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¿Por qué está Kenia representada por artistas extranjeros en la Bienal de Venecia?

The Shame in Venice. Acrylics mixed media on canvas by Michael Soi. Artwork used with his permission.

La verguenza, en Venecia. Técnica mixta de acrílicos e impresión sobre lienzo de Michael Soi. Obra de arte publicada con su autorización.

¿Vendió Kenia su espacio artístico a China en Italia?

Al parecer, esta es la pregunta que se hacen los amantes del arte keniano y los propios kenianos tras conocer que en la Bienal de Venecia de este año el pabellón de Kenía contará con tan solo la presencia de un artista del país, mientras que el resto de los representantes serán en su mayoría chinos, además de un controvertido artista italiano que ya estuvo presente el año pasado.

Los participantes “kenianos”  están listados aquí y aquí.

Fundada en 1895 como una exposición de arte internacional, la  56ª edición del festival es uno de los eventos culturales más prestigiosos a nivel internacional actualmente y este año tendrá lugar del 9 de mayo al 22 de noviembre.

En 2013, entre el conjunto de artistas que representaban al país solo se encontraban dos kenianos, mientras que el resto de la representación estaba formada por un ítalo-brasileño, el italiano Tanzini y ocho artistas chinos. Ese mismo año, Joyce Nyairo, analista cultural keniata solicitó una explicación por parte de las autoridades de la nación sobre la nefasta exhibición del país en las que se conocen como las olimpiadas del arte. La analista quería saber por qué se desaprovechaba una oportunidad tan importante para mostrar el arte contemporáneo de Kenia:

They are a broadly shared outrage — locally and internationally — on account of the casual way in which an opportunity to represent Kenya at one of the foremost art events in the world has been hijacked by charlatans.

Es un escándalo conocido,  tanto a nivel local como internacional, como unos charlatanes de manera aparentemente casual han privado a Kenia de la oportunidad de estar presente en unos de los eventos artísticos más importantes en el mundo.

En una entrevista por correo electrónico con Njeri Wangari, poeta, bloguera, artista e intérprete keniana sobre la situación del arte contemporáneo en su país, el equipo de Global Voices constató que la escena del arte contemporáneo keniano se caracteriza por su fuerza  y vitalidad y no deja de crecer. Sin embargo, parece que todavía necesita del apoyo de las organizaciones y donantes extranjeros, fundamentalmente por la falta de soporte del gobierno keniano a la comunidad de artistas del país de una manera continua. Njeri Wangari señaló que los intereses privados se habían apoderado de la participación de Kenia en el evento de este año, al igual que sucedió hace dos años atrás.

Ante la falsedad de los hechos, los enojados kenianos han decidido crear una petición en la red denominada “Renuncien a la representación fraudulenta de Kenia en la 56ª Bienal de Venecia del 2015″:

For the third time, a group of well-connected persons, who lack neither the intellectual nor creative capacity to represent Kenya's contemporary art to the international arena, are posturing to the world as the Kenyan Pavilion at the 56th Venice Biennial in Italy.

It should be noted that the Venice Biennial carries with it a profound global significance. For Kenya its cultural scene and its contemporary artists, Venice is a big deal and big business. It brings with it the absolute potential to launch the careers of artists, curators, writers, cultural entrepreneurs, cultural managers, collectors, art educators, patrons – both individual and corporate and many other players to monumental heights. It enriches our discourses and articulates our sophistication as a people both to ourselves and to the to the world at large. It also goes a long way to inject much needed commerce and cultural capital into our societies.

Due to multiple failures in our systems, local and international platforms where Kenyan Artists and our socio-creative infrastructure can gain capital have been poorly managed, misrepresented and outrightly appropriated

This petition therefore, is another urge to amalgamate the resonance of Kenya's contemporary voices and consolidate the outrage that our supporters both locally and internationally feel. It is to seek the comradeship of those who are witness to both the vibrancy and frustration of Kenya's contemporary artists,  It is to seek the comradeship of those to both the vibrancy and frustration of Kenya's contemporary artists, and those who bear them support.

Por tercera vez, un grupo de personas bien conectadas que carecen de la capacidad intelectual o creativa para representar el arte contemporáneo de Kenia en la escena internacional vuelven a ser los representantes de nuestro pabellón de cara al mundo, en esta 56ª Bienal de Venecia en Italia.

