muertos y otros heridos. Pero a la fecha, nadie ha sido juzgado por esos crímenes y no se han pagado reparaciones a las víctimas o sus familias.

Permanece abierta para el futuro la pregunta de si las víctimas y participantes de las mortales manifestaciones de abril de 2000 obtendrán justicia, pero por ahora se niegan a dejar que pase.

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