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Nepal fue sacudida por un terremoto, pero el espíritu nepalí sigue indesmayable

For the day children play, laugh and forget the disaster that hit Nepal. A school inside Ratnapark camp, the main refugee camp in Kathmandu. Image by Julien Brebion, Copyright Demotix (1/5/2015)

En un colegio cerca del campo de Ratnapark, el principal campo de refugiados en Katmandú, los niños juegan, ríen y olvidan el desastre que golpeó Nepal. Imagen de Julien Brebion, derechos reservados Demotix (1 de mayo de 2015).

Todavía no puedo imaginar que era un terremoto. El partido de futsal entre Practical Action y Handicap International avanzaba a toda potencia y el resultado era 1-1. Mi hija de tres años estaba animando a Practical Action, la entidad caritativa para la que trabajo, junto con la hija de mi colega Sachin. De repente, la gente empezó a correr alejándose del campo de futsal. Pensé que había empezado una pelea. Entonces escuché el sonido de algo que se derrumbaba. Luego hubo un rugido enorme. Los espectadores corrían hacia la seguridad. Era un terremoto. Y era grande. ¡Muy grande!

A pesar del alboroto, mi principal preocupación eran las dos niñitas que debía cuidar, que no tenían idea de lo que estaba pasando. Las agarré a las dos y nos agachamos para cubrirnos. Ambas estaban aterradas hasta los huesos por la estampida. Sachin corrió hacia nosotros desde el campo de futsal y me ayudó a llevar a las nilñas a un lugar seguro.

Todos los reunidos estaban aterrados, tratando de llamar a sus parientes sin éxito. Durante la estampida, algunos espectadores habían sufrido heridas. Una pared cerca del suelo se cayó y aplastó la motocicleta de mi colega. Mientras todos trataban de entender la situación, una espantosa réplica sacudió el lugar. Fue lo suficientemente fuerte como para hacer sentir escalofríos por la espalda a todos.

Acá estábamos cuando comenzó el terremoto de Nepal.

No había nada que pudiéramos hacer. Las llamadas no se completaban, pero el servicio 3G seguía funcionando en algunos teléfonos móviles. Gracias a los medios sociales, las novedades de alrededor de Katmandú empezaron a llegar a raudales. El primer impacto fue el derrumbe de Dharahara, el famoso minarete en el corazón de Katmandú. Las imágenes de la destrucción continuaron: el colegio secundario Durbar, uno de los primeros colegios de Nepal, la Plaza Durbar de Katmandú, departamentos y casas. La lista seguía.

The damaged Durbar High School, the first high school of Nepal. Image by Sunil Sharma. Copyright Demotix (27/4/2015)

Secundaria Durbar, la primera secundaria de Nepal, fue uno de los importantes edificios afectados por el terremoto. Imagen de Sunil Sharma. Derechos reservados Demotix (27 de abril de 2015).

Annie Gowen, corresponsal de India para el Washington Post, tuiteó:

La pintoresca aldea de Barpak estuvo en el epicentro del terremoto de Nepal. Ahora está arrasada.

Los niños que habían acompañado a sus padres al juego estaban inconsolables. Querían regresar a casa. Pero las continuas réplicas y el rumor de que se venía un sismo aun más fuerte nos impedía salir del lugar.

De regreso a mi casa como pasajero en el asiento trasero de una moto, pude ver la devastación, aunque por partes. Los traumatizados habitantes de Katmandú estaban en las calles. Muchas paredes se habían derrumbado, y muchas casas tenían grietas visibles. Mi hijita señalaba ejemplos de la devastación, y decía que se debían al terremoto.

Los días siguientes fueron terribles —vivimos en carpas a lo largo de días y noches con rumores corriendo de que un sismo más fuerte iba a azotar la ciudad, lo que causó más temor y pánico. Nos refugiamos en el recinto de un colegio cercano. Estaba desconectado del mundo, no hubo electricidad ni internet durante dos días, menos aun suministro de agua. Todo el vecindario estaba apiñado dentro del recinto del colegio. En los siguientes días, no tuvimos comidas adecuadas, solamente fideos instantáneos, arroz inflado, galletas y alguno que otro bocadito.

Tundikhel became a makeshift open camping space for public who feared returning their homes due to frequent aftershocks after a 7.8-magnitude quake hit Nepal on Saturday. Image by Sumit Shrestha. Copyright Demotix (25/4/2015)

Tundikhel se convirtió en un improvisado campamento abierto para el público que temía regresar a sus casas debido a las frecuentes réplicas luego del terremoto de magnitud 7.8 que azotó Nepal el sábado 25 de abril. Imagen de Sumit Shrestha. Derechos reservados (25 de abril 2015).

Lo bueno de vivir en carpas todos juntos con la comunidad de los alrededores fue que pudimos establecer vínculos. Nunca antes había hablado con mis vecinos del costado, pero después de pasar días y noches juntos, nos hicimos buenos amigos de muchos de esos vecinos. ¡De un momento a otro, todos los del vecindario estábamos hablando!

