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El departamento de estado responde a críticas de oficial turco sobre brutalidad policial con un humor impasible

Demotix image ID:7468686. Baltimore on edge as riots force state of emergency 28 April 2015. Photo by Aidan Walsh.

Imagen Demotix ID:7468686. Baltimore al límite, los disturbios fuerzan el estado de emergencia el 28 de abril de 2015. Foto por Aidan Walsh.

Conforme se aproximan las elecciones generales turcas, el tono de la propaganda política se está tornando cada vez más anómalo.

Una reciente discusión en Twitter entre el alcalde de Ankara, Melih Gökçek, y la portavoz del Departamento de Estado de EE. UU. Marie Harf ha dado un giro inesperado. El 29 de abril, Gökçek, recordado por propagar el desproporcionado uso de la fuerza contra sus ciudadanos durante las protestas en Gezi en junio de 2013 — recordó a Harf sus declaraciones en apoyo a las protestas con un irónico tuit recalcando la violencia policial de EE. UU. durante los altercados en Baltimore.

La trama se complicó cuando el Embajador de EE. UU. en Turquía, John Bass decidió que retocar su cabello en un tono amarillo rojizo constituiría una respuesta adecuada a las alegaciones del racismo y violencia policial del Alcalde.

El comienzo de la disputa provenía del excéntrico Alcalde de Ankara, conocido por sus arrebatos nocturnos en Twitter, quien compartió en su cuenta de Twitter una imagen mostrando a la policía de Baltimore golpeando brutalmente a un sumiso civil durante las protestas posteriores al asesinato de Fredy Gray.

VAMOS RUBIA RESPONDE AHORA…

La rubia tonta que dijo que la policía turca usa fuerza desproporcionada, ¿Dónde estás ahora?

Tuiteros estadounidenses se apresuraron a corregir a Gökçek con la terminología más precisa:

Hipócrita títere estatista hubiera sido una mejor elección de palabras.

Los tuiteros turcos estaban en disputa sobre los comentarios. Algunos, como el célebre autor Elif Safak cuyo último libro enfrenta acusaciones de plagio, se apresuró en defender a Harft denunciando el patriarcado en Turquía:

¡Patriarcado en Turquía! El alcalde de Ankara llama a la portavoz de EE. UU. “RubiaTonta” únicamente por ser una mujer y rubia.

Otros usuarios observaron la hipocresía de la simpatía selectiva con las víctimas de la violencia policial en Turquía y Estados Unidos y criticaron a Gökçek y a Harf de igual modo:

¡Quizás esté haciendo lo que los canallas de tus medios estaban haciendo durante las protestas en Gezi, lamiendo el culo al gobierno!

Después de la diputa, el Embajador de EE. UU. aprovechó la oportunidad para mostrar su discutible sentido del humor publicando una imagen manipulada de sí mismo con el cabello rubio en su cuenta de Instagram para proporcionar apoyo a su compañera.

#ABD'li diplomatlar: hepimiz #sarışınız. #American diplomats: we're all blonde.

A photo posted by John Bass (@amerikanbuyukelcisi) on

Diplomáticos estadounidenses: somos todos rubios.

La respuesta en los dos países fue de nuevo mixta.

En Turquía, los habituales detractores de Gökçek, que no mostraron signo de haber seguido la actualidad de noticias llegadas desde Baltimore, aplaudieron al Embajador. Pero otros destacaron que el racismo institucional de Estados Unidos no puede encubrirse  — del mismo modo que se hace con el cabello del Jefe de Misión de Whashington en Ankara.

No han matado a ninguna persona negra desarmada hoy. Debe haber sido difícil.

De modo similar, las respuestas de EE. UU. eran variadas, desde la predecible exclamación de sorpresa por la brutalidad de un político turco hasta ahora desconocido, a condenas por la falta de criterio del Departamento de Estado:

Ah, EE. UU. propaga su capacidad política en el extranjero. Buen y viejo gobierno activista estadounidense. Sin control. Sin autodisciplina.

Teniendo en cuenta la baja proporción de afronorteamericanos con posibilidad de acceder a altos cargos del gobierno, un comentarista señaló que la broma del Embajador hubiera sido graciosa si no apuntara a una realidad bien conocida.

Todos somos rubios, dijo el enviado de EE. UU. John Bass en Turquía en respuesta al comentario de del Alcalde de Ankara. Yo digo “sabemos que todos ustedes son rubios y tontos”.

En conclusión, una disputa que comenzó con el intercambio de la insincera simpatía por las víctimas de violencia policial ha terminado de la única forma que se podía: con una pieza de arte multimedia protagonizada por un representante privilegiado del llamado ‘Lilly White’ vertiendo peróxido digital en los problemas raciales de Estados Unidos.

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