Hay que señalar la gran importancia que a nivel global representa la Bienal de Venecia; en el caso de Kenia, para el arte y los artistas del país, la bienal representa un gran evento y un gran negocio que conlleva implícita la posibilidad de lanzar la carrera de artistas, curadores, escritores, empresarios, gestores culturales, coleccionistas, educadores y mecenas del arte, tanto a nivel individual como corporativo, y de otros muchos agentes con gran relevancia. Por otro lado, este tipo de participaciones enriquece nuestro discurso personal, añadiéndole sofisticación, en relación a nosotros mismos y al mundo a una escala más global. También supone una inyección importante de capital en el sector cultural y comercial del país.

Debido a los numerosos fallos del sistema en Kenia, las plataformas locales e internacionales a través de la cuales los artistas kenianos y sus infraestructuras socio-creativas podrían haber conseguido financiación se han manipulado, con la consiguiente mala gestión y apropiación indebida de las mismas de manera abierta y escandalosa.

La petición por lo tanto, es un intento de unir en una sola voz el eco de todos los que se interesan por el arte contemporáneo en Kenia y fortalecer la indignación de todos los que nos apoyan, tanto a nivel nacional como internacional. Es una llamada al compañerismo de quienes son testigos de la fuerza creativa, pero también de la frustración de los artistas contemporáneos en  Kenia y también de quienes les dan apoyo.

Bonfice Maina escribía las razones por qué había que apoyar la petición en esta página web:

I am signing because it is a shame for our slot to be misrepresented in the Venice biennale again as if it wasn't enough already and the government through the ministry stands aside as if nothing is happening. This should stop from happening again and let the real Kenyan Artists represent but not the Chun Chings who pose to be “Kenyan.” Kenya already has excellent Artist who ought to be in that biennale and clearly whoever is in charge of this deal is sleeping heavily in the job… STOP THIS MADNESS..!!!!

Firmo la petición porque es una verguënza no estar debidamente representados en la Bienal de Venecia otra vez, y por si fuera poco, el gobierno a través del ministerio permanece al margen como si no sucediera nada. No debería volver a suceder, los verdaderos artistas kenianos deberían ser nuestros representantes y no esos “Chung Chings” que pretenden ser de Kenia. El país tiene ya suficientes artistas brillantes, que son los que deberían estar presentes en la bienal. Está claro que quien está a cargo de todo esto se está durmiendo en los laureles… ¡que se pare esta locura de una vez!

Otra persona a favor de la petición, Judith Kibinge, preguntaba:

Have we no shame? No cultural pride? Isnt anyone at the Ministry of Culture not sick of misrepresenting kenya and kenyans to the world as a nation of jokers? The people behind this need to be called to account – and jailed / sacked or fined if found guilty of compromising our national pride.

¿Es que no tenemos vergüenza? ¿Ningún orgullo por nuestra cultura? ¿Es que no hay nadie en el ministerio cansado de esa falsa imagen de Kenia y los kenianos como comodines en el mundo? La gente detrás de todo esto tendrá que dar cuentas, ir a la cárcel, despedirla o multarla si se demuestran que son culpables de comprometer el orgullo nacional.

Kristina Wright que apoya la petición sin ser de Kenia escribió:

Although I am not Kenyan, I have spent a lot of time in Kenya over the last 15 years and consider it to be my second home. I am a long-time admirer of Kenyan art, and am dismayed at the way Kenya is being misrepresented at the Venice Biennale.

Aunque no soy de Kenia he pasado mucho tiempo allí durante los últimos 15 años y considero a Kenia como mi segunda casa. Desde hace mucho tiempo soy una admiradora del arte keniano y estoy consternada por ver la manera como la imagen de Kenia se falsea en la Bienal de Venecia.

Arnola Lakita señaló la importancia de las artes:

The arts are the last bastion of expression and we can't have that also taken away by corruption and neocolonialism.

Las artes son el último bastión y no podemos permitir que acaben con ellas con la corrupción y el neocolonialismo.

En Facebook, el autor keniata Binyavanga Wainaina lanzaba estas preguntas:

So. Is Armando Tanzini [who is based in Kenya] a Kenyan citizen? A legal resident? Does he have a work permit? Does he have letters of authority from our government to represent us internationally? Why does the Venice Biennale accept his credentials again after the previous scandal? Is somebody qualified to do so writing to Okwi Enwezor the Nigerian curator of the Venice Bienale about this? What action(s) are our arts institutions formally taking about all this? I am speaking about Kuona, Godown and more. What is the position of our Minister of Culture. When will this position be made public. What is the position of our Foreign Ministry. Our Rome Embassy? What action has our Roe embassy taken since 2013?