Luego de aguantar cientos de réplicas y noches sin dormir, finalmente regresé a mi oficina el 28 de abril. Sin embargo, no me había recuperado lo suficiente como para retomar mi rutina diaria. De vez en cuando recibía un llamada de mi esposa e hija que me pedían que regresara temprano a casa.

En mi segundo día en el trabajo, decidí visitar los lugares afectados. Al entrar a la Nueva Carretera de Katmandú, que alguna vez fue una calle vibrante, normalmente ajetreada con multitudes, parecía más una calle en una ciudad abandonada. Las pocas personas que pasaban por la zona lo hacían apuradas, para evitar la posibilidad de que recibir un golpe de escombros que caían de los edificios en ruinas.

A man with his daughter searches for valuable things and belongings in debris of a collapsed house at Sankhu village in Nepal. Image by Ritesh Shukla. Copyright Demotix (2/5/2015)

Un hombre y su hija buscan sus pertenencias ente los escombros de una casa derrumbada en la aldea Sankhu en Nepal. Imagen de Ritesh Shukla. Derechos reservados Demotix (2 de mayo de 2015).

Hasta yo me apuré al pasar por la avenida usualmente atestada, ahora una vía sin vida. Los edificios parecían altos demonios listos para devorarme. Al llegar al Complejo Joshi, el lugar donde me relajaba después del trabajo con mis amigos para disipar las tensiones con tazas de té, me sentí pasmado por el silencio del lugar. Incluso cuatro días después del espantoso temblor, ninguna tienda estaba abierta.

Al llegar a Basantapur, encontré una barricada con un cartel de “No Entrar”. Así que tomé un desvío por Jhochhen, o Freak Street. Cuando llegué a Basantapur Dabali, lugar de mis excursiones de fin de semana, apenas me podía contener. Sentía un nudo en mi garganta y me esforzaba por evitar que las lágrimas me cayeran. El palacio de nueve pisos no estaba por ninguna parte. Sentado al frente de Dabali, a menudo miraba la belleza y grandeza del lugar. No había quedado nada en apenas minutos.

The nine-storey Dharahara, also called Bhimsen Tower, lies in ruins. Image by Sunil Sharma. Copyright Demotix (27/4/2015)

El edificio de nueve pisos de Dharahara, también conocido como Torre Bhimsen, yace en ruinas. Imagen de Sunil Sharma. Derechos reservados Demotix (27 de abril de 2015)

De regreso por Dharahara, el orgullo de Katmandú reconstruido por quien desempeñó el cargo de primer ministro de Nepal por primera vez, Bhimsen Thapa, después de que quedó devastatado en el terremoto de 1934, vi un tocón corto en lugar de la muy conocida torre de nueve pisos, de 61.88 metros de altura. Junto con las plazas Durbar en Katmandú, Patan y Bhaktapur —todas declaradas patrimonio de la humanidad—, Dharhara, Kal Mochan y muchos monumentos significativos quedaron reducidos a montículos de tierra.

Según el Ministerio de Asuntos Internos, el terremoto de 7.8 en la escala de Richter sacudió no solamente el país, sino también la confianza de los nepalíes, y ha cobrado la vida de 6,250 personas y ha dejado 14,357 heridos, contados hasta el 1 de mayo. Cerca de ocho millones de personas se han visto afectadas, con 143,673 casas dañadas y otras 160,786 destruidas. Los distritos de Gorkha, Sindhupalchok, Nuwakot, Rasuwa, Dhading, Kathmandu, Bhaktapur, Lalitpur, Kavrepalanchok, Dolakha, Ramechhap y Sindhuli fueron muy golpeados por el sismo.

¿Puede un terremoto ser tan implacable? Todavía no me puedo imaginar que fue un terremoto: fue un Armagedón. Pero nuestro espíritu imperecedero no ha disminuido. Pronto nos recuperaremos.

El periodista Ujjwal Acharya tuiteó:

Tanta gente que incansable y voluntariamente ofrece su tiempo y recursos para ayudar a otros tras el terremoto de Nepal. ¡El humanismo vive! ¡Homenajes para todos ellos!

Para el trabajo de rescate, el gobierno ha identificado refugio, WASH (lavar en inglés, pero también siglas de agua, recojo de desechos e higiene), salud y alimentos como las principales prioridades. Practical Action ha acudido a toda prisa a sus zonas de trabajo en Gorkha y Dhading, dos de los distritos más afectados.

El director regional para el sur de Asia de Practical Action, Achyut Luitel, tuiteó:

Practical Action moviliza equipos hacia Gorkha y Dhading para refugios temporales de WASH. Empezamos con dos aldeas cada uno.

Una versión de este artículo apareció en el blog de Practical Action.

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