Entonces ¿Es Armando Tanzini (quien vive en Kenia) un ciudadano keniano? ¿Un residente legal? ¿Tiene un  permiso de trabajo? ¿Tiene las credenciales oficiales del gobierno para representarnos internacionalmente? ¿Por qué la Bienal de Venecia acepta sus credenciales de nuevo después del escándalo anterior? ¿Hay alguien cualificado para dirigirse a Okwi Enwezor el curador nigeriano de la Bienal de Venecia y hablar de todo esto? ¿Qué están haciendo nuestras instituciones a nivel oficial? Me refiero a KuonaGodown y el resto de las instituciones ¿Cuál es la posición del ministro de cultura? ¿Cuándo hará pública su posición? ¿Cuál es la posición del Ministerio de Asuntos Exteriores? ¿Y de nuestra embajada en Roma? ¿Cuál ha sido la acción de nuestro embajador Roe desde 2013?

En relación a la publicación de Binyavanga, el artistata keniano Phoebe Boswell identificó el principal problema con el pabellón:

The problem with Kenya's Pavilions is the heinous lack of curatorial intention, from choice of artists to the weird, nonsensical titles. Tanzini is obviously a driving force so it's necessary to focus on his role in it.
But the issue with Tanzini is merit-based. Whilst being a longterm resident in Kenya and a longterm maker of ‘stuff’ (I wouldn't call it all ‘art’ but I will credit that), his work is irrelevant to Kenya's contemporary conversation. It is disconnected. And frankly just not very good. More importantly, there are so many Kenyan artists who are better and relevant. More importantly still, and the crux of the whole thing, what is being presented is a curatorial mess. There is no thought process behind it, no criticality, and it makes a mockery of the concept of the Venice Biennale – for countries to present new, progressive, idiosyncratic, vital, current ways of seeing. Tanzini is an opportunist, using it as a vanity project, getting China's (substandard) artists onboard to pay for it, because who doesn't want to show at Venice! And after living in a Kenya 45 years, why wouldn't he want to/be allowed to show for Kenya? It's important to focus on the fact that the work is shit (in a nutshell), the curation of the work is nonexistent, and the whole affair is exploited, weak, and entirely lacking in credibility.

El problema con el  pabellón de Kenia es la falta atroz de una intención desde el punto de vista del curador de la exposición, desde la elección de los artistas a los títulos extraños, sin sentido. Tanzini obviamente es una fuerza impulsora y es por eso que hay que concentrarse en su papel.

Pero el tema con Tanzini es una cuestión de mérito. Mientras que es un residente en Kenia desde años y  un fabricante a largo plazo de ‘cosas’ (yo no lo llamaría ‘Arte’ pero lo denominaremos así ), su obra es irrelevante para la escena contemporánea en Kenia porque está desconectado y francamente no es muy buena. Pero lo realmente importante es que hay artistas kenianos que son mejores y más relevantes. Más importante aún, y el quid de la cuestión, es que lo que se presenta es un auténtico desastre a nivel de curaduría de la exposición. No hay ningún proceso de pensamiento crítico detrás y constituye una burla al concepto de la Bienal de Venecia: una oportunidad para los países de mostrar de una forma nueva, progresista y vital su idiosincrasia actual. Tanzini es un oportunista que utiliza el proyecto solo por vanidad, llamando a artistas chinos (sin calidad) que se unan al proyecto para costearlo porque ¿a quién no le gusta exponer su trabajo en Venecia? Después de vivir en Kenia 45 años, ¿por qué no fue autorizado para representar a Kenia? Es importante destacar que todo el  trabajo, en pocas palabras, es una basura, la curduría de la obra es inexistente y todo el asunto se maneja mal con una falta total de credibilidad.

En Twitter, SkepticAfro se preguntaba por qué el artista italiano Armano Tanzini todavía representaba a Kenia en la Bienal de Venecia, cuando la propia exhibición estaba dirigida por el curador de origen nigeriano Okwi Enwezor.

La Bienal de Venecia tiene un jefe de origen africano (Okwi Enwezor) pero el italo-Mombassa-Berlusconi todavía nos representa, ‘jambo bwana’

(El saludo en swahili utilizado en el tuit de arriba, jambo bwana, era la manera popular entre los pueblos colonizados de África oriental de dirigirse a sus amos coloniales)

En Twitter, Boswell exigía:

¡Artistas de Kenia! ¿Por qué no nos hemos dejado escuchar de manera contundente para recuperar nuestro pabellón después del fiasco del 2013?

Se pueden seguir los tuits en relación a este debate en un Storify de Frederica, la hermana periodista del curador Phoebe Boswell.